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D 7 2 3 08 Hay intelectuales que se atreven a experimentar en carne propia. Como Freud, Walter Benjamin, Baudelaire, Jim Morrison. Como Beatriz Preciado, filósofa, becaria Fullbright, alumna de Jacques Derrida, activista queer a punto de doctorarse en Teoría de la Arquitectura por Princeton, y autora de un libro sorprendente, intensamente escrito y de contenido explosivo, dadas sus altas dosis de testosterona, hormona con la que la autora ha experimentado al margen de los protocolos del Estado del bienestar. Testo yonqui (Espasa) es la crónica de un ser humano que ha ido más allá de los límites de la realidad sexual GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Beatriz Preciado FILÓSOFA Deberíamos ver nuestra identidad sexual como una ficción política MANUEL DE LA FUENTE- Testo yonqui ¿Sexo, drogas? ¿Qué es este libro? -Un trabajo que a los lectores les podrá valer como una caja de herramientas para entender su propia sexualidad, porque me da la impresión de que no somos suficientemente críticos, no cuestionamos las tecnologías que nos constituyen, tecnologías que yo llamo farmacopornográfícas. -Suena fuerte. ¿Mucho ruido, muchas nueces? -No quiero adoctrinar a nadie, pero sería bueno que la gente empezase a mirar su identidad sexual como una ficción política. que ha sido construida por un conjunto de dispositivos históricos que están ahí para normalizarle, para encauzarle. -Política- ficción e identidad sexual, vaya cóctel. -No se puede reflexionar sobre la identidad sexual y la teoría de género contemporánea con útiles del siglo XIX. Es como si la Nasa quisiera lanzar un cohete y se basara en la física de Newton. Para entender cómo se construyen hoy la masculinidad y la feminidad hay que investigar de dónde vienen esos conceptos, -O sea, que lo de femenino singular y masculino plural del cole es una lección del pasado. -Esas categorías no se corresponden con la realidad de los cuerpos. Los cuerpos son múltiples y hay muchos más géneros y muchos más sexos. Deberíamos dejar de usar acríticamente esas nociones, como si fueran ahistóricas o transculturales. Debemos pensarlas como construcciones históricas que podemos apropiarnos, criticar y deconstruir. -Los griegos, que alumbraron la civilización occidental, ¿cómo vivían la sexualidad? -Su cultura sexual era totalmente diferente a la nuestra. Existía el hombre libre y el meteco, el esclavo. El hombre libre era el sexualmente activo y tenía a su disposición a todos los demás, ya fueran hombres, niños, mujeres, esclavos. Era un comportamiento que me parece importante pa- El sexo del arquitecto Hay vínculos entre el sexo y la arquitectura. He pensado el cuerpo como si lo fuera y he estudiando arquitecturas de normalización como la prisión, la escuela, la casa. Estamos encerrados en arquitecturas que no sólo nos albergan, sino que prescriben nuestra acción. Imagine que aquí en el Círculo de Bellas Artes, en lugar de las sillas en las que estamos sentados hubiera dos camas, seguro que todo sería muy distinto JAIME GARCÍA ra subrayar que la sexualidad es cultural, es histórica, no es natural. Sentirse heterosexual u homosexual es reciente. ¿Reciente? Hagamos de nuevo historia. -Cuando analizamos los textos jurídicos y médicos del XIX, siempre se trata de vincular sexualidad y reproducción, de forma que la homosexualidad aparece como algo patológico, no por prejuicios, sino porque es una práctica sexual que no conlleva reproducción. A partir de ahí, comienza esa opereta tragicómica del soy homosexual, soy heterosexual -Habla de la pornografía como la auténtica cultura de masas. -Y un negocio que mueve millones. La pornografía es un discurso sobre la sexualidad, pero es muy normativo y nos propone ficciones de cómo deben funcionar el sexo y el placer, muchas veces en forma de ficciones que son irrealizables y, en general, muy violentas. La sexualidad de la gente no se parece a la pornografía. -Por si faltaba alguien, parió la abuela de internet. -Si los padres no tienen cuidado, hoy cualquier niño que pone en marcha un ordenador lo primero que puede ver es una imagen pornográfica. Sería absurdo, desde un punto de vista filosófico, cerrar los ojos y hacer como si esas imágenes no estuvieran ahí. ¿Qué es la teoría queer? -Es una palabra despectiva que significa desviado, maricón, bollera. Es una teoría que surge a finales de los ochenta coincidiendo con la crisis del sida. Entonces, diversos grupos deciden reapropiarse de esa palabra injuriosa para oponerse a las políticas de identidad gays y lesbianas dominantes. Fundamentalmente, dicen: Los homosexuales estáis empezando a comportaros como los heteros y nosotros no queremos ser como vosotros, no queremos integrarnos, ni el matrimonio, ni la adopción. Los queer reaccionan contra la homosexualidad normativa, un redil, una jaula en la que, cuidado con salirte, porque es un mundo muy, muy cerrado ¿Una proposición indecente? -No. Quieren reinventar y amar de otra manera, crear nuevas formas de relacionarse, nuevos afectos. Y también quieren decir basta a un tipo de feminismo y unas políticas de identidad de la mujer que nos agotan y nos fatigan con su noción de mujer. mdelafuente abc. es