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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE Sé coser, planchar, cocinar... Ramón García. Punto Radio. No creo que los hombres estemos en crisis. La mujer está ocupando su sitio y ambos están cada vez más cerca en todo. Mi madre nunca hizo diferencias entre mi hermana y yo. Nos enseñó lo mismo y creo que eso es bueno. Muchos de mi generación- -voy a cumplir 47 años- -no lo vivieron así, y siguen siendo más parecidos a nuestros padres, que no sabían planchar, ni cocinar y que jamás se les pasó por la cabeza intentar aprenderlo. Yo sé coser, planchar, disfruto cocinando, me gusta tener la cocina ordenada, aunque no me gusta poner el lavavajillas porque soy un poco desastre pero sí lo vacío y coloco los platos. Hemos perdido esa especie de autoritarismo familiar donde el hombre puede llegar cansado de su trabajo y que los niños no le molesten. A cambio estamos más cerca de los hijos y la pareja. Hay que evolucionar con los tiempos do en el terreno económico, y en apariencia el que tenía el mando. Y subrayo en apariencia Eso se acabó. Ahora la mujer trabaja, a veces aporta ingresos superiores a los del varón, y tiene más iniciativa sexual. Algo que despista y desconcierta a algunos hombres explica Esteban Cañamares, psicólogo y sexólogo especialista en temas de pareja y familia. Y es que si para Freud la mujer sentía envidia de los atributos masculinos, ahora hay que revisar esa teoría nada válida en una sociedad en la que el hombre se siente, incluso en el terreno sexual, constantemente examinado. Y para su disgusto, no siempre obtiene el aprobado. Las estadísticas reflejan esta situación: Hace 25 ó 30 años, las preocupaciones habituales de los hombres en el terreno sexual se centraban en disfrutar ellos de la relación. En la actualidad la principal preocupación es satisfacer a la pareja y el temor a no dar la talla. Ese nivel de exigencia se traduce en una ansiedad de ejecución muy fuerte explica Carlos Mateo. Esa presión está haciendo que cada vez sean más los varones que consultan por falta de deseo sexual, un síntoma hasta hace poco casi exclusivo de las mujeres, que también han cambiado en eso sus patrones. Ahora, la mujer no tiene ningún problema en tomar la iniciativa, no se conforma con cincuentones y desde el punto de vista sexual está me (Pasa a la página siguiente) Temor a no dar la talla Ramón García, acompañado de sus tertulianas Llum Barrera, Gabriela del Hoyo, Mamen Briz y Natalia Figueroa JULIÁN DE DOMINGO Decálogo del santo varón Ingeniero. Lea con aplicación las instrucciones de los electrodomésticos. Cocinero. No sirve con la paella de los domingos, ni con anuales virguerías culinarias. El mérito está en la cena de cada día. Pedagogo. No basta con la lectura de Piaget y otras obras de referencia pedagógica. El mérito está en sumergirse en los libros de matemáticas de sus hijos, infinitamente más complicados que los folletos de instrucciones de los electrodomésticos. Sus labores. No basta con la buena voluntad- -ésta puede tener efectos catastróficos- hay que saber. Ni se le ocurra ponerse a planchar hasta que no domine ese delicado arte. Filósofo. El fútbol tampoco es tan importante. A menos que a ella se lo parezca. De lo contrario, admítalo: hay vida más allá del fútbol. Detallista. Pierda la vergüenza. No la pierda por lo que está pensando. Piérdala por ese detalle- -flores, cenas, teatros, viajes, joyas o delicada bisutería- Se sobrevive a la vergüenza. Estoico. No cuesta tanto ceder el mando de la tele. Caballero. No olvide que la paridad no está reñida con la caballerosidad. Autocontrol. Si usted es de los que creen que todos los varones llevan un machista dentro, vigile esos peligrosos pensamientos. Hombre de fe. ¿Parece imposible el decálogo? Sea hombre de fe.