Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20- 21 D 7 LOS DOMINGOS DE M. FRANCISCO REINA Cultura S. P. Q. R. uando era niño, en las primaverales tardes y noches del sur de Andalucía, en Semana Santa, al ver pasar los estandartes de las cofradías, los mayores nos contaban el chascarrillo aquel de que el emblema romano SPQR significaba San Pedro Quiere Rosquillas Yo, que me enamoré pronto de la cultura clásica, leí que aquel latinajo, aquel acrónimo que aparece por primera vez en la columna del emperador hispano de Itálica, Trajano, significaba El Senado y el Pueblo de Roma como aprendí luego en mi bachillerato de letras. Con estas siglas que llevaban los estandartes de las legiones por todos los confines del Imperio, como símbolo de su poder, se ha montado una exposición en Madrid hasta el primer domingo de marzo. La Fundación del Canal de Isabel II ha dispuesto piezas de museos italianos, croatas y franceses, así como del Museo del Prado, del de Arte Romano de Mérida y de los arqueológicos de Cataluña, Córdoba, Cartagena y Sevilla. La muestra comprende una exhibición numismática. La catedrática de Arqueología Isabel Rodá ha sido la encargada de seleccionar las piezas, mientras el catedrático de Manuel Blanco se ocupó del diseño expositivo, que aprovecha el balcón de la sala que imita un yacimiento romano. Así los visitantes pueden discurrir por un itinerario libre con once ámbitos: Grecia en Roma Símbolos del Imperio Religión Sociedad Economía Arquitectura, paisaje y urbanismo Juegos, fiestas y espectáculos La casa y la vida cotidiana El mundo funerario El ejército e Hispania Se exponen esculturas, urnas, pedestales, mosaicos, relieves, lápidas, joyas, material de pesca, instrumentos C quirúrgicos y bustos; destacan la Loba capitolina del Palacio Senatorio de Roma, la mejor réplica de la original, aunque los arqueólogos y los historiadores no se ponen de acuerdo en si esta escultura existió en época del Imperio o se añadió posteriormente, o tres impresionantes figuras de los dioses Cronos, Minerva y Venus. También están representados en bustos y esculturas todos los eperadores, desde el que nunca lo llegó a ser por su asesinato en los Idus de Marzo, Julio César, pasando por el cínico y ultraconservador César Augusto, así como toda la dinastía hispana del citado Trajano a Adriano- -sin que falte una bella estatua de su mítico amado Antinoo- -Antonino Pio, Marco Aurelio, hasta el cabezón y bizantino Constantino el Grande, que unió el cristianismo a la política imperial. La muestra está contextualizada con varias gigantografías de monumentos aún en pie como el Coliseo, los diversos foros, la Columna Trajana, un holograma de la lucha entre gladiadores, y varias secuencias de películas, y proyecciones que recrean la vida cotidiana de la época. Unas 500 piezas para recrear un recorrido a través de la historia del Imperio Romano, desde el siglo I a. C. hasta su caída con Constantino, 500 años después, a lo largo de toda su extensión geográfica, desde Finisterre hasta las actuales Siria y Egipto. Una exposición que pone de manifiesto la fascinación que sigue ejerciendo el mundo clásico en nuestro mundo, quizá porque le debemos sus cimientos más elevados desde la configuración mítica de Europa que recreara el presunto poeta ciego Homero. Asegura el profesor Robin Lane Fox, autor de dos libros de arrasador éxito sobre este tema, El mundo clásico. La epopeya de Grecia y Roma (ed. Crítica) y Alejandro Magno. Conquistador del Mundo (ed. El Acantilado) que debería existir una normativa europea que obligara a que se iniciara a los niños de nueve años en La Ilíada y La Odisea para que luego pudieran leerlas y disfrutarlas a los dieciséis Su devoción por Homero no conoce límites. Inventó la nostalgia dice, fue quien supo llenar con historias y palabras ese agujero que hiere en las entrañas cuando uno está lejos de casa. También supo contar, de manera cruda y realista, lo que significan la gloria y la fama en esta vida, atrapó el dolor que nos abate ante la pérdida de los más próximos y mostró cómo los héroes se equivocan, y lo descubren cuando ya es demasiado tarde Yo me conformo con que a los que amamos su grandeza en estos tiempos de medios pelos intelectuales no nos acaben echando a los leones. FERNANDO FERNÁNDEZ Economía Se palpa la tensión a economía española se contagia del tiempo electoral que vivimos. Nada es lo que parecía hace unos meses. Operaciones que se preveían sencillas se complican. Las decisiones empresariales se tiznan de color político. Se siguen publicando revisiones a la baja del crecimiento español, esta semana ha sido el comisario Almunia el que apunta un modesto 2,7 para el año. Las encuestas siguen dando empate técnico, como los inversores que mantienen el rango lateral sin acabar de decidirse si son churras o merinas, si el ajuste ha sido suficiente y ha llegado la hora de comprar a buen precio o todavía no hemos visto lo peor y conviene mantener la liquidez. La venta de Colonial es un buen ejemplo. La entrada del fondo de Dubai que se daba por segura sigue sin concretarse. Parece que ningún banco de negocios se atreve a ponerle precio, lo que ha provocado dudas renovadas sobre la aversión al riesgo inmobiliario español de los inversores internacionales. Los locales parecemos tenerlo algo más claro, Javier Serratosa anuncia que Uralita dispone de 1.500 millones de euros y estudia oportunidades de adquisición, Antonio Catalán valora AC en 662,5 millones y cierra la venta de un 5 a Sa Nostra para continuar creciendo, Rafael del Pino consigue por fin arreglar el desaguisado de Hábitat. Villar Mir convence a Florida y OHL exporta el modelo alemán de pago aplazado para una autopista, Salvador Alemany consigue que la Oficina Económica de Presidencia dé el visto bueno a Abertis para españolizar Hispasat alcanzando un pacto con los socios públicos, Inta, Sepi y CDTI, y Juan Ramón Quintás presume de la solvencia y prudencia de las Cajas exhibiendo sus 1.575 millones L de provisiones voluntarias. Para confianza en la economía española, la que tiene el Estado francés. Crédit Agricole ha recibido la autorización del Banco de España para aumentar hasta el 29.9 su participación en Bankinter, Jaime Botín todavía espera, y EDF confirma en Junta General su interés por el mercado eléctrico español para lo que ha llevado a cabo conversaciones relevantes. Hacen valer su condición de empresas públicas para desafiar el sentimiento del mercado a pesar de sus malos resultados operativos. No me indigna tanto como a Sánchez Galán, porque no he aumentado la tirada del periódico en un 41,8 como él los beneficios de Iberdrola, y porque pienso que hay algo de doble rasero en pedir reciprocidad, pero me suena demasiado a ayudas públicas prohibidas, aunque autoridades tiene la Comisión Europea. La pregunta es si son ecuánimes o aplican el principio de fortaleza nacional. Pueden existir razones de competencia para oponerse a la compra de Spanair por Iberia y Gestair, por mucho que esta última sea mayoritaria en la compañía que realiza la operación. Pueden quizás resolverse mediante un cuidadoso control de los flujos de información y decisión en el seno del Consejo. Pero lo que no es de recibo en una economía de mercado es que un gobierno intervenga alegando el interés estratégico del aeropuerto del Prat. Cuándo entenderá Montilla que el futuro de Cataluña no está en el proteccionismo histórico de su burguesía que explica gran parte del nacionalismo y del atraso relativo. Sólo una economía abierta al mundo garantiza que haya interés comercial en un aeropuerto internacional. Si alguien se hubiera atrevido a privatizar la gestión de los aeropuertos nos evitaría estas discusiones. ¿Habrá algún responsable político que se atreva a decir que algo falla en un país cuyas empresas privadas gestionan aeropuertos en los cinco continentes y no es capaz de hacer lo propio en su territorio? Los últimos datos económicos americanos no han sido buenos, pero la puntilla la ha puesto el indicador adelantado de la Fed de Philadelpia. Ha previsto con acierto las recesiones habidas en ese país desde los ochenta. Y esta semana ha alcanzado niveles de recesión. Mal asunto. Si le sumamos la nueva apreciación del euro y que la OPEP parece decidida a mantener el precio del petróleo por encima de los 100 dólares, el problema no es ya si va a haber recesión, sino cuánto va a durar. La cuestión para Europa ya no es tampoco si será capaz de desvincularse del amigo americano, sino en cuánto le va a impactar.