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24 2 08 CLAVES DE ACTUALIDAD ¿A dónde van los cuadros robados? La mayoría son recuperados; a veces en contenedores o aparcamientos. Cualquier pintura de renombre sustraída a museos o coleccionistas suele ser más fácil robarla que venderla. Los últimos casos así lo demuestran POR PEDRO TOUCEDA Arte E n las últimas semanas se han producido diversos robos de obras maestras de la pintura en Suiza. Siempre tienen estos robos un glamour especial, cierto aire cinematográfico, como si los ladrones que sustrajeran estas piezas fuesen tan geniales en su oficio como lo fueron Picasso, Van Gogh o Monet en el suyo. Quizá diversos filmes sobre robos espectaculares de obras de arte y joyas hayan creado ese halo mágico. Pero los expertos de la Guardia Civil y la Policía lo primero que hacen es aclararnos que las cosas que suceden en películas como El secreto de Thomas Crown Cómo robar un milllón y... o Atrapa a un ladrón no ocurren en la realidad. Hay que acabar con el mito del ladrón de guante blanco y con la creencia del robo por encargo en la línea que la mayoría de la gente piensa- -asegura Jesús Pastor, portavoz del Grupo Patrimonio Histórico de la Guardia Civil- No existen coleccionistas que encarguen robos de este tipo para luego tener un cuadro o una valiosa pieza de escultura medio escondidos en su casa. Ellos suelen ser tan amantes del arte como de enseñar las obras que tienen, de presumir de su compra delante de los amigos. Y una pieza como un picasso, un goya o un van gogh no se guardan en un armario para admirarlas por la noche. De la misma opinión es el inspector Antón, de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía. Esa imagen de un coleccionista viendo un cuadro único en una cueva mientras se fuma un puro y bebe un vaso de whisky es falsa. Además, ningún coleccionista paga una fortuna por algo que luego no podrá vender en ningún sitio. Porque, cuando se comete un robo como el ocurrido en el Museo Emil Bürhle de Zúrich donde se llevaron un van gogh, un monet, un degas y un cézanne automáti- Tête de cheval y Verre et pichet de Picasso, que fueron robados hace unas semanas en Pfaffikon (Suiza) camente se cierra el posible comercio de esos cuadros. Interpol manda un comunicado tanto a las fuerzas de seguridad de los distintos países como a casas de subastas, coleccionistas, etcétera. La obra queda marcada para siempre. Pero a veces se ha dicho que algunas de esas piezas podrían ir a parar a manos de coleccionistas algo especiales. Ese es otro mito- -dice Antón- Por ejemplo, se ha escrito mucho sobre si estas obras podrían ser adquiridas por algún jeque árabe o algún millonario excéntrico. Hay una anécdota curiosa con respecto a esto... Después de la Guerra del Golfo salieron a los mercados de arte europeos, incluido el español, bastantes cuadros y obras de arte provenientes de Kuwait. Habían sido sustraídos durante la contienda y empezaron a circular Venían muchos con un sello de procedencia y se supo que pertenecían a tal jeque o persona de aquel país. Pero cuando empezaron a peritarse las obras, se comprobó que ninguna era auténtica. A aquellos jeques les habían vendido piezas falsas y entre ellas creo recordar que había alguna réplica de un cuadro de Picasso. Al final, muchas de las grandes pinturas robadas acaban en contenedores, cubos de basura o, co-