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24 2 08 EN PORTADA ZP- Rajoy Así se gana un debate POR VIRGINIA RÓDENAS oaquín Arozamena fue el sparring de José María Aznar durante su entrenamiento para el debate de 1993, en que el entonces candidato a la presidencia del Gobierno de España venció en el cara a cara con un Felipe González, tan sobrado que no había preparado la estrategia de la porfía. Entonces, como ahora, un empate técnico en intención de voto animó a los aspirantes a batirse el cobre (argumental) en las televisiones privadas A 3 y Tele 5, resultando el pretendiente popular vencedor del primer encuentro, y el socialista, triunfador del segundo. Entre una y otra liza se divulgaron datos que apuntaban a una ganancia para el PP de 1.100.000 indecisos, pero de las rentas del PSOE en Tele 5 no se tienen datos ya que su celebración a 6 días de los comicios impidió, como ordena la Ley Electoral, publicar encuestas de estimación de voto. No obstante, el estudio La televisión y las elecciones de 1993 de los profesores Díez Nicolás y Semetko, subraya que sólo el 1 de los votantes decidió a quién votaría tras el primer cara a cara, y un 3 después del segundo. El propio José María Aznar lo sintió así: liquidó la ventaja conseguida en la emisora de Antonio Asensio y con ella las elecciones tras un fallido debate en Tele 5. Para este segundo asalto, su contrincante sí fue entrenado, entre otros, por José Miguel Contreras, hoy consejero delegado de La Sexta. Pero Arozamena no quiere hablar de eso. Con una discreción J cuasi hipocrática pasa de puntillas por su trayectoria profesional de consultor de comunicación y entrenador de portavoces que después de tantos años, y de haber trabajado para partidos de todos los colores, empresas, instituciones y particulares, le ha proporcionado el conocimiento práctico y teórico que le avala como autoridad en la materia. Los que trabajamos en ASÍ DEBERÍAN VESTIR LOS CANDIDATOS Zapatero El cuello de la camisa más pequeño Corbata de los mismos tonos de la camisa con algún dibujo Corbata de seda con tonos azules, violetas y un toque rosa Rajoy Vestir el duelo Teresa Muñoz, estilista y asesora de imagen, que trabaja para Antena 3 y Tele 5, nos da las pautas del mejor vestir para el gran debate. La armonía es la regla de oro (nada debe destacar) Deben tener cuidado al sentarse y hacerlo sobre el traje para que no se haga esa arruga tan horrible que se forma cuando se echan hacia adelante. Nada de cuadros ni rayas. No deben llevar gemelos. El traje de Rajoy debe ser muy estructurado, azul oscuro subido de tono, camisa rosa o tirando a violeta de cuello medio y corbata en tonos azules, violetas y rosa. A Rajoy le cambiaría el pelo y las gafas, que no son adecuadas para él. Zapatero debería ir con traje gris, camisa de color similar o azul de cuello pequeño, corbata de los mismos tonos y algún dibujo. Y mucho cuidado con los complementos: ahí se la pueden jugar Traje gris, desde el perla al antracita Camisa gris o azul Camisa rosa, con el cuello medio y punta redonda Traje azul un poco subido de tono, de líneas rectas este negocio- -me dice- -somos los que hemos establecido esa correlación entre ganar el debate y ganar las elecciones, y medio se lo han creído los políticos. Las elecciones se ganan el día de la votación y los debates pueden ayudar, pero no son la causa directa. Esa fórmula se puso en marcha tras el debate Nixon- Kennedy, pero no es verdad. En aquel debate de 1960, Kennedy ganó por poco, pero junto a ese acontecimiento hubo otros. Es cierto que más que ganar Kennedy, perdió Nixon, que no preparó el debate desde los aspectos aparentemente más superficiales, es decir, la presencia. Se había afeitado por la mañana, por la noche tenía barba de leñador, y le habían sacado una muela, de manera que la lengua le recorría nostálgica el hueco de la encía; su traje se confundía con el decorado, y luego los demócratas hicieron con su fotografía unos carteles en los que pusieron debajo ¿Le compraría a este hombre un coche de segunda mano? Este profesor, que imparte su magisterio en la Universidad Francisco de Vitoria, no duda cuando le proponemos que nos dé la fórmula magistral del contendiente triunfal. Hay un elemento innato que es que la cámara te quiera o no, y eso no te lo puede enseñar nadie; pero sí podemos aprender a hablar con claridad y elegancia, con frases cortas que digan mucho frente a frases largas que tengan música, pero que hagan perder el ritmo; evitar el es- ABC Fernando Rubio