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D 7 3 2 08 En apenas una semana, a partir del día 11, Madrid volverá a vestirse de largo (y de corto, y a rayas, y a cuadros) con una nueva edición (y ya van cuarenta y siete) de la Pasarela Cibeles, que viene, como siempre a todo trapo, y sin dejar un retal suelto. Otra vez, los amantes de la moda más atrevida, divertida y rompedora estarán muy atentos a las colecciones que no están cortadas por el mismo patrón del clasicismo. Como la que presentará Carlos Díez (premiado hace un par de años) un diseñador que no da puntada sin hilo, y uno de los nombres más propios a seguir en los desfiles. Con faldas (y con barbas) y a lo loco GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Carlos Díez DISEÑADOR En el vestir también hay mucho miedo a expresar las propias ideas MANUEL DE LA FUENTE- ¿De pequeño sabía que el corte y confección iba a ser su vida y milagros? -La verdad es que no. Cuando era adolescente y empezaba a hacer ropa para los amigos o para mí mismo por pura diversión nunca me planteé que fuera a ser una profesión. De hecho, ni siquiera ahora me lo planteo. Sí, claro, es un medio de vida, pero es que siempre me lo he planteado como un juego. Incluso ahora. -Y le fue cogiendo el gustillo. -Para qué negarlo, uno sueña con poder hacer desfiles o llegar a Cibeles, pero de un sueño a una profesión hay un largo camino. Cuando trabajo, prefiero no creerme mucho la figura del diseñador, prefiero seguir manteniendo esa ilusión por el trabajo que tenía de chaval, no querría perder esas cosas que a veces se quedan en el camino, como la ilusión, la frescura y el espíritu lúdico. -Espíritu, y letra que se refleja en su ropa. -Lo primero es tratar de divertirme y no aburrirme yo, que es la mejor manera de no aburrir a los demás. -Cuando hay mucha tela que cortar, ¿qué es lo más necesario, la técnica, los tejidos? -Lo más importante son siempre las ideas. Puedes reforzar esa idea al trabajar con un tejido de dos millones de euros, o puedes hacerlo con un punto de camiseta de 3 euros. Las ideas, las buenas ideas, están por encima de la técnica y de los tejidos- -Cine, música, pintura, fotografía, cómic, ¿qué patrón artístico influye en su ropa? -Hoy por hoy, no tengo la menor duda de que con lo que me siento más identificado es con la música. Aunque por supuesto puedan interesarme la pintura, la fotografía o el cine, creo que el mundo está supercargado de imágenes. Sin embargo, la música mantiene esa emoción que te entra hasta el corazón sin que tengas apenas que hacer un mínimo esfuerzo para disfrutarla. Todo lo que escucho cuando hago una co- DANIEL G. LÓPEZ Trabajo de chinos Lo de las tiendas de ropa de los chinos no lo veo como una invasión, porque realmente es una invasión en toda regla, y una invasión muy cruel. Los chinos copian todo lo que ven y lo venden tirado de precio, es un atentado contra la moda. Pero también lo son las franquicias que masifican el mercado y hacen que en la calle todo todo el mundo va vestido de la misma manera, en Madrid o en Singapur lección es importantísimo para el resultado final. No es igual elegir un tejido escuchando música clásica que música electrónica. -No me lo puedo creer. Uno de nuestros diseñadores más rompedores presenta un línea llamada Príncipes de Gales. -Es un tejido que siempre me ha gustado, aunque tenga una connotación muy clásica. Para mí es un reto, porque siempre me planteo las colecciones como un reto, y me pongo trampas. Por eso trabajo con cosas que a priori no me parecen muy atractivas, que no entran dentro de mis códigos, pero me digo a mí mismo: voy a romper con todos los códigos que yo mismo o la gente ha establecido. Me gusta sorprender, sorprenderme a mí y sorprender a los demás. ¿Hay tejidos malditos? ¿Tal vez la pana, la franela, los azules de Vergara? -Ni todo es tan maravilloso ni todo es tan horrible. Yo veo algo espantoso y me digo... a lo mejor yo puedo embellecer esa horripilancia con mi trabajo. ¿Su inspiración surge igual de un roto que de un descosido? -Saco ideas hasta de una cloaca. Hay veces en que veo a alguien que me choca porque estéticamente me agrede, pero ha sabido crear una interferencia en mí y eso me hace pensar. -Confiese, ¿va de tiendas? -Casi nunca voy de compras, y cuando lo hago no voy buscando, sino que me dejo llevar a ver si encuentro algo. Como en el amor, me gusta encontrar algo que me sorprenda, que haya un flash. -Eso no hay quien se lo ponga. ¿Le suena la dichosa frasecita? -La gente que compra mis diseños busca algo que vaya más allá. Tampoco me excedo con los precios y busco la comodidad. Hago ropa para personas jóvenes de espíritu. ¿En la moda también hay miedo a la libertad? -La dichosa globalización convierte el mundo en algo gris y uniforme, y eso es horrible. Prefiero a la gente vestida a su aire, porque creo que tiene sus propias ideas y sus propios códigos de belleza, pero hay mucho miedo. Miedo al pensar, al hablar, al vestir, al comer... como si la gente necesitara la opinión de las masas a la hora de vestir, para no destacar, cuando lo bonito es justamente lo contrario. mdelafuente abc. es