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3 2 08 MOTOR En España se venderá la versión grande de la carrocería, que supera los cinco metros de longitud Chrysler Grand Voyager Se reinventa a sí mismo El nuevo monovolumen Chrysler Grand Voyager llega a nuestro mercado con un único tipo de carrocería de gran tamaño, para competir en la categoría más alta por habitabilidad y funcionalidad POR FRANCISCO DEL BRÍO l monovolumen de Chrysler, el Voyager, ha sido siempre una referencia en todos los mercados y eso a pesar de su evidente estilo americano. Pero lo cierto es que cuando se trata de ofrecer mucho espacio y soluciones prácticas para la familia, ese discutido estilo tiene también sus ventajas. Ahora llega a España la última generación de este vehículo con la intención de alcanzar de nuevo la referencia del mercado, al menos en cuanto a la introducción de elementos innovadores y prácticos. El nuevo Voyager estará según E qué mercados en las dos versiones de carrocería normal y grande, pero en España sólo se venderá la segunda, que supera los cinco metros de longitud (5,14 m) lo que se deberá tener en cuenta para entrar con holgura en nuestras plazas habituales de aparcamiento. En origen el Voyager está equipado con dos tipos de mecánicas, un motor de gasolina V 6 de 3,8 litros, con 193 caballos, y uno diésel CRD 2,8 litros con 163 caballos, que será la única que se venderá en España, y que se combinará con una caja de cambios automática de seis velocidades. Exteriormente el diseño sigue manteniendo el mismo estilo tradicional de la marca, que comparte muchos elementos estéticos con la berlina 300 C, con una similar proporción entre las superficies metálicas y acristaladas, pasos de rueda sencillos y detalles cromados. Pero es en el interior donde se han acumulado la mayor parte de las innovaciones de ingeniería, con un nuevo sistema de asientos denominado Swivel n Go que permite que los asientos de la segunda fila giren 180 grados para orientarse hacia atrás y crear un ambiente en el que los pasajeros de las dos filas traseras pueden sentarse en torno a una mesa o simplemente verse la caras mientras conversan. Este sistema se combina con el anterior Stow n Go con el que las dos filas traseras de asientos se pliegan acultándose en el suelo, de forma que el habitáculo puede transformarse en un vehículo de siete plazas, cinco o dos, con un espacio de carga