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3 2 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Elecciones Lo que hace falta para ganar La carrera hacia la Casa Blanca es una competición de equipo en la que se requiere una inversión de dos años, millones de dólares y una plana mayor de variados, sofisticados y costosos talentos TEXTO: PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL EN WASHINGTON. FOTO: AP n la cultura política de EE. UU. se marca una clara dicotomía entre los aspirantes a entrar en la vida pública: los que quieren hacer algo y los que quieren ser alguien. Pero en el caso de los políticos con ambiciones presidenciales resulta casi obligatorio combinar estas dos facetas: ideas y narrativa personal, proyecto y carácter, promesas y protagonismo. Con la complicación que supone incluir el factor de la voluntad popular en la selección de candidatos. De cara a este empeño que requiere como mínimo una inversión de dos años, millones de dólares y cuantiosos sacrificios personales, los aspirantes se rodean de una plana mayor de sofisticados y costosos talentos. Para los libros de historia quedan los tiempos en que resultaba casi vergonzoso competir por las nominaciones presidenciales y los candidatos se limitaban, como mucho, a dar esporádicos discursos desde porches de casas privadas. Hoy, la carrera hacia la Casa Blanca es un deporte de equipo. Veamos: E el legendario gurú del presidente Bush. Toda campaña presidencial debe empezar por definir a su candidato, antes de que sus rivales lo hagan. Un esfuerzo que se prolonga durante ciclos informativos de 24 horas con iniciativas propias y respuesta a los rivales. Sin olvidar la complejidad de administrar recursos limitados en un campo de batalla electoral que empieza a escala limitada en Iowa y New Hampshire pero que cada vez se hace más grande. Otro veterano de este tipo de pastoreo es Charlie Black, ahora con McCain pero con experiencia en las candidaturas de los dos Bush y Ronald Reagan. Demoscopia Jefe de campaña El Campaign manager es el equivalente a un jefe de gabinete con poderes plenipotenciarios sobre la organización electoral de cada candidato. Se supone que debe ser una persona de confianza, con autoridad y capacidad de organización. Su responsabilidad principal es liberar al candidato y maximizar eficiencia. Normalmente suele ser la primera persona contratada para la campaña. Hillary Clinton, por ejemplo, ha otorgado estas responsabilidades a su colaboradora hispana Patti Solis Doyle. Con ayuda de empresas especializadas, normalmente coordinadas por un especialista propio, el pollster toda campaña suele dedicar significativos recursos a leer las hojas de té de la opinión pública. Bill Clinton, ante su reelección en 1996, hizo un estudio para determinar en qué lugar le convenía más veranear y terminó haciendo camping con su familia en un parque nacional. George Gallup es considerado el primer pollster político de EE. UU. Entre sus méritos figura haber ayudado en 1932 a que su suegra fuera elegida secretaria de Estado de Iowa y predecir acertadamente el resultado de los comicios presidenciales de 1936. Ante su reelección en 1996, Clinton hizo un estudio para saber en qué lugar le convenía veranear, y terminó haciendo camping con su familia en un parque nacional El chascarrillo de que para ser presidente de Estados Unidos hacen falta tres cosas- -dinero, dinero y dinero- -tiene su parte de verdad. Las donaciones son esenciales El chascarrillo de que para ser presidente de EE. UU. hacen falta tres cosas- -dinero, dinero y dinero- -tiene su parte de verdad. Los grandes candidatos rechazan subvenciones públicas para no estar sometidos a limitaciones de gasto, lo que les obliga a una búsqueda constante de donaciones con la complicación de que las actuales regulaciones imponen un tope por contribuyente de 2.300 dólares durante las primarias y otros tantos en la campaña general. George Bush, Barack Obama y Hillary Clinton han roto toda clase de plusmarcas financieras. Las campañas presidenciales suelen hablar de una atención de los medios pagada (a través de anuncios) y de una atención ganada (por sus actuaciones) En EE. UU. no hay límites a la emisión de anuncios políticos por te- Dinero Medios de comunicación Estrategia y mensaje El patrón oro de esta retorcida especialidad electoral es Karl Rove,