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D 7 27 1 08 Acaba de hacer realidad un viejo sueño, gestionar un teatro con el nombre de Adolfo Marsillach. Antes debió asumir y aceptar la coletilla de hija de... a base de viajar, conocerse y aceptarse. Blanca Marsillach (1966) se ha instalado en una especie de feliz hiperactividad: a su oficio de intérprete, suma el de empresaria teatral. Hoy, más allá de la sombra de su célebre padre, trazamos el perfil de una artista inquieta y una mujer enamorada de su propia vida GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Blanca Marsillach ACTRIZ Y EMPRESARIA ISABEL GUTIÉRREZ- -Hace escasos años, usted se abrió camino como empresaria, ¿qué le movió a meterse en semejante lío? -La satisfacción de creer, a veces, que no dependo de nadie, aunque en el fondo una siempre depende de muchas cosas. La satisfacción de tener un proyecto bellísimo junto a mi socia, Elise Varela; de poder dar trabajo a la gente, de poder contar con un teatro distinto, de ayudar a que el espectador se lo pase bien... La mía es una postura algo altruista. ¿Puede desaparecer la actriz que hay en usted? -Puede ser. ¿No lo lamenta? -De momento, no. Quizás después me dé una pena tremenda. De todas formas, vamos a producir una obra bellísima llamada Buscando a Hillary y, seguramente, yo interprete a Hillary. Así que no sé cuándo me voy a librar de esto (risas) me parece que no me van a dejar. -En el día a día, hay quien tiene mucho de actor sin necesidad de subir a un escenario. ¿Es usted de esos? -Yo creo que no. En el escenario no soy muy teatrera y en la vida cotidiana, tampoco. Aunque esa es la percepción que yo tengo de mí misma, que ya sabe que nunca coincide con la realidad. Así que igual le estoy mintiendo, igual le estoy haciendo teatro. ¿Y cómo es usted realmente? ¿Cómo soy? una gamberra. Me gusta divertirme, me gusta hacer reír, me gusta bromear, me gusta comer, me gusta ir al cine, me gusta dormir, me encanta estar con mi perrita... Tengo tan poco tiempo para salir del trabajo que, cuando lo consigo, intento ser más amiga de mis amigos, escucharles más. ¿Sabe? cuando tengo un día libre, en lugar de pensar qué me apetecería hacer, pienso qué le gustaría hacer a este o aquel, a mi madre, a mi perrita... -Con respecto a los premios, últimamente usted parecía estar algo desengañada... -Yo creo que todo está bastante No sé cuándo me voy a librar de la interpretación, no me van a dejar -Lo tengo totalmente asumido. ¿Ha interpretado algún personaje que le cayera mal? -Casi todos los personajes me caen mal en un momento dado. Pero, bueno, será que ahora mismo le estoy hablando mucho más como empresaria que como actriz, bajo un concepto más global. De todas maneras, es fundamental entender y querer a los personajes, aunque, en un momento dado, también es necesario sentir cierto rechazo hacia ellos para luego poder pactar. ¿Pactar en qué sentido? -Pactar conmigo misma. Pactar para poder decirme: Mira, bonita, eres actriz, no te queda más remedio que hacer esto. Yo comprendo que no te apetezca, pero no es por ti, es por ellos por quienes lo haces. Y tú no eres ella. Ella es esta mujer, que ha de ser egoísta, o así o asá... -De entre todos los personajes que ha encarnado, ¿cuál se ajustó más a su piel? -El que interpreté en una película llamada El inquisidor junto a Chirstopher Lambert: Carmen de Jaramillo. Por la fuerza, la soledad, el sufrimiento y la entereza de esa mujer. ¿Se puede hacer uso práctico de un personaje de ficción en la vida diaria? -Sí, porque entiendes más por dónde se quiebra el ser humano. Y es que, aún estando quebrado, elserhumano hace como si no lo estuviera. ¿Es este un buen momento en su vida? -Sí. Tengo muchas preocupaciones, pero los problemas los resuelvo con placer. Ya no me agobio tanto, porque soluciono lo que está en mi mano y sobre lo que no está en mi mano, paso página. ¿Espera algo del espectador? -Lo que espero, como mucho, es que en cada obra encuentre algo que le cambie y que se quede con lo bueno de cada personaje. ¿Y eso mismo es lo que pide usted desde el patio de butacas? -El teatro no debe ser puro divertimento. Yo voy a él para que me de pautas de comportamiento, para que me cambie. IGNACIO GIL Cuestión de géneros ¿Drama o comedia? Me quedo con ambos géneros. Eso de que la comedia libera y el drama oprime, no lo comparto. En realidad, una tendría que sentirse liberada interpretando lo que sea. De otro modo, sería como ponerse un corsé. Y encorsetada apenas se transmite algo politizado y que el criterio artístico muchas veces no tiene que ver con nada. ¿Eso le desencanta? -Ya estoy de vuelta de todo eso. ¿Qué buscaba en Estados Unidos cuando se marchó hace unos años? -Buscaba tranquilidad, saber quién era yo como actriz sin tener el añadido de hija de... ¿Y por fin ha asumido lo de hija de... el gran Adolfo Marsillach