Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
27 1 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Annette Obrestad es, a sus 19 años, la jugadora con más ganancias de la historia. Vanessa Rousso (24) fue la primera mujer en la mesa final de las Series Mundiales NEIL STODDART Póquer Vivir de farol (Viene de la página anterior) Cinco de sussiete rivales enla mesa final procedían de internet, auténtica fábrica de profesionales, donde un jugador puede deducir pautas de comportamiento pero no leer los cantes o tells de sus contrincantes. Elúnicofinalistaveterano, más avezado en la lucha psicológica, era el estadounidense de origen vietnamita David Pham. El Dragón fue uno de los 46 supervivientes, de 145 pasajeros, que llegaron a las costas del sueño americano hace ahora 24 años, cuando él tenía sólo 17. Una vez allí aprendió el juego de un primo suyo que tenía un negociode limpieza y ya se había labrado ciertareputaciónenLas Vegas. Dos brazaletes de las Series Mundiales demuestran que no sólo es un hombre con suerte. El circuito es un mundo por lo general masculino, aunque la noruega Annette Obrestad, de 19 años, dio la campanada al ganar las Series Mundiales (WSOP por sus si, glas en inglés) la primera vez que éstas salían de Las Vegas. Fue en Londres, el pasado mes de septiembre. En internet ya era temida bajo el pseudónimo de Annette 15 La espectacular Vanessa Rousso, la primera mujer que llegó a una mesa final de las WSOP, no cree que sea un mundo machista, aunque confiesa que en sus co- mienzos se aprovechaba de su aspecto: Al ver a una mujer se relajaban. Además, casi siempre pensaban: rubia y joven, tiene que ser estúpida y sin experiencia No creían que fuera capaz de realizar jugadas complejas. Duró un tiempo, pero en cuanto empecé a salir en televisión aquella ventaja se esfumó Rousso, de padre francés y madre americana, siempre ha sido la primera de su clase. Graduada en Económicas y estudiante de Derecho, su tercer idioma es el español. Reconoce que al principio sus padres se sintieron un poco decepcionados al ver que una estudiante tan brillante se dedicaba al póquer, pero pronto vieron que su hija era una estrella y empezaron a aceptarlo. Está comprometida con otro jugador profesional, Chad Brown. Ni se imagina cómo hacen otros para mantener una familia. En España, los jugadores son pocos y por lo general mal avenidos, divididos entre los presenciales y los virtuales pero ya hay figuras en ambas especialidades. La gran estrella es Carlos Mortensen, quien, apadrinado por Gonzalo García Pelayo (patriarca de un grupo de jugadores que en los noventa sembró el pánico en los casinos) ganó el Mundial en Las Vegas hace siete años. En los torneos por internet causa furor Juan Maceiras, médico y alcalde de Miño también conocido como Vietcong Él no juega con dinero, sino que participa en torneos cuya inscripción a menudo es inferior a diez euros. En muy poco tiempo ha ganado cientos de miles en las competiciones más importantes y es una figura mundial, con un estilo de juego que ni él mismo sabe (o quiere) explicar. No falta quien asegura que no tiene ni idea de póquer. España, pocos y mal avenidos Mestre (en el centro) y los chicos de Unibet: Luis, Poche Simón, Diego, Campa y Víctor Raúl Mestre, la mano de la amistad Raúl Mestre no sólo es uno de los grandes de la red. El español es un estudioso que pule día a día un método con el que espera retirarse en unos pocos años. Entretanto, comparte el secreto con sus amigos, a quienes además financia. Hace dos meses, Campa trabajaba para Gas Natural y no tenía ni idea de póquer. En las Bahamas ganó 24.000 dólares. Diego se llevó 16.000 sin mucha más experiencia. Otro miembro del equipo, Luis, amargó a su familia el día que decidió, con 20 años, dejarlo todo y dedicarse al juego. Cuando seis meses después le regaló un coche a su padre, las relaciones mejoraron bastante. Mestre busca patrones, sacar partido a la aleatoriedad de las cosas; todo son numeritos de los que se puede sacar provecho Un día soñó que recibía dos ases del mismo palo. Se merece esa mano.