Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 1 08 OPINIÓN TIRA Y AFLOJA Por César Oroz PILAR CERNUDA Política Ha nacido una estrella o tiene nada que ver con Judy Garland ni con Barbara Streisand, que protagonizaron las versiones más conocidas de esa película, pero Manuel Pizarro ha iniciado su incursión con una expectación inusitada, rodeado de los dirigentes de máximo nivel de su partido y por docenas de cámaras y plumillas Y con las descalificaciones rotundas e inmisericordes de Blanco, Fernández de la Vega y López Garrido, lo que abunda en la idea de que Pizarro es un excelente candidato, pues si no fuera así no recibiría tanta atención del PSOE. Incluso ha puesto de los nervios a destacados socialistas: solo así se entiende que una persona generalmente serena y capaz, como la vicepresidenta de Gobierno, haya arremetido contra Pizarro por referirse a su deseo de formar parte del partido de sus amigos Loyola de Palacio, Maria San Gil o Jiménez Abad. No tiene nada de indecente el recuerdo sino, por el contrario, su mención era una forma de rendirles homenaje. Al PP le interesa centrar la atención en Pizarro, no solo porque es un gran fichaje, sino porque así se facilita pasar página a un mal inicio de la campaña electoral. No estuvo bien Rajoy al dejar el caso Gallardón para el último momento, y además le humilló al comunicarle su decisión delante de su adversaria Esperanza Aguirre- -de la que a partir de ahora ya no se podrá decir adversaria pero sin embargo amiga- y tampoco ha estado bien el alcalde estos meses al insistir en sus deseos de formar parte de la lista madrileña, tendría que haberlo planteado de otra manera, quizá en una conversación a solas con Rajoy. Pero tampoco ha estado bien la presidenta madrileña al llevar adelante lo que dice desde N hace meses si él va, yo voy y al comunicarle su idea a José María Aznar antes que al presidente del partido. Aznar, por cierto, no alentó para nada su paso adelante, sino todo lo contrario. Pero todo ello desencadenó lo que desencadenó y, aunque hay quien asegura que Rajoy había descartado desde tiempo atrás a Gallardón, personas que le conocen bien creen firmemente, por ciertos gestos y ciertas frases, que sí que- Manuel Pizarro ha puesto muy nerviosos a los máximos dirigentes del PSOE REUTERS ría contar con el alcalde, pero se agarró tal cabreo con su insistencia y con la oferta de Aguirre de dimitir que tiró por la calle de en medio. Ni el uno ni la otra. Pero evidentemente solo hubo una víctima, el alcalde. De su actitud en las próximas semanas dependerá que esto sea solo un tropiezo o que se convierta en el fin de su vida política. En cuanto a Rajoy... el fichaje de Pizarro le permite afrontar la situación con cierta confianza en que en pocos días se hablará más de propuestas y de candidatos que del mal sueño que vivió el fin de semana pasado. El beneficiado se llama José Luis Rodríguez Zapatero. La indignación por haber mentido respecto a las negociaciones con ETA ha durado un suspiro, la polémica se centró en lo que ocurría en la calle Génova y no en el presidente que hace nada demonizaba a los periodistas que contaban- -contábamos- -que se había negociado con ETA después del atentado de la T- 4. Nos llamaba poco menos que delincuentes por dar más credibilidad a las informaciones de una banda terrorista que a las palabras de un presidente democráticas. Y también ha pasado inadvertido, gracias a la polémica del PP, el tinte intervencionista del programa electoral del PP, que esta semana ha presentado algunas propuestas que son como para salir corriendo. Insiste en su obsesión de regular el oficio periodístico con una serie de normas de obligado cumplimiento, entre ellas el trato que se debe dar a la información sobre la violencia doméstica. ¿Cuando comprenderá Zapatero que existen tribunales ante los que acudir cuando se vulneran las leyes? Qué manía de controlar la de este presidente.