Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18- 19 D 7 LOS DOMINGOS DE sas, en actitud de estoy aquí para provocar los deseos sexuales de los hombres y no para pensar, que eso lo dejo al creador éste del cuello alto que me sostiene El reportaje consiguiente no tenía desperdicio. Otras seis parejas, todas, por supuesto, con director siempre bien tapado y con la boca cerrada, pues ellos no están para provocar las fantasías sexuales de las lectoras, sino para aportar grandes obras de arte a la humanidad, y de actriz en el papel de objeto de inspiración. Ellas, las musas, preferentemente con boca entreabierta y mucha teta, o, en su defecto, mucha pierna, hombro o similar, excepto, hay que aclarar, en una fotografía, la de Antonio Banderas y Victoria Abril, con estética del XXI. Ellos no tienen ningún problema en hacer de viejos verdes con sus musas. Hasta Woody Allen, un director cuyo extraordinario talento parecería suficiente para evitar esa clase de papelones, protagonizó otro glorioso reportaje, esta vez de XLSemanal Bajo el título Woody y sus musas. El mago de Mannhatan confiesa sus dos pasiones: Scarlett Johansson y Penélope Cruz otra portada muy semejante a la comentada más arriba mostraba a un setentón, Allen, sin jersey de cuello alto, pero cubierto hasta las orejas, en actitud pensativa y trascen- El papelón de Woody Allen dente, con una Scarlett Johansson vestida, mejor dicho, ligeramente vestida, de chica Pin- Up. Y con la boca abierta, por supuesto, como corresponde a las musas. En el reportaje interior, otra fotografía aún más ridícula que la de la portada, con Johansson tumbada delante del creador y un Allen que parecía pensar lo mismo que en una de sus películas anteriores, Match Point Que se resigna a las supuestas reglas del mercado y sacrifica la vocación intelectual y sofisticada de sus películas clásicas por chicas Pin- Up que resultan grotescamente ridículas al lado del anciano director. No les importa, por supuesto. Ellas quieren ser musas. Es un negocio muy gratificante y sencillo. Basta con ser bella y llevarse bien con las cámaras. Del resto se ocupa él, el creador. Hay mujeres que prefieren seguir de musas, sentándose en los regazos de los setentones, fungiendo de adorno más o menos vistoso y colorista de las ideas de los demás, de los hombres. Es otra de las caras de la revolución igualitaria del siglo XXI. En la primavera de 2007, varias mujeres profesionales del cine español, directoras, productoras, críticas, organizadoras de festivales, investigadoras de cine, crearon la Asociación Cineastas y Medios Audiovisuales (Cima) con el objetivo de promover la igualdad en el cine, de impulsar la participación de más mujeres. La presidenta de la asociación, Inés Paris, codirectora de A mi madre le gustan las mujeres afirmaba que Nos preocupa que las imágenes tienen que ver con quien las crea, y aquí son sólo los hombres. Estamos apartadas de construir y contar la realidad Y también que El problema fundamental es que no se tiene acceso a los puestos de responsabilidad. En los rodajes hay muchas mujeres cortando el tráfico o en otras labores, pero no dialogando con el director o jugándose el tipo económicamente El problema de las profesionales de esta asociación es que no se preguntan por las razones profundas de esa desigualdad, aunque las tengan al alcance de la mano. Bastaría con que preguntaran a los chicos y chicas que aspiran a dedicarse al cine y calcula- Y las creadoras miran a otro lado Hay mujeres que prefieren seguir de musas, sentándose en los regazos de los setentones, fungiendo de adorno más o menos vistoso de las ideas de los demás En términos generales, las mujeres jóvenes del siglo XXI son diferentes a las de hace un siglo. Entre otras cosas, porque ahora la mayoría quiere ser independiente ran después el porcentaje de ellos y de ellas que sueña con ser director, o guionista, o productor, o con ser actor. O musa y muso. Esta misma asociación ha constatado que, de las 134 películas estrenadas en España en 2006, tan sólo 7 fueron dirigidas por mujeres, y otras cuatro, documentales, codirigidas. Tan sólo 4 de las 41 óperas primas estaban firmadas por mujeres y sólo un 15 de los guionistas o de los productores eran mujeres. El cine no es la realidad, dicen, pero refleja todos los sueños de la gente de la realidad. Según la filósofa Anna Mercadé, autora del libro Dirigir en femenino cada vez hay más chicas jóvenes que no quieren trabajar, que no quieren saber nada de la independencia económica y que lo que quieren es buscar un marido que las mantenga. Piensa que hay una involución, que vamos hacia atrás. No creo que el proceso sea tan dramático, sin embargo. Las cifras globales no lo indican. Muestran que, en términos generales, las mujeres jóvenes del siglo XXI son completamente diferentes a las de hace un siglo. Entre otras cosas, porque ahora la mayoría quiere ser independiente. La dependencia es una tentación del pasado, un miedo a la evolución, a la libertad, a la responsabilidad, aquella que existe fuera del hogar, un vestigio del pasado y no una tendencia de futuro.