Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
13 1 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Sofía Casanova Se cumplen 50 años de la muerte de la escritora y periodista Sofía Casanova, legendaria corresponsal de ABC en la revolución rusa de 1917 y las dos grandes guerras, una pacifista que odiaba el comunismo POR MIGUEL ÁNGEL BARROSO Cronista de una era convulsa lía pasar los veranos en Galicia. Sus desplazamientos por Europa a causa de la profesión del marido le proporcionaron el conocimiento de varios idiomas, la vivencia de acontecimeintos como la lucha de las sufragistas en Inglaterra o la formación del Partido Bolchevique en la Rusia zarista, y una visión precisa de las tragedias que se iban cocinando en las cancillerías. Una tragedia- -pero ésta personal- -dio un giro a su vida. Sofía tuvo tres hijas que no garantizaban la continuidad del apellido paterno, por lo que fue repudiada por Lutoslawski y condenada a la penuria económica. Trabajó como enfermera para la Cruz Roja en Varsovia y, cuando Europa se incendió en 1914, se convirtió en la primera corresponsal de guerra española, cubriendo el frente polaco para ABC. Pocas personas se dieron cuenta de la gran dificultad que tenía para escribir: sufría de una miopía muy avanzada, pero no quería usar gafas (se las ponía raras veces cuando salía a pasear y nunca se dejó retratar con ellas) Uno de sus nietos, Karol Meissner, cuenta esta anécdota en su artículo Las tres muertes de Sofía Casanova Como era escritora y corresponsal de ABC tuvo que organizar de otra manera su técnica l fanatismo jerárquico del Imperio sustituye el otro, el de la ergástula en rebeldía. ¿Qué pueblo podrá ser feliz gobernado por el terrorismo de abajo? Aquella hoguera llameando sobre la nieve a la entrada del Instituto Smolny me parece un símbolo del porvenir: ¡incendio en las estepas invernales! La reflexión de Sofía Casanova, enviada especial de ABC en San Petersburgo durante la Revolución de Octubre, es una muestra del carácter visionario de esta periodista, poetisa y novelista, una gallega emprendora que vivió y contó los sucesos históricos del arranque del siglo XX. Testigo del terror comunista en Polonia, país que la acogió gran parte de su vida y donde murió hace medio siglo- -el 16 de enero de 1958- Casanova tuvo que vencer enormes dificultades (entre ellas, su casi ceguera) para sobrevivir en un mundo convulso donde las mujeres jugaban un papel de comparsa. Cuesta imaginarla A en el Instituto Smolny, sede bolchevique en San Petersburgo, con su pasaporte polaco- -en aquella época, nuestras leyes no permitían a la esposa de un extranjero conservar la ciudadanía española- acompañada de una paisana- la fiel gallega como la llamaba, inseparable en estas penalidades rodeada de la feroz guardia roja y con dos pedacillos de papel timbrado que le servían de salvoconducto para llegar a Trotsky. Escribió novelas, relatos cortos, ensayos, colecciones de poesía, una obra de teatro y más de un millar de artículos en diarios y revistas de España y Polonia. La mayor parte de su producción periodística se publicó en ABC entre los años 1915 y 1936. Sofía Casanova nació en 1861 en Almeiras, una parroquia de Culleredo (La Coruña) Se trasladó muy joven a Madrid para estudiar y empezó a frecuentar los ambientes literarios, donde conoció al filósofo y diplomático polaco Vicente Lutoslawski, con el que se casó en 1887. La pareja fijó su residencia en Polonia, aunque so- Primera corresponsal de guerra Lenin (en el centro, con el abrigo sobre los hombros) pasea con un grupo de jefes militares en la Plaza Roja de Moscú, en 1919