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13 1 08 CLAVES DE ACTUALIDAD Obama Afroamericano casi blanco Si en la carrera hacia la Casa Blanca gana el que cuenta una mejor historia, la narrativa más depurada es la de Barack Obama, un negro que gusta a los blancos TEXTO: PEDRO RODRÍGUEZ LEBANON, NEW HAMPSHIRE Ocho pistas para conocer al hombre Renegado. Nombre en clave elegido por él mismo para sus servicios de seguridad. Malcom X. Durante su juventud le fascinó la fuerte personalidad de este líder. Ex fumador. Su mujer le obligó a retirarse del vicio antes de apoyarle en su candidatura. Religioso. Su madre era agnóstica y su padre ateo, pero él se adhirió a la Iglesia Unida de Cristo tras sentirse llamado por el espíritu de Dios Su mascota. Durante su infancia en Indonesia era un monito al que llamaba Tata. Recuerdos del racismo. Durante su otra etapa de infancia en Hawai un compañero de clase le lanzó varios insultos racistas. Su respuesta fue un puñetazo en la nariz que quedó chorreando sangre. Baloncesto. Su deporte favorito. Póker. Su juego predilecto. l subir hasta el norte de New Hampshire, las montañas con nieve, hielo y niebla se multiplican. Y al mismo tiempo, la carretera se estrecha. Pero no hace falta el GPS para llegar hasta el mitin de Barack Obama organizado a primera hora de la mañana, justo el día antes de las primarias, en la localidad de Lebanon. Frente al teatro municipal, una multitud con casi tres horas de cola bajo un frío siberiano rodea el lugar de la convocatoria, entre la estatua dedicada a los soldados unionistas que lucharon en la guerra de secesión y el monumento que recuerda que este pueblo de 13.000 habitantes fue fundado en 1761. Los inspectores del cuerpo de bomberos local han prohibido el acceso de más gente al haberse colmado ya el aforo de ochocientas personas de un recinto con bu- A tacas de madera y paredes blancas que con ciertas pretensiones se conoce como Opera House Pero toda la gente agolpada en la puerta, casi tanta como en el interior, no parece resignada a perderse la oportunidad de ser testigos de uno de los mayores y más fascinantes fenómenos en la política de Estados Unidos desde los años sesenta. Finalmente, el carismático afroamericano de 46 años llega a bordo de su autobús de campaña. Y contra el consejo médico de dar un descanso a su voz agotada y el deseo de sus cada vez más numerosos escoltas de limitar su exposición en lugares abiertos, celebra dos mítines en Lebanon. Uno para la gente junto a la puerta de la Opera House y otro dentro. Vosotros sois la ola que me lleva dice Obama denotando un poco su historia personal. Hijo de madre de Kansas y de padre de Ke- Sarah Hussein Onyango Obama, abuela keniana del candidato, muestra la foto de familia REUTERS nia, criado en lugares tan exóticos como Indonesia o Hawai, con acceso a playas idílicas para intentar equilibrios sobre el mar en perpetuo movimiento. Una buena metáfora para alguien medio blanco y medio negro- -que no va de víctima racial- -y que aspira en serio a convertirse en presidente de Estados Unidos. Este lunes, su brillante discurso contiene más detalles de lo habitual sobre su programa político. Pero el candidato, que ha marcado con su mensaje de cambio el tono del reñido ciclo electoral en curso, no puede contenerse a la hora de hablar de esperanzas. Se queja de que en el último debate, uno de sus competidores por la nominación presidencial del Partido Demócrata- -en referencia a Hillary Clinton- -le ha reprochado ofrecer esperanzas falsas sobre lo que es posible lograr: ¿Esperanzas falsas? ¿Esperanzas falsas? Eso no existe. Es algo así como si John F. Kennedy hubiera mirado a la Luna diciendo, demasiado lejos Es como si Martin Luther King en la marcha de Washington hubiera mirado desde el monumento a Lincoln hacia el magnifico gentío diciendo lo siento, el sueño morirá, no se puede hacer... No necesitamos líderes que nos digan lo que no podemos hacer, necesitamos líderes que nos inspiren Y esa es la especialidad de Obama. La inspiración Con solo tres años en la primera fila de la política como senador