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6 1 08 7 0 A N I V E R S A R I O EL HEREDERO La opción de Don Felipe (Viene de la página anterior) que no haya un Rey que ayude a que el proceso salga adelante como lo hubo en España Pero podría haberlo: Don Felipe. En realidad no estoy insinuando que haya que sacar los muebles de la realeza, tan bien conservados por el admirable Eusebio Leal en la Plaza de Armas de La Habana, para el uso y disfrute de los Príncipes de Asturias. (En el Palacio del Capitán General hay un trono construido en la década de 1890 por orden de Don Antonio Maura para el Rey Alfonso XIII) Lo que considero que merecería la pena plantearse es que la influencia de Don Juan Carlos en Cuba podría pasar a Don Felipe, quien podría visitar Cuba, reunirse con personas representativas y conocer a fondo los vestigios de los tesoros de la que en su día fuera una rica colonia española. Debería, cómo no, visitar las hermosas plazas antiguas de La Habana que Eusebio Leal ha restaurado tan brillantemente. Asturias, un Principado cuyo título ostenta Don Felipe, también podría ofrecer el planteamiento adecuado. El Principado ya realiza una contribución importante a la cultura de La Habana. El Centro Asturiano es uno de los edificios más magníficos de La Habana. Fue construido en los años veinte por Manuel del Busto, cuyas obras pueden contemplarse por toda Asturias. Pero no digo que Don Felipe deba convertirse únicamente en una especie de turista regio. El mensaje para Cuba de un Príncipe español podría traer un anuncio de constitucionalismo democrático: democracia parlamentaria con una Monarquía formal y responsable. Sería de desear que el Príncipe insistiera en que la versión de democracia que parece convenir a España también debería convenir a Cuba. No tengamos más copias de la Constitución estadounidense con un presidente ejecutivo que afecte de manera adversa al resto de Latinoamérica. Dejemos que la Constitución cubana en el futuro refleje la de España, que con su énfasis en el Parlamento se hace eco de la británica y de las demás Monarquías formales de Europa, así como de las presidencias formales que funcionan en Alemania, Italia y Portugal. En Cuba, España debería prestar su apoyo a una joya hecha a su imagen y semejanza, y no a otra versión de las conocidas lucubraciones de Jefferson y Adams diseñadas con otros fines. Una contribución positiva de Don Felipe a un resurgimiento de la democracia cubana con las características de la española ayudaría a que su nombre brillara para siempre en España y en todas partes. 1 de junio de 1984: El Príncipe interpreta el papel de Helicón durante la representación de la obra de Camus Calígula en su colegio Nuestra Señora de los Rosales Baño con delfines: El Príncipe de Asturias juega con estos mamíferos marinos durante un verano en Mallorca 9 de enero de 1987: Don Felipe embarca en el buque escuela Juan Sebastián Elcano 24 de mayo de 1987: El Príncipe llegó a Baltimore (EE. UU. a bordo del Elcano y terminó su etapa de formación. En la imagen hace una maniobra