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8- 9 D 7 LOS DOMINGOS DE que ha participado en una manifestación. Lo hizo el 12 de marzo de 2004, cuando encabezó la mayor protesta de la democracia tras los atentados terroristas del 11- M. También quiso el Príncipe compartir el dolor por la muerte de Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA con una crueldad que sobrecogió a España entera. Fue el 14 de julio de 1997, cuando viajó a Ermua para asistir al entierro del concejal y en el mismo cementerio improvisó unas palabras para decir que el dolor de la familia Blanco Garrido y su angustia durante estos días era también el dolor de la Familia Real y de la inmensa mayoría de los españoles. Después de aquel día ha habido muchos más funerales, pésames y palabras de consuelo. Uno de los terrenos en el que el Príncipe ha ganado más experiencia en estos doce años de servicio ha sido el de las relaciones internacionales y, en concreto, en el apoyo de las empresas españoles en el exterior. Con más de 150 viajes al extranjero y cerca de medio centenar de tomas de posesión de presidentes iberoamericanos, Don Felipe ha ido adquiriendo un amplio bagaje de conocimientos y relaciones personales que le convierten en el mejor embajador de las empresas españolas, grandes o pequeñas, pero también en un interlocutor privilegiado con Iberoamérica. Nadie ha asistido a tantas tomas de posesión como él, que ha representado a España en casi todas las que se han celebrado desde 1996. En estos viajes, en los que el Heredero de la Corona recibe tratamiento de Jefe de Estado, se ponen de manifiesto los conocimientos del Príncipe sobre relaciones internacionales y economía, algo que agradecen los empresarios a la hora de exponerle sus proyectos. En clave nacional, otro de los grandes retos del Príncipe es conectar con las nuevas generaciones de españoles, después del vertiginoso cambio que ha vivido nuestro país en los últimos años. Don Felipe siempre ha mostrado una gran sensibilidad con las nuevas preocupaciones de la sociedad, como son la solidaridad o la protección del medio ambiente y una parte muy importante de los más de 350 actos institucionales a los que acude cada año está relacionado con el apoyo a los secto- Nuevas generaciones res más desfavorecidos. Desde hace años, la actividad del Príncipe de Asturias se mantiene estable en cuanto al número de actos, aunque algunos de ellos tienen más proyección pública que otros. Un acontecimiento que sí afecta a su agenda, y a los demás miembros de la Familia Real, es la convocatoria de elecciones, ya que con el fin de evitar interferencias en la campaña se reduce la asistencia a determinados actos. Aparte de la actividad pública- -de la que informan los medios de comunicación- Don Felipe mantiene un intenso trabajo privado de despacho en su residencia del Palacio de La Zarzuela, donde recibe a personas de todos los sectores de la sociedad, lo que le convierte en uno de los españoles mejor informados. El Príncipe no se limita al mero formalismo de leer los textos que le podrían preparar sus colaboradores. En realidad, le gusta escribir sus propios discursos. A veces, incluso, improvisa sobre la marcha. Don Felipe también se prepara a fondo antes de asistir a determinados actos y se documenta sobre la naturaleza de las instituciones, entidades o países que visita. Casi todos los días, Jaime Alfonsín, jefe de la Secretaría del Príncipe de Asturias, despacha con Don Felipe y, con menor frecuencia, con Doña Letizia. Este abogado del Estado, discreto y prudente, lleva más de doce años- -desde noviembre de 1995- -junto al Heredero de la Corona. En estas reuniones se preparan los actos, se revisan los discursos y la documentación de cada evento, se solicitan los informes pertinentes, se atiende la correspondencia y se aclaran dudas. Con menor frecuencia, el jefe y el secretario general de la Casa del Rey, Alberto Aza y Ricardo Díaz Hochleitner, también despachan con el Príncipe, reuniones a las que a veces se une la Princesa. La educación de las Infantas Don Felipe ha puesto de manifiesto su vocación de continuidad con el modelo de Monarquía desarrollado por los Reyes ABC Una de las facetas más conocidas de Don Felipe es su papel de padre. El nacimiento de sus dos hijas, las Infantas Leonor, de dos años, y Sofía, de ocho meses, ha permitido conocer el lado más entrañable del Príncipe. Tanto el Heredero de la Corona como Doña Letizia han puesto todo su empeño en que las pequeñas lleven una vida lo más normal posible y, desde hace tres meses, llevan a su primogénita a la guardería a jornada completa. Mientras sean pequeñas, la formación de las Infantas no se distinguirá de la que reciben el resto de los niños de su edad. Ya habrá tiempo más adelante para empezar a formar a la Heredera.