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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE Fernando García de Cortázar reformistas, no todos se inclinaron por Bonaparte. Ése es el dilema en el que se encuentra Jovellanos pero, a partir de la victoria de Bailén, él se sitúa claramente frente a Napoleón. Ocurre que en España va a existir el liberalismo antes de que haya una fuerza que lo pueda defender y que es la burguesía. La burguesía era muy minoritaria, pero su invención del nacionalismo va a triunfar aun sin ese soporte social. -El ejemplo de Madrid cunde y enseguida van a producirse los levantamientos de numerosas ciudades españolas. -El Dos de Mayo tiene un efecto de contagioso patriotismo que se va a manifestar, claro, en todos esos levantamientos. Por eso es una fecha tan significativa, y no sólo para la capital, sino para celebrarla desde la Nación española. Es uno de los tres o cuatro momentos más importantes de toda nuestra historia. Ahí se anuncia la España moderna, la constitucional, cuyo último movimiento fue la Constitución de 1978. Allí comenzó ese movimiento de acabar con los privilegios y la desigualdad del Antiguo Régimen. Y nace como una idea de libertad e igualdad vinculada siempre a la noción de España- -No parece que las conmemoraciones de la Guerra de Independencia vayan a suscitar el mismo entusiasmo en toda España, ¿qué piensa? -No deja de ser admirable que la Comunidad, el Ayuntamiento y los líderes de Madrid tengan un discurso nacional, algo que en otros sitios de la España autonómica no existe. Madrid aborda ese discurso ya desde el pasado. Resulta muy llamativo que Cataluña y el País Vasco no hayan creado una comisión para cele- Resulta muy llamativo que Cataluña y el País Vasco no hayan creado una comisión para celebrar la Guerra de Independencia Se insiste en la ferocidad del motín pero se olvida que los invasores ya habían probado su iniquidad en la Península y en Europa brar estas fechas. Resulta llamativo porque entonces eran dos zonas clave que expresaban, además, un sentimiento español. Cataluña tuvo gran protagonismo, ahí están el Bruc, Gerona y Tarragona. Por su parte, el País Vasco dio guerrilleros tan importantes como Jáuregui, el pastor guipuzcoano. También hemos olvidado que los curas hicieron huelga de misas en Bilbao para que los feligreses se sintieran aún más incómodos con los franceses. Y olvidamos que en Vitoria se les derrotó, gesta por la que Beethoven compuso, a encargo de Mälzen, su Batalla de Vitoria... Pero hay un monumento dedicado a ella en una plaza vitoriana que hoy sólo dice Independencia cuando antes decía de España Parece un monumento de Batasuna. Todo lo cual expresa este vapuleo y manipulación que le damos a la historia, por ejemplo, en los libros de texto. Creo que es un gran momento para la recuperación de la historia común. Pero ni el gobierno nacionalista ni el tripartito catalán parece que estén muy interesados en la historia real de Cataluña y del País Vasco. -Los ingleses y los franceses están orgullosos de serlo. ¿Qué nos pasa a los españoles con nuestra historia? -España tiene un problema: somos los mejores administradores de la leyenda negra, interiorizamos los visiones erróneas que se dan fuera de nosotros. Visiones que nos hacen daño. Los ingleses son los que menos interiorizan esas imágenes que se tienen de ellos desde el continente. -Pero, ¿a qué se debe? -Ese llamado pesimismo español viene desde la quiebra de nuestra hegemonía en el mundo y lo alimentan quienes desde fuera trataban de abatirnos. Por otro lado, hemos tenido poetas admirables que han interiorizado nuestro sentido de la decadencia, aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor Si leemos a Quevedo nos damos cuenta de que no tiene razón cuando da esa idea desgarrada al decir: Miré los muros de la Patria mía... Esos muros no estaban tan derruidos: aquella España del XVII era la gran potencia europea. Pero estaba encerrándose... y cerrándose a sus grandes proyectos. -Los partos históricos, ¿tienen que ocurrir siempre con violencia? -Yo creo que, generalmente, ha sido así a lo largo de la historia. Pero ahora que somos más civilizados y dueños de nuestros derechos individuales también sabemos que ha habido un largo y penoso camino hasta la asunción de esos derechos. Hoy somos conscientes de que nadie nos los puede quitar en aras de nada.