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30 12 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Bicentenario Guerra de la Independencia García de Cortázar Historiador, catedrático y miembro de la Real Academia de Historia, dirige la Fundación Dos de Mayo, Nación y Libertad El 2 de Mayo es una fecha capital de nuestra historia TEXTO: TULIO DEMICHELI FOTO: ERNESTO AGUDO La Fundación Dos de Mayo está encabezada por Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid. Participan en ella los alcaldes de Móstoles y Aranjuez. Está guiada- -bajo la dirección de Fernando García de Cortázar- -por un amplio comité de asesores que preside Miguel Ángel Cortés, ex secretario de Estado de Cultura. A lo largo de 2008 organizará en Madrid un amplio programa de actos, dotando a esta fecha de un sentido histórico que religa las ideas de Nación y Libertad MADRID. Para Fernando García de Cortázar el lema de la Fundación Dos de Mayo lo dice todo: Nación y Libertad pues son ideas que no sólo se anuncian, sino que caracterizan el levantamiento popular contra los franceses principiado en Madrid, y que conducirá a las Cortes de Cádiz donde se redactará nuestra primera Constitución, en 1812, y en la cual se acuña el concepto de Nación Española ¿Cómo se produce el estallido del Dos de Mayo? -Fue un levantamiento anárquico. Hay un héroe colectivo y coral: el pueblo, que está descontento y se rebela porque ve claramente que los franceses han invadido España. Normalmente se insiste en la ferocidad del motín- -ese pueblo llano, inculto y cruel, armado con cuchillos, navajas, garrotes, tijeras o macetas- pero se olvida que los invasores ya habían dado pruebas de su iniquidad en la Península y en Europa. Aquí, la represión de Murat fue ciega. Goya- -este gran reportero gráfico de la época, como podríamos llamarle- -insiste en Los desastres de la guerra tanto en la barbarie del resistente como en la extrema crueldad del verdugo. Y es que los invasores no eran sólo esa Francia del progreso y las luces que querían representar, sino la de la tiranía que está ocupando medio mundo por la fuerza. Para entonces, Napoleón ya ha reprimido el espíritu de 1789. -Todo esto ocurría, además, tres años después de la derrota de Trafalgar, debida a la inepcia del almirante francés. -Trafalgar es una fecha relevante; por eso Galdós le dedica su primer Episodio nacional. Y un antecedente: ya entonces afloró cierta conciencia nacional que, después, quedará políticamente manifestada en las Cortes de Cádiz y en la Constitución de 1812. ¿Conciencia nacional? -La idea de Nación ya existía antes del 2 de mayo. Por eso creo que hay que vincular 1808 con una Nación que ya existe en cuanto co- munidad nacional, en cuanto a emoción y unión, como aparece en algunos libros de los ilustrados, en ciertas élites intelectuales a fines del XVIII. Pero a partir de 1808, la Nación se afirma. Y quiero señalar que no nace en Cádiz; lo importante allí es que se le va a dar una orientación distinta y su armazón jurídico a esa Nación. Yo recordaría la frase que decía Marx en sus artículos sobre La España revolucionaria: Mientras en Cádiz había ideas sin hechos en buena parte de estos años hay hechos sin ideas. La Nación ya se está formando en 1808, pero se va a relacionar con los principios de igualdad y libertad a partir de 1812. Bajo ese prisma, los madrileños están representando un movimiento importantísimo de la historia de España. -Volvamos al odio a los franceses. Murat y sus tropas se creían superiores a los españoles y mostraron un comportamiento chulesco e, incluso, hubo actos de pillaje. -Había una evidente francofobia, claro que sí, pero no sólo en respuesta a ese complejo de superioridad que los franceses manifestaban, sino también por el desengaño (éramos sus aliados por pactos de familia en la lucha contra Inglaterra) y, también, porque antes Francia había sido enemiga tradicional de España. -La familia real no pareció contagiarse mucho en Bayona del espíritu de su pueblo... -Insistimos en la pobreza de espíritu y en el carácter servil de Carlos IV y Fernando VII, pero no son una excepción en la Europa de su época: ¿qué hacían otros príncipes y reyes centreouropeos, en los reinos alemanes, como Prusia, o en Austria, que también fueron desplazados, y que van a colaborar con Napoeleón cuando éste ataca Rusia? Eran tan serviles como los nuestros. Tenemos que insistir más en que la resistencia de España fue un ejemplo para toda Europa. ¿Había un Madrid ilustrado? -Aunque fuera minoritario, claro que había un Madrid culto que ya manejaba entoces una idea, digamos, protonacional que se va a ir configurando a lo largo del XIX. Por eso, esta Comisión que dirijo toma esa fecha mítica, tan importante dentro del imaginario español, y lo hace incorporando las ideas de Nación y Libertad La Nación que se afirma aquellos años va a ser la que nos garantizará, hoy, los derechos individuales. -Sin embargo, muchos ilustrados fueron colaboracionistas que admiraban el ideario napoleónico y tuvieron que exiliarse al terminar la guerra. -Es cierto que en la resistencia contra el francés hay muchos reaccionarios, pero también hubo Enorme verismo justiciero Para Fernando García de Cortázar, que acaba de publicar La historia de España vista desde el arte (Planeta) una nota destaca en nuestra pintura de Corte: el verismo. Antonio Pérez le decía a Felipe II que los reyes tenían que temer a los historiadores como las feas mujeres a los pintores Sin embargo, los reyes españoles aún han de tener más miedo a nuestros pintores, que demuestran un enorme verismo justiciero. Han sido mucho más duros que los ingleses, que tenían un sentido de reverencia casi sobrenatural hacia su propia monarquía. Cualquier rey europeo hubiera mandado ejecutar a su pintor si éste lo representa como Franciso de Goya a Carlos IV con su familia. Recuerden cómo recibió el Papa Inocencio X el retrato de Velázquez: le disgustó porque era... tropo vero Por último, el historiador nos recuerda la abundante iconografía pictórica del Dos de Mayo: Además de Goya- -Los desastres... La carga de los mamelucos, Los fusilamientos del 3 de mayo- -muchos otros grandes artistas lo reflejaron: Sorolla, Castellano, Aparicio, Nin y Tudó, Bernat y Alenza, por citar sólo a unos cuantos