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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE Periódicos de Cachemira con la noticia del asesinato de Bhutto en portada REUTERS El dedo índice apunta a Musharraf RICHARD EDWARDS Miran Khan cuenta cómo su antigua compañera de la Universidad de Oxford se convirtió en su más valiente contrincante político. Khan, ex gloria del cricket que se pasó a la política, exige que se haga una investigación de carácter internacional sobre el asesinato de Benazir Bhutto. Khan dijo que las próximas 48 horas serían críticas para Pakistán. Trasladado de inmediato por vía aérea a India en cuanto se recibieron noticias de la tragedia, poco después de que se le explicara lo que había ocurrido, Khan declaró al Telegraph Resulta tan dramático, tan sobrecogedor, que todavía necesito ver cómo lo encajo. Me estoy haciendo aún a la idea de que ella está muerta. Nos conocíamos desde hace más de 30 años. Fuimos juntos a la universidad y nos hicimos amigos. Políticamente éramos sin embargo diferentes, yo no compartía sus puntos de vista. Cuando se convirtió en primera ministra no tuvimos el más mínimo contacto, y recientemente la había criticado por sus intentos de sentarse a negociar con un dictador de uniforme. Pero era una mujer valiente. Sentía miedo por ella y tengo que decir que seguía temiendo que algo así podía llegar a ocurrir Khan dijo que estaba perplejo de que los asesinos pudieran haberse acercado tanto a su víctima. Estoy sorprendido de que el Gobierno no hubiera reforzado la seguridad en torno a ella. Tengo la impresión de que el dedo índice apunta a Musharraf The Daily Telegraph bán pasa por momentos delicados. El grueso de las operaciones se lleva a cabo en la montañosa región occidental donde los jefes tribales pashtunes han permitido a los hombres de Osama bin Laden esconderse en la enrevesada orografía que tantos quebraderos de cabeza dio a los británicos durante el siglo XIX. Nada más regresar a su país, Benazir sufrió un atentado del que salió ilesa, pero que costó 143 muertos y numerosos heridos. Su regreso había sido pactado con Musharraf bajo los auspicios de Washington, antes de que abandonase Dubai, donde vivía exiliada la ex primera ministra. Aunque Pakistán está considerado un país violento, tiene un alto nivel de alfabetización (48,5 y una tradición democrática a la inglesa que lo distingue de otros países musulmanes donde democracia y religión no han logrado acoplarse. El PPP, principalmente, sostiene que el islam es nuestra fe, la democracia nuestra política, el socialismo nuestra economía y todo el poder para el pueblo El dictador Mohamed Zia ul- Haq la mandó a la cárcel, o mantuvo bajo arresto domiciliario, muchas veces a lo largo de 6 años, acusada de corrupción. El dictador fue presidente de Pakistán durante 11 años y murió en un sospechoso accidente de aviación del que nunca se han conocido las causas. La tenacidad de Benazir, y la devoción que despertaban ella y el PPP, en una población ansiosa de mejoras sociales y harta del seguidismo de Musharraf ante George W. Bush, hacían temer un desenlace como el que se ha producido en Rawalpindi, 13 días antes de las elecciones. Nawaz Sharif, otro de los contendientes en las urnas, ha insinuado que el atentado había sido alentado desde el poder. Quizá se pueda reprochar a Musharraf no haber protegido suficientemente a su rival, pero aceptó el regreso de los dos exiliados siguiendo el consejo de Bush. Hace tiempo que los analistas de política internacional veían cómo se deterioraba la situación en Pakistán. Bush fraguó una fuerte alianza entre el general Pervez Musharraf y Estados Unidos para combatir a Al Qaida, muchos de cuyos yihadistas se han refugiado al otro lado de la frontera que separa Afganistán del territorio paquistaní. La North West Frontier, donde se encuentra el célebre Khyber Pass, se ha convertido en refugio inexpugnable de quienes luchan contra el demonio americano de los traficantes de opio y de los señores (Pasa a la página siguiente) Un atentado cantado REUTERS los más altos cargos de la política de sus respectivos países fueron ocupados por estas mujeres tras dramáticas muertes que las precedieron, pero resulta llamativo que sean más numerosas en aquel continente que en otros lugares de la Tierra. El criarse junto a padres o cónyuges metidos en la política ha servido a quienes tomaron el relevo para descubrir que el poder fascina por su capacidad de arrastre de masas. Es el fenómeno del famoseo del corazón trasladado al ámbito de la política. La educación recibida por esas mujeres, hijas o esposas, es exquisita como corresponde a familias adineradas y conocedoras del poder que otorgan los estudios en famosas universidades occidentales. Por otro lado, existe una fuerza de arrastre de marca con los nombres de progenitores que dejan en herencia fieles seguidores con mucha veteranía. Los Bhutto, Nehru, Gandhi y Aquino eran marcas asentadas que garantizan resultados electorales ante masas que no quieren a los occidentales, pero sí desean tener dirigentes que lleven sus países a idénticas cotas de bienestar. La hija mayor del que fuera primer presidente del Partido Popular Paquistaní (PPP) Zulfikar Ali Bhutto, iba a participar en las elecciones que se celebrarán el 8 de enero próximo. Bella, educada al estilo occidental en las mejores universidades del Reino Unido Un animal político (Oxford) y Estados Unidos (Harvard, Berkeley) de 54 años, Benazir era corrupta, varias veces procesada por ello, pero nunca condenada. Era un auténtico animal político sobre el que las mujeres musulmanas apostaban para ganar cotas de libertad. El PPP es un partido de centro izquierda que, como tal, defiende las libertades individuales y tiende a llevar una política contraria a la presencia militar en el poder. Con 26 años, Benazir vio como el dictador general Mohamed Zia ul- Haq derrocaba a su padre, lo hacía juzgar y ahorcar en septiembre de 1997. Hace poco regresó a su país después de que los Estados Unidos presionasen al general Pervez Musharraf para que no obstaculizase esa vuelta a la democracia. Él mismo tuvo que renunciar al mando de las fuerzas armadas por exigencias de la oposición, en un país y un momento en el que la lucha contra el integrismo tali- Bush recibe en la Casa Blanca en 2006 a Musharraf (que saluda) y el afgano Karzai AP La educación recibida por esas mujeres de familias adineradas es exquisita. Y existe una fuerza de arrastre de marca: sus progenitores o maridos dejan en herencia fieles seguidores