Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20- 21 D 7 LOS DOMINGOS DE M. FRANCISCO REINA Cultura Camille Claudel y Rodin omo en un extraño juego de espejos coinciden en estos días dos excelentes exposiciones en nuestro país que reúnen algunas de las obras más importantes de un par de los más señeros escultores de finales del siglo XIX y principios del XX: Auguste Rodin y Camille Claudell. La contraposición de ambos resulta doblemente interesante si apreciamos que, no sólo fueron maestro y discípula, tan aventajada que algunos dicen- -no sin razón- -que influyó decisivamente en la última etapa de madurez de Rodin y que estaba a su altura, sino por las difíciles relaciones amorosas que se establecieron entre ellos, y que llevaron a Camille a terminar sus últimos días en un psiquiátrico hasta su muerte. Las esculturas de Rodin, a cargo de la iniciativa de la Fundación la Caixa, son, nada más y nada menos que El pensador y seis estudios sobre los cinco prohombres que conforman el conjunto monumental Los burgueses de Calais expuestos en la céntrica calle Larios de Málaga hasta el 12 de diciembre y que acaban de instalarse en Granada, donde estarán hasta finales de enero, para marchar luego a Valladolid. Por el otro lado, la exposición de Camille Claudel, en Madrid desde principios de noviembre y que podrá visitarse hasta el 13 de enero, gracias a la Fundación Mapfre en cuya sede está instalada, arroja luz sobre la grandeza y calidad de esta autora casi sepultada por el mito de ser la amante de Rodin. Asegura a este respecto el crítico Delfín Rodríguez, con agudeza hiriente por su claridad y contundencia que su tutela sobre Camille se reveló al final como una forma de opresión real y simbólica, casi legendaria por su crueldad, sobre la mujer y sobre la escultora, sobre la mujer artista. Es decir, el amparo paternalista de Ro- C din sirvió además para llenar de contenido trágico, supuestamente autobiográfico, sus obras- -haciéndolas obscenamente atractivas para críticos e intelectuales, por llamarlos de algún modo- cuyas cualidades formales no fueron valoradas sino como un préstamo del maestro- amante, y sus figuraciones, como propias de un arrebato característicamente irracional, propio de una mujer- -según se consideraba entonces- -y de una mujer cruelmente tratada, lo que sirvió para acentuar su leyenda Tampoco ayudó demasiado a la puesta en valor de su hermana la actitud despreciativa y desentendida del célebre hermano poeta y político de la artista, Paul Claudel, que se puso de parte del consagrado Rodin, con enormes dosis de machismo, alimentadas intelectualmente por las corrientes psicoanalíticas de Sigmund Freud, en boga en aquellos momentos, y sus menosprecios a la condición femenina con la presunta diagnosis de la histeria propia de las mujeres, según este médico austriaco y sus seguidores. También redunda en esto Delfín Rodríguez escribiendo que penosamente contribuyó su propio hermano, el poeta y diplomático Paul Claudel y, con él, críticos próximos que incluso querían sinceramente admirarla y quererla, como su hermano, confundiendo su vida y su arte, apreciando éste en función de la tragedia de aquélla, lo que sigue siendo inevitable. No en balde, los artistas sin leyenda parecen estar condenados desde antiguo a no existir Más allá de estas miserias familiares y personales, la obra de Camille dialoga con la de su maestro, sí, pero aporta singularidades propias de un talento enorme y una sensibilidad muy distinta, capaz de aunar una fragilidad casi poética y una fortaleza broncínea. Piezas bellísimas como La Ola congregan esa dualidad de sensibilidad vulnerable y fortaleza de espíritu que la caracterizaron. Si bien es cierto que en su producción se mezcla lo autobiográfico, como en el conjunto La edad madura que algunos críticos dicen que retrata el triángulo amoroso entre ella, Rodin y su esposa, con la que acaba volviendo el escultor y abandonando a Camille, esto no resta un ápice de altura y genialidad a su obra, que podemos apreciar gracias a los esfuerzos de Mapfre y sus entusiastas organizadores, con Juan Fernández- Layos, y Pablo Jiménez Burillo entre ellos. Frente a la injusticia de las habladurías, el maltrato de su imagen, y los treinta años de reclusión en un manicomio por parte de su hermano, que se negó a sacarla a pesar de que parecía que estaba sanada, su obra es un monumento a la creación, y el mejor testimonio de su capacidad y talento. Una exposición para recordar y no perderse. FERNANDO FERNÁNDEZ Economía Nombres propios a semana ha venido cargada de nombre propios. Y en medio la crisis crediticia aunque esta vez las masivas inyecciones de liquidez orquestadas por el BCE parecían haber tenido más éxito. Pero ya ha dejado secuelas, en las proyecciones económicas y en las Bolsas, castigada la española adicionalmente por el riesgo inmobiliario. Las empresas ajustan sus últimas operaciones corporativas antes del cierre. Esta semana han llegado a los medios de comunicación. Prisa lanza una OPA sobre la totalidad de Sogecable, como primer paso para reordenar sus participaciones audiovisuales y vender el negocio de la televisión de pago, un modelo de negocio obsoleto según muchos analistas. Necesita 2.052 millones de euros y para hacer caja da entrada al capital riesgo en la Cadena Ser, valorada en 1.244,5 millones, y prepara su salida a Bolsa. Brufau se ha ido de La Caixa después de veinte años y vincula su destino al futuro de Repsol, donde llegó de la mano del gobierno socialista en 2004 tras el cese de Cortina en lo que se presentó como el principio de la jubilación forzosa de los empresarios próximos al Partido Popular. Otro de esa lista, Pizarro, vuelve a primera fila tras su heroica batalla en Endesa y es nombrado consejero de Telefónica por un tercero Alierta, al que muchos auguraban corta vida y que ha sabido resistir una feroz campaña hasta recuperar para su empresa el liderazgo español. Ha demostrado ser un maestro en la equidistancia, y como prueba el otro nombramiento de consejero, Javier de Paz, el íntimo amigo personal de Zapatero en sus duros años de secretario general del PSOE en la oposición y oscuro diputado en Madrid. Todo ello envuelto en una reorganización de la alta dirección que ha recuperado al ingeniero Julio Linares como consejero delegado, puesto vacante desde que en 2003 L abruptamente de la multinacional española, y provocado la salida de Viana Baptista, una estrella financiera del equipo Villalonga que parecía incombustible. Será porque se acercan las elecciones pero de la lista de empresarios próximos a Rato, solo Francisco González se ha salvado esta semana. Otro de los protagonistas de los episodios nacionales corporativos, Luis Del Rivero, vuelve a tener problemas. Ha bastado que el regulador francés impidiese la segregación de Gecina para que el acuerdo alcanzado con la familia Sanahuja salte por lo aires y le exijan 600 millones de euros. Para que luego sigan diciendo que la vida empresarial es aburrida, si se parece al banquillo del Valencia club de fútbol. Mientras, Caja Madrid perfila estrategia para los nuevos tiempos y adquiere por 1.037 millones de euros el 15 de Mapfre con el compromiso de integrar plenamente sus operaciones de seguros y el objetivo de facilitar la expansión internacional. La compañía de seguros gana tamaño y realizará una ampliación de capital. Blesa sigue también madurando qué hacer con Iberia y esta semana ha recibido la oferta de Gala Capital, un proyecto español que protagonizan Juan José Hidalgo, Manuel Jové y Alicia Koplowitz, pero se ha negado a abrirles los libros. El mercado sigue especulando con el futuro de las líneas aéreas, tras el acuerdo de cielos abiertos con EE. UU. entre las ambiciones de los empresarios y las resistencias de los gobiernos. Pero el primer ministro Romano Prodi decidió ganar tiempo para orquestar una nueva defensa de Alitalia y rechazó esta semana la oferta de Air France- KLM por la compañía italiana de bandera. Italia ha sido también protagonista indirecta de la noticia positiva de la semana. Su crónico estancamiento y la pujanza del crecimiento español han permitido il surpasso en renta per cápita. Un motivo de orgullo y de reflexión, porque este término se acuñó precisamente para saludar el éxito italiano al superar al Reino Unido, pero Italia hoy se ha vuelto a rezagar quince puntos por la parálisis de reformas en que se haya sumida. Exactamente los puntos de competitividad exterior que ha perdido España en los años 2000. Con eso, y con los datos de rápida desaceleración de la construcción, aparecen nuevas revisiones a la baja del crecimiento español hasta situarlo en el entorno del 2,5 para el año entrante. Esta semana han sido BBVA y la AEB. La patronal bancaria ha sido clara, el efecto de la crisis será más intenso de lo anticipado. Quédense con esa reflexión mientras apuran la última oportunidad para obtener ventajas fiscales con sus planes de pensiones. Fernando Abril Martorell saliera