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8- 9 D 7 LOS DOMINGOS DE García Lorca al volante de un avión de feria en el que viaja como pasajero Luis Buñuel FOTOS: ABC Flor nueva del 27 Oda al billete de tranvía POR A. SOTILLO Tú, billete, flor nueva, cortada en los balcones del tranvía... un triángulo escaleno asesina a un cobrador hablemos de María Ana y sus axilas sin depilar El futuro desembarca en la poesía e las rosas, los cisnes, los cielos azules, los nocturnos, las hojas de otoño y las bellas cloróticas, pasamos al cine, Chaplin, Keaton, el Gordo y el Flaco, Nueva York, los automóviles, los últimos inventos, los tranvías, los anuncios de publicidad y las muchachas deportistas. Todavía hoy asombra la radical modernidad de esta poesía. El título de unos de los poemas de Alberti ya es todo un manifiesto: Stan Laurel y Oliver Hardy rompen sin ganas 75 o 76 automóviles y luego afirman que de todo tuvo la culpa una cáscara de plátano Como si el surrealismo hubiese nacido en una pantalla blanca y una sala oscura: Y es que a mí me preocupan mucho el silencio y la astronomía y la velocidad de un caballo parado y la inmovilidad de los trenes expresos que predicen la futura muerte de los tranvías mas es que tu viniste al mundo con un sombrero muy preocupado Yo me acuerdo regularmente de mi abuelita materna cuando un cuervo destruía las torres D Adaptación de la obra Poeta en Nueva York realizada por la coreógrafa Blanca Li y tú de desayuno te comías 144+ 18 tachuelas... ¿Por qué cantar a la rosa mística cuando se puede alabar al billete de tranvía en este Madrigal al ídem: Tú, billete, flor nueva, cortada en los balcones del tranvía... Las grandes metrópolis sustituyen a los paisajes desmayados. Canta así Alberti a Nueva York, musa del momento: Un triángulo escaleno asesina a un cobrador El cobrador, de hojalata, otra vez a su pizarra. Nick Carter no entiende nada. ¡Oh! Nueva York (Obsérvese la cita a Nick Carter, célebre detective de novela popular) Sabido es que Lorca fue también el Poeta en Nueva York. Y en sus versos vemos alzarse los rascacielos en los que él parece sentir cierta nostalgia de junglas y ruinas: Yo estaba en la terraza luchando con la luna Enjambres de ventanas acribillaban un muslo de la noche. En mis ojos bebían las dulces vacas de los cielos y las brisas de largos remos golpeaban los cenicientos cristales del Broadway Si los clásicos habían convertido al arpa o al órgano eclesial en metáfora de la armonía de los cielos, Pedro Salinas sustituye el instrumento por la máquina de escribir a cuyas teclas canta en Underwood Girls: Quietas, dormidas están, las treinta, redondas, blancas Entre todas sostienen el mundo... Aunque para invento el sillón, que hace exclamar a Jorge Guillén que el mundo está bien hecho visto, claro, desde lo que él glosa como beato sillón Y del sillón al deporte. De Salinas es el poema Nadadora de noche, nadadora o la natación como metáfora existencialista: Nadadora de noche, nadadora entre olas y tinieblas. Brazos blancos hundiéndose, naciendo, con un ritmo regido por designios ignorados, Para esta generación el mar aparece también asociado a las vacaciones. Ese gran invento. Como evoca Guillén en Muchacha en Capri subtitulada Versión hablada del preludio para piano La jeune fille qui aboya à Capri (la joven que ladró en Capri) Aquellas vacaciones europeas se extendieron hasta las últimas islas de cabras, hasta los arenales y oleajes del capricho. ¡Oh Capri de cristal en el calor, con el azul batido por el rayo y el remo, todos solares y felices de Agosto juvenil! Tal vez sea menos conocido el poeta Agustín Espinosa. Pero vale la pena recordar su Oda a María Ana primer premio de axilas sin depilar: Hablemos de María Ana y de sus axilas sin depilar. Hablemos también del destino. María Ana tenía 489 vellos en el hoyo de cada una de sus axilas. Y esto lo vieron coleccionador y alcantarillero... Que se sepa, jamás los clásicos se habían parado a contar los vellos en el hoyo de la axila amada. Cosas de la modernidad.