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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE Mujeriegos FRANÇOIS MITTERAND Encanto y discreción J. P. QUIÑONERO Entre los presidentes de la Quinta República, sólo François Mitterrand puede competir con Nicolas Sarkozy en materia de orquestación publicitaria de su vida extra matrimonial. Mitterrand llegó a instalar a la última de sus amantes, y a la hija nacida de esa relación carnal fuera del matrimonio, en un palacio próximo al Elíseo. Pero esa relación estuvo oculta durante más de una larga década. Mitterrand solo se decidió a filtrar la existencia de la hija y la amante poco antes del fin de su segundo mandato, cuando su carrera política llegaba a su fin y comenzó a consultar a un teólogo católico para preguntarle: ¿Qué vida hay después de la muerte. A pesar de tales dudas espirituales, Mitterrand siempre supo orquestar con cierta finura las noticias sobre la existencia de su doble o triple vida sentimental en el Elíseo. Joe. En la biografía An Unfinished Life el prestigioso historiador Robert Dallek cuenta como John F. Kennedy afirmó durante la boda de su hermano Ted que la fidelidad no era un requisito matrimonial. Dispensa que él mismo aplicó con venérea fruición. BERLUSCONI Y le belle donne V. BECERRIL No se sabe muy bien qué les da- ¿su madurez de 71 años o su físico con lifting e implante de cabello? pero siempre está rodeado de belle donne Casado en segundas nupcias con la actriz Verónica Lario, quien desde hace 17 años permanece al lado del Cavaliere aguantando estoicamente los piropos de su marido a mujeres de la política italiana e internacional o escuchando afirmaciones como: Me gusta Francia. Basta contar el número de novias que he tenido Estas lindezas nunca sacaron de sus casillas a la señora Berlusconi. Pero la gota que colmó el vaso vino este verano, cuando en una revista aparecieron fotos de su marido rodeado de veinteañeras en la casa propiedad de la familia en Cerdeña. Lario escribió al periódico La Repubblica pidiendo disculpas públicas a su marido. La misiva sorprendió en una señora marcada por la discreción y llegados a ese punto las malas lenguas no dudaron en ver detrás de la pluma la guía inteligente de su marido, para demostrar lo mucho que el matrimonio trabaja por su unión. Pese a todo, a Berlusconi no se le conocen escarceos amorosos, aunque siempre aparezca bien acompañado con la excusa de que como él mismo dijese: A nosotros las señoras, sobre todo las hermosas, nos gustan mucho en el Parlamento Al menos, no ha sido pillado in fraganti JOHN F. KENNEDY El leal casado infiel P. RODRÍGUEZ Los más veteranos corresponsales en Washington coinciden en que siempre hubo noticia sobre las numerosas indiscreciones sexuales de John F. Kennedy. Pero en aquella época, las historias de cintura para abajo de los ocupantes de la Casa Blanca no eran del dominio público. Discreción que no ha superado el paso del tiempo. Ya que historiadores y periodistas han terminado por convertir las múltiples relaciones extramatrimoniales de John Fitzgerald en parte de la leyenda de los Kennedy, dentro de una tradición de deslices inaugurada por el patriarca Carla Bruni y Sarkozy se conocen desde hace apenas cinco semanas chos amantes: Mike Jagger, Eric Clapton, etc. Sin embargo, los mismos paparazzi estaban llamados a inmortalizar una vulgar escena de familia: una abuela dando la mano a dos niños, una madre soltera dando la mano a otro niño, y un padre separado, sonriente y feliz. Inmortalizada la escena de familia también por AFP numerosos turistas, la pareja pudo perderse rápidamente. Y pasar la noche a solas en una habitación doble de un hotel del parque de atracciones. A la mañana siguiente, los miembros del gobierno presentes en el consejo de ministros todavía no conocían el origen de la palidez y cansancio del presidente, pidiendo café tras café. Sin embargo, entre los miembros de ese gobierno, ya había uno que se había acostado durante varias semanas, cuando menos, con la misma amiga o amante del jefe del Estado. Arno Klarsfeld, consejero personal de François Fillon y colaborador íntimo de Sarkozy durante la pasada campaña presidencial, ya fue amante de Carla. Cuando, a última hora de la tarde del domingo pasado, Point de Vue (decana de la prensa francesa del corazón) filtró su portada con las imágenes de la pareja Sarkozy- -Bruni en Eurodisney, la maquinaria de ocupación del terreno político, audiovisual, social, cultural, etc. comenzó a fun- cionar prácticamente sola. La imaginación, la carnaza audiovisual, el comercio con los fantasmas eróticos, la voracidad de los lectores y el negocio de las imágenes (de una desarmante simplicidad vulgar) trabajan de manera automática y sonámbula. Ni Carla Bruni ni Sarkozy dijeron una sola palabra. Pero el puesto de ambos en la escena pública internacional convierte su relación en un insondable manantial de noticias, no siempre minúsculas, cuyo comercio permite modificar el arte de hacer política en Francia, iluminando de manera espectacular las metamorfosis (Pasa a la página siguiente)