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16 12 07 CLAVES DE ACTUALIDAD La dama con localizador N i el más apremiado de los grandes celosos hubiese podido suponer que en el futuro las Albertinas casquivanas podrían ser localizadas con un servicio de telefonía móvil. Se comienza contratando el servicio para localizar a un niño díscolo y se acaba por seguir el itinerario de un adúltero. Además, no es caro. Otelo rastreando a Desdémona con un móvil de tercera generación: lo que fue tragedia acaba en el prosaísmo de una tarjeta SIM. El buen celoso, de todos modos, no se fía ni del localizador por GPS. Las papeletas de ANV ace prácticamente un año que Zapatero habló sobre el fin de ETA: Dentro de un año estaremos mejor que hoy No siempre la mesura fue tan desatendida. Con los atentados y las víctimas desde entonces, lo que tiene a mano ahora es la posibilidad de ilegalizar ANV y anular el acuerdo parlamentario de negociar con ETA. Nada podría responder con más claridad y firmeza al desafío de ETA después de las ofertas de negociación. En estos casos, llegar tarde resta mucho valor a las decisiones, las devalúa y abarata pero no en el sentido de que no nos salgan caras. H Es más peligroso estar en la lista de los amigos políticos de Zapatero que estar en la lista de enemigos políticos de Rajoy AFP LA SEMANA EN UN BLOC esde luego, es más peligroso estar en la lista de los amigos políticos de Zapatero que estar en la lista de enemigos políticos de Rajoy. Actualmente, la lealtad- -de los allegados al líder y del líder a sus próximos- -se cotiza muy poco en política. En la mente de cada líder, a la hora de componer listas el bullicio molecular o neuronal ha de ser equiparable a la agitada fluctuación del arte musical de la fuga, con un poco más de violencia y colisiones abundantes. ¿Fue Fraga quien dijo que hacer listas es como cortar en vivo carne de amigos? De repente, entran en escena diputados cuneros, escaños con paracaídas, cabezas de lista colocados con calzador. Tantas vanidades heridas, tantos orgullos maltrechos. A los que peor les va se quedan sin lista, para la pedrea de otras elecciones, con el rostro hincado en la almohada y la esposa solícita que les acaricia la espalda recordándoles en vano que la política no lo es todo. D Se quedan sin lista ra no significaría hundimiento. Los psicólogos incitan a desdramatizar el amor, pero ¿qué serían los amantes sin drama? Dénles a Tristán a Isolda una dosis notable de ansiolíticos y nos quedamos sin Wagner. La paciencia en política racián dice que los belgas, con su paciencia, acaban las cosas; los españoles, con su impaciencia, acaban con ellas. Por ahora está ocurriendo al revés. El Rey Alberto III acaba de pedirle al perdedor de las elecciones de junio, que continúe hasta que se resuelva esa tan larga crisis. Desmesurado ejercicio de ecuanimidad para Verhofstadt que seguramente no va a dejar contento a nadie. Paciencia entre tantos impacientes instintivos. Tal vez esa sea la clave: prolongar la crisis de fondo entre el descontento de todos y salvar la crisis de superficie. Le llamaban Baby Thatcher y ya tiene que cuadrar los presupuestos de 2008. Sarkozy es menos salomónico, aunque resida en el Elíseo. En el escaparate de la política exterior se crece pero también se quema: con la visita oficial de Gadafi a París, un analista ha recordado que la diplomacia es el arte de los matices y que Sarkozy no conoce las medias medidas. El aventurismo de Sarko ostenta un nuevo tipo de impaciencia, hiperactiva, mediática, excesiva. Burbujas de cemento los postres aparece un plato con primicias de turrón que el restaurante de una estrella Michelin ofrece como gesto navideño. En una mesa de constructores se alza la voz para culpar a la crisis del crédito que esté cayendo a plomo la construcción de pisos. Una Navidad sin turrón inmobiliario: la liquidez se restringe, habrá destrucción de empleo. Por la mañana, el constructor demasiado endeudado pedalea con menos ilusión en la bicicleta estática del gimnasio. Está olfateando un clima de fusiones crueles y despieces brutales, para que en su panoplia de trofeos de caza algún financiero exponga un ladrillo y una paletada de cemento. No hay modo de encofrar el crédito, de alicatarlo fijamente. Una traca de palabras malsonantes acompaña las dos dosis de licor digestivo dulzón y un poco cutre dada la estrella Michelin. La culpa la tienen las políticas del suelo, así no hay manera se dice con el café. La genealogía de las subprime ya no es más que una virguería. Lo que hay es mucho cemento por colocar y menos pisos por construir. vpuig abc. es G A VALENTÍ PUIG Farmacopea amorosa P oco quedaría para la vieja lírica si la oxitocina o la dopamina, consideradas hormonas del amor, llegan a venderse en tabletas. Cupido o Eros ingresan en la industria farmacéutica como los somníferos o un anticoagulante. Si al menos se salvase el amor platónico, la esco-