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16 12 07 CLAVES DE ACTUALIDAD La afro más temida de Norteamérica Es la segunda mujer más influyente de EE. UU. (justo por detrás de la señora Clinton) Opina de todo en su programa de televisión, y cada vez que habla alguien gana o pierde dinero TEXTO: ANNA GRAU. NUEVA YORK FOTO: AFP Oprah ¿S e imaginan a una mezcla de Ana Rosa Quintana y Martin Luther King? Pues esa, más o menos, es Oprah Winfrey, la nueva esperanza negra del aspirante a la presidencia de Estados Unidos Barack Obama. El domingo pasado, 30.000 almas se juntaron en Carolina del Sur para aclamar a Oprah, quien les arengó: El doctor King soñó el sueño, pero nosotros no tenemos que seguir sólo soñando, podemos votar que el sueño se haga realidad apoyando al hombre que sabe no sólo quiénes somos, sino quiénes podemos ser Entonces, las 30.000 almas llamaron desde sus teléfonos móviles a 35.000 votantes potenciales más. Tiembla, Hillary: Oprah Winfrey es la segunda mujer más influyente de Norteamérica (justo por detrás de la señora Clinton) y cada vez que abre la boca alguien gana o pierde dinero. Cuando recomienda un libro en el club de lectura de The Oprah Winfrey Show el magacín más popular de la historia de EE. UU. ese libro se convierte en un best- seller. Unos doce millones de dólares (más de 8 millones de euros) calculan que les costó a la industria carnicera un comentario de Oprah en directo, en el que afirmó- -en plena crisis de las vacas locas- -que se lo pensaría mucho antes de comerse otra hamburguesa. Los hamburgueseros, ultrajados, la llevaron a juicio, pero perdieron. El tribunal consideró que la presentadora de televisión se había limitado a expresar una opinión sincera, sin ánimo de ofender ni de arruinar a nadie. Lo interesante del caso es no sólo la inusitada fuerza de las opiniones de Oprah Winfrey, sino su carácter omnicomprensivo. Ella va más lejos que todos los políticos, creadores de opinión y telepredicadores juntos porque ella no se limita a hablar de política, de los temas del día o de religión. Ella opina de todo. Eso incluye desde qué leer y qué comer para mantenerse delgada- -ella ha dado varias veces la vuelta a la báscula y es una autoridad en la ma- Orpah cuñada de Ruth A. GRAU No siempre es verdad, como decía Bruce Willis en Pulp Fiction, que los nombres norteamericanos no signifiquen nada. Oprah Gail Winfrey no fue bautizada como Oprah sino como Orpah, en honor de un personaje bíblico muy significativo: nada menos que la cuñada de Ruth. Tanto Ruth como Orpah eran de Moab. Los moabitas fueron un pueblo que habitó en la actual Jordania. Solían andar a la greña con sus vecinos israelíes. Pero Ruth y Orpah se casaron con emigrantes judíos. A la muerte de estos, Ruth decide seguir a su suegra a Israel. Orpah, en cambio, prefiere quedarse con su pueblo de origen y con sus dioses. En la literatura rabínica, Orpah es también identificaca como Harafa, la madre de los cuatro gigantes filisteos, de quienes se dice que nacieron como resultado de cuatro lágrimas derramadas. Todo un nombre para una mujer de raza negra nacida el 29 de enero de 1954 en Kosciusko, Mississipi. Pero, ¿cómo degeneró, o evolucionó, de Orpah a Oprah? Hay dos versiones: una, que su nacimiento fue inscrito por un funcionario no muy versado en la Biblia, que escribió mal su nombre (y así se quedó, como la z de la princesa Letizia) La otra versión es que fueron los mismos parientes de la futura diva los que, a fuerza de no pronunciar nunca bien su nombre, hicieron que ella misma se acostumbrara a pronunciarlo mal. teria- -hasta cómo hacer frente a un pasado de abusos sexuales infantiles- -como los que padeció ella misma- -o a quién se debe votar. Nada humano le es ajeno desde que en 1985 tomó las riendas, en AM Chicago, del del magacín que lleva su nombre, y que estaba llamado a convertirse en una institución nacional. ¿Cuál es el secreto? ¿Basta con ser mujer y negra? A los norteamericanos les encantan las historias de éxito meteórico, y el de Oprah lo es: nació pobre y ahora su fortuna multimillonaria sólo es superada por la de Steven Spielberg. La revista Forbes la entronizó como la afroamericana más rica del siglo XX, y la única en el mundo que posee mil millones de dólares durante más de tres años seguidos (en Estados Unidos se miden cosas como estas, sí) Es la