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9 12 07 CLAVES DE ACTUALIDAD El IPC nos mata Leche. Uno de los productos estrella en las tertulias de mercado y peluquería. El cartón de litro ha subido entre 15 y 20 céntimos. Por los quesos, en general, también se paga más. Pan. Duele porque se compra a diario. La barra de leña ha pasado de 45 a 55 céntimos; la chapata, de 85 a 95. Las variaciones van por barrios. Pollería. Estos productos no se han encarecido demasiado, aunque las ofertas han desaparecido. Los huevos cuestan un 5 por 100 más. Carne. Las chuletas de cordero han pasado de 12,9 euros (el kilo) a 15,9. Un buen solomillo no se encuentra por menos de 15 euros. Pescado. El fresco se paga más caro, pero la sangría en los monederos no se produce en las pescaderías. El dinero ya no cunde lo mismo que antes. Los consumidores dicen que uno ya no se apaña en el mercado con menos de 50 euros Fruta. Se mantienen las de temporada, con la excepción de las manzanas (la reineta, por ejemplo, está un 15 por 100 más cara) El melón ha triplicado su precio. De la huerta. Las hortalizas se han disparado y centran buena parte de las quejas de los consumidores. Los tomates han subido entre 1 y 2 euros el kilo, dependiendo de la calidad. Las patatas nuevas están a 1 euro el kilo (antes, 40 ó 50 céntimos, que es el precio de las viejas ahora) La lechuga ha pasado de 90 céntimos a 1,60 euros. Los pimientos y las cebolletas también están por las nubes. Nota: Estos precios resumen testimonios de consumidores de varios mercados de Madrid. La OCU prepara un informe técnico que hará público en vísperas de Navidad. Consumo ¿Quién teme a la cesta de la compra? Compra por internet: el recurso de los que andan escasos de tiempo (Viene de la página anterior) ra y dentro de casa- -él es adicto al puente aéreo, al móvil y al ordenador portátil- -se vieron un sábado saliendo de un centro comercial con dos carros cargado hasta los topes, los críos aullando a su alrededor... y les entró la depresión. Decidieron que no iban a verse en otra igual. Ahora hacen la compra mensual por internet: la parte gorda, digamos, cajas de leche, refrescos, conservas, artículos de limpieza y de higiene personal, etcétera, una inversión de 300 ó 400 euros para llenar las alacenas. La carne la cogen en establecimientos de la sierra. Tenemos la lista hecha y, con pequeñas modificaciones, la repetimos cada ocasión señala Antonio. Opina que la elaboración de esa lista corresponde fundamentalmente a las mujeres, pero que- -tratándose de internet- -la gestión la suelen hacer los hombres. La web del supermercado te la guarda en un archivo de usuario. Si no tienen un producto determinado, te envían uno equivalente- -y si no lo quieres, no te lo cobran- Pactas con ellos un día de la semana y una franja horaria para la entrega, que llega perfectamente empaquetada. El único pero es que los productos perecederos no tienen mucho margen en su fecha de caducidad ¿Y qué hay de los precios? No me lo planteo. No me complico continúa Antonio. Si compro 70 artículos no puedo investigarlos uno por uno para comprobar qué marca es más barata. Normalmente apuesto por marcas blancas, que tienen calidad y precios más bajos. El coste, aun siendo importante, no es la variable princi- ¿La subida de los precios? Ni me lo planteo. No tengo tiempo. Hago la compra por internet y me preocupa más la calidad, así que miro alguna oferta, aprieto el botón, y fuera pal; lo es más la excelencia y el ahorro de tiempo. Así que miro alguna oferta, aprieto el botón, y fuera En el mercado de San Pascual, en el barrio de la Concepción (Madrid) un grupo de mujeres que acaban de dejar a sus hijos en los colegios de la zona inician su periplo por las tiendas. Una de ellas alerta a las demás de que el precio de la barra de pan se ha equiparado en los locales donde se despacha. A principio de curso la pistola había subido 10 céntimos; luego la competencia dejó las cosas como al principio Pero nadie duda de que este pequeño detalle es un espejismo. La ingeniería doméstica se ha visto afectada desde que la cesta de la compra se ha echado al monte. A unos les atormenta más que a otros, pero lo cierto es que con 30 euros se echa menos gasolina que hace un año- -chistes al margen- -y se cubren menos etapas en el tour por los puestos del mercado.