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2 12 07 MOTOR Seguridad Pilotos y coches con ropa de invierno Durante los meses fríos, incluso cuando las temperaturas no alcanzan los cero grados y nieva, es posible conducir con seguridad si se extrema la prudencia y el coche va bien equipado TEXTO FRANCISCO DEL BRÍO FOTOS: ABC n los países nórdicos hace ya varias semanas que las condiciones invernales son una realidad, con temperaturas muy bajas y con hielo y nieve en las carreteras. Sin embargo, su actividad cotidiana apenas se ha visto afectada, los niños van al colegio, sus padres a trabajar y todos hacen una vida normal, aunque mucho más abrigados. Y en esa normalidad entra, por supuesto, la utilización de los vehículos para el transporte público y privado, y será extraño que veamos alguna noticia diciendo que el transporte ha quedado paralizado o que cientos de personas han tenido que pasar largas horas dentro de sus coches. Es decir, que el frío y la nieve, que también han hecho acto de presencia en España, no tienen que ser un obstáculo para circular en invierno, como el resto del año, si nos tomamos algunas molestias para adaptarnos a estas circunstancias. Lo primero que debemos tener en consideración para poder circular con seguridad en condiciones invernales es que sumemos la especial forma de conducir al especial acondicionamiento del vehículo. Ni el mayor experto en conducción irá seguro con un coche con las ruedas degradadas, ni el 4 x 4 mejor equipado sorteará los peligros del hielo en manos de un mal conductor. Dicho esto, veamos que podemos hacer para que el invierno no sea un obstáculo para viajar. Antes de emprender un viaje lo primero que debemos hacer es conocer el tipo de carretera por la que vamos circular y las condiciones del tiempo. Si es necesario pasar un puerto de montaña o iremos por autopistas. Una vez con toda la información lo primero que debemos plantearnos es si es- E tamos en disposición de afrontar el viaje. Conducir sobre carreteras con hielo o nieve no es difícil, pero es necesario tomar en consideración algunos consejos. El primero consiste en anticiparse a las circunstancias, ir muy pendiente de las zonas más peligrosas, en umbría, donde no da el sol y es fácil que nos encontremos con una placa de hielo. La suavidad en los movimientos del coche es fundamental, no acelerar ni frenar bruscamente y mover el volante con precisión, sin golpes, con la mirada siempre hacia el punto donde queremos dirigir el coche, aunque en las curvas muy cerradas debamos hacerlo a través de las ventanillas laterales. Si nos empeñamos en fijar la vista justo por delante del morro es muy posible que provoquemos una salida de la trazada. Todo ello con la máxima relajación, pues la rigidez en la conducción, además de provocar dolores, nos impedirá reaccionar con la inmediatez necesaria. Una forma de evitar brusquedades es no llevar una marcha demasiado corta, en el caso de que su coche sea de cambio manual; si es automático, si le brinda la posibilidad, ajuste la posición de invierno y él mismo se adaptará para evitar una sobrepotencia que haría patinar las ruedas. En realidad, con un coche moderno, equipado con frenos ABS y sistema antideslizamiento ESP y control de tracción, no debería tener ningún problema si sigue los anteriores consejos. Pronto comenzaremos a escuchar los mensajes advirtiéndo- El coche bien equipado Conducción suave Sobre el firme nevado hay que conducir con mucha prudencia, anticiparse a las circunstancias, evitar acelerar o frenar con brusquedad y mover el volante con suavidad nos de la necesidad de llevar en el coche las tradicionales cadenas, que sin duda es el accesorio más utilizado para conducir sobre nieve, pero no el único. Las ruedas son el elemento que conecta el coche con el firme, y su calidad, estado del dibujo y, sobre todo, su idoneidad son los factores que más seguridad proporcionarán. Como ya hemos dicho, entre los mejores aliados para circular en condiciones de poca adherencia están los sistemas de control de la tracción, que frenan las ruedas cuando alguna patina, y el control de estabilidad, que hace una función similar si el coche se sale de su trazada. Evidentemente, la mejor combinación para circular en invierno por carreteras nevadas o heladas son los elementos citados con un vehículo 4 x 4, equipado además con ruedas de invierno.