Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20- 21 D 7 LOS DOMINGOS DE M. FRANCISCO REINA Cultura Veintisiete Letras on el sugerente nombre de Veintisiete Letras, pleno de ecos culturales y literarios, se han lanzado al ring del mercado editorial dos mujeres capaces, plenas de experiencia en este mundo de papel, y con las ideas muy claras de lo que quieren. Dirigida por Viviana Paletta, filóloga, escritora y editora, que ha consolidado su experiencia en editoriales como Trotta o Akal, y María Moreno, que se encargó durante mucho tiempo de la labor de comunicación de La Esfera, es una editorial literaria y de ensayo, independiente, que, según sus impulsores, apuesta por la calidad y coherencia de su línea editorial y del libro como soporte de palabras e ideas Hacía tiempo que ambas acariciaban la idea de afrontar este reto, publicando libros de corte más clásico, buscando satisfacer a un público lector que, ante la proliferación de las grandes superficies en este terreno, empezaban a sentirse huérfanos. Su objetivo se centra en la reedición de clásicos y en la ficción y no ficción en español, fundamentalmente latinoamericana. A este respecto argumentaba Viviana Paleta: Apostaremos en especial por la literatura y el pensamiento escritos en español, sobre todo en Hispanoamérica, no suficientemente difundidos en España, y también por la recuperación de textos que consideramos clásicos. Como otros proyectos que se están desarrollando en los últimos años, el nuestro pretende ganarse la confianza de ciertos lectores, libreros, bibliotecarios y medios que esperan propuestas estimulantes de nombres, temas y lenguajes Por coherencia, sus primeros títulos han sido del ámbito del ultramar del español, de Hispanoamérica, con novelas como El Profundo C Sur del argentino Andrés Rivera, apadrinado en su presentación madrileña por Fernando Rodríguez Lafuente, director de ABCD las Artes y las Letras, y Juan Casamayor, editor de Páginas de Espuma, o Sacrificiales del poeta colombiano Rómulo Bustos, autor hondísimo de la generación del 50, que guarda valiosas concomitancias con los poetas más metafísicos de nuestra generación del medio siglo como Pilar Paz Pasamar o Claudio Rodríguez. Preguntada María Moreno sobre el nombre de la editorial Letras? asegura ésta que Veintisiete letras tiene el alfabeto español (si prescindimos de los dígrafos, como la visionaria María Moliner... por lo tanto, en veintisiete letras cabe un mundo... Si abundamos, las resonancias literarias del veintisiete son ineludibles: una generación mítica, vanguardia, modernidad, cosmopolitismo... Toda una inspiración Sólo la invocación de una figura tan grande y nunca suficientemente honrada como la bibliotecónoma María Moliner, autora de aquel monumental Diccionario de uso del Español merece toda clase de parabienes, pero no es casual. María Moreno y Viviana Paletta, aunque de otra época, saben bien el esfuerzo que supone la apuesta intelectual, laboral y personal de ser mujer en un mundo aún aferrado a atavismos culturales. Sus apuestas son lúcidas y fuertes, como la reedición del clásico de León Trosky Historia de la Revolución Rusa traducida por Andreu Nin, un documento de primera mano de aquel momento convulso en labios de uno de sus protagonistas, ahora que se han cumplido noventa años del suceso histórico, y del que Marc Ferro en el prefacio a esta edición dice que sea cual sea el desfase que se observa entre las realidades que genera, por un lado, la revolución de Octubre, y, por otro, el ideal del proyecto socialista tal como lo imaginaban los bolcheviques, la obra de Trotsky constituye sin duda la única que, en la Historia, nos lleva a una rotunda inteligibilidad de los acontecimientos que transformaron el curso de la revolución. Quizá, en el pasado, sólo Tucídides e Ibn Jaldún alcanzaron la misma profanidad Otra de las apuestas es el interesantísimo ensayo de Denis de Rougemont Tres milenios de Europa. La conciencia Europea a Través de los textos que dejan patentes su línea de calidad y diversidad de géneros, temas y búsquedas, en la que se aúnan buen gusto literario, saber hacer y cosmopolitismo de forma y fondo frente a tanto cosmopolita de salón. Bienvenidas sean estas Veintisiete Letras, y larga vida. FERNANDO FERNÁNDEZ Economía Entre Solbes y Bankinter on el permiso de Bankinter, el vicepresidente ha sido el protagonista indiscutible de la semana. Solbes ya no se encuentra mayor y tiene energía para enfrentarse a una ralentización económica que viene acompañada de inflación desbocada. Todo un reto para un buen profesional al que la Oficina Económica de Presidencia ha limitado a cuadrar las cuentas públicas en momentos dulces con la recaudación de impuestos creciendo a tasas en torno al 15 Si los electores le dan una prórroga, debería ser más ambicioso y ejercer de vicepresidente para hacer reformas. El dato anticipado del IPC de noviembre empujó la tasa anual al 4,1 y nos va a costar más de 3.000 millones de euros, pero ya se asegurará Caldera de que los pensionistas reciban su actualización antes de ir a votar. Tenemos un problema serio de competitividad y los programas de los partidos deberían decir cómo piensan afrontarlo. La competitividad con Z, estúpido, sería un buen un lema para la campaña. Competitividad y política exterior, pues no basta con que el comisario europeo Mandelson nos recuerde que el déficit con China crece en 15 millones de euros por hora ni confiar en que Sarkozy nos consiga contratos por 20.000 millones. La bolsa parece una montaña rusa y se mueve entre la depresión y la euforia. La semana empezó entre llantos pero los inversores confían ahora en que la lotería de Navidad llegará el once de diciembre con la reducción de tipos. Han bastado unas declaraciones de Donald Khon, vicepresidente de la Reserva Federal, para que se vuelva a hablar del rally de fin de año. Bajada de tipos en EE. UU. que añadirá presión sobre el BCE. C Trichet se encuentra sitiado entre dos unanimidades incompatibles: evitar la apreciación del euro y la inflación alemana, que se disparó al 3 No las debe tener todas consigo porque esta semana ha vuelto a inyectar 30.000 millones adicionales de euros, pero no ha conseguido que el euríbor a tres meses retorne a la normalidad. Prueba de que no todo es reluciente en los mercados de dinero y crédito. Las instituciones financieras españolas son conscientes y están emitiendo cédulas hipotecarias para quedárselas y poder utilizarlas como garantía ante el BCE en caso de problemas. La entrada de Abu Dhabi en el capital del Citi, un 4,9 por 5.1000 millones de dólares, parece ser el primer fruto de las relaciones internacionales de su nuevo presidente y antiguo secretario del Tesoro Robert Rubin. Ha reforzado la base de capital del banco erosionada por las hipotecas basura y ha despejado dudas sobre la entidad. Pero ha abierto la veda sobre posibles operaciones corporativas en el sector financiero al socaire de la debilidad de algunas instituciones señeras y de la depreciación del dólar. Los petrodólares vuelven a sonar con fuerza como en los años setenta y las reservas asiáticas se convierten en cotizado objeto de deseo. Los llamados fondos soberanos, vehículos de inversión de los gobiernos ahítos de reservas, están en todas las quinielas. En España, son los bancos medianos los que andan revueltos. Sabadell se lamenta de que la fusión con Bankinter hubiera sido una buena idea, la operación está descartada, por ahora mientras Jaime Botín busca aliados para dar la batalla a Crédit Agricole. El mercado piensa que alguien se verá obligado a lanzar una OPA por la totalidad. Por eso la acción ha subido más de un 40 Pero no es en estos momentos un valor atractivo para inversores amarrateguis porque es pura especulación y no es descartable un largo impasse, visto lo que se complican las peleas accionariales en este país cuando hay inversores extranjeros de por medio. Esta semana he hablado mucho de bancos, aunque ha vuelto a reaparecer el fantasma de los apagones y la Comisión Nacional de la Energía ha tenido que declarar desierta la subasta de 1.5000 millones por el déficit de tarifa. Y no quiero terminar sin unirme al homenaje a Marcelino Camacho. La economía española debe mucho a la responsabilidad y sentido de Estado de los sindicatos en la Transición. Tanto que tiene razón Rajoy cuando dice que ha llegado la hora de reformar el Estatuto de los Trabajadores.