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2 12 07 EN PORTADA Islam Por qué nos da miedo (Viene de la página anterior) blaría en nombre de otra civilización? ¿De qué voy a hablar yo con el señor Ahmadineyad? ¿De cómo quiere borrar a Israel del mapa? Me parece una verborrea inepta que oculta el auténtico desafío que es cómo preservar nuestro modo de vida en una sociedad libre Claro que es imposible ignorar a los musulmanes que viven en Europa, Ya hemos cometido muchos errores. Cuando era embajador en París, la primera visita que hice fue a Lille, y allí me recibió Martine Aubry (la alcaldesa socialista) y me habló de un barrio musulmán que se había convertido en una zona sin ley. Estaba gobernado por un imán integrista y nadie se atrevía a ir allí, ni la policía, ni la justicia, ni los bomberos. Cuando ella llegó a la alcaldía pensó que debía visitar ese barrio y, efectivamente, el imán y sus ayudantes la recibieron en la frontera con pan y sal, proclamando que se consideraban una unidad extraterritorial al margen de la comunidad urbana francesa. Le dije: ¿cómo lo acepta? Pero solo respondió: no lo acepto, me limito a vivir con ello. Eso es un gravísimo error Hace años, cuando era corresponsal de ABC en Marruecos le pedí a Abdelilah Benkirán, uno de los dirigentes integristas tolerados por Hassan II, que me explicase su definición de la democracia: La democracia- -me dijo- -es un sistema muy útil para organizar colectividades a través de la representación. Pero si un día se hiciera en Marruecos un referéndum so- bre el alcohol y el 99 por ciento de los votantes dijera que beber es legítimo, yo no lo aceptaría jamás, porque esa es una prohibición que establecida en el Corán de una vez y para siempre En efecto, en el Siglo XV se determinó que los ulemas ya no podían seguir interpretando con criterios innovadores la doctrina religiosa islámica, se proclamó el principio de la inmutabilidad de los textos y prácticas musulmanas, lo que ha impedido cualquier adaptación a la modernidad. La Revolución Francesa, que significó la derrota del mandato divino Élie Barnavi, autor de Las religiones asesinas ABC a manos de la soberanía popular, fue recibida en Oriente Próximo como el primer acontecimiento que venía de Europa sin vínculos con la religión cristiana. Pero los musulmanes pronto descubrieron que el laicismo era aun más peligroso para sus intereses. Tras el paso de Napoleón- -y sus ideas- -por Egipto, el Gobierno del sultán de Estambul distribuyó panfletos en árabe y turco advirtiendo a sus súbditos de que los franceses no creen en la Unidad del Señor de los Cielos y la tierra. Han abandonado todo tipo de religión. Pretenden que no existen ni la resurrección ni el juicio final ni examen de la vida pasada ni la retribución en el Mas Allá, ni preguntas, ni respuestas. Afirman que todos los hombres son iguales en su humanidad y en su condición de hombres y que cada uno es libre de organizar su vida. Y siguiendo estas ridículas creencias han erigido nuevos principios legalizando todo lo que Satán les ha inspirado Las cosas no han cambiado mucho, al menos desde el punto de vista teórico. En 1990, la Organización de la Conferencia Islámica aprobó la Declaración de El Cairo que constituye la interpretación musulmana de los Derechos Humanos: El islam- -se dice- -es la religión de la naturaleza incorrupta. Está prohibido ejercer cualquier forma de coacción sobre las personas o aprovechar su pobreza o ignorancia para empujarlas a otra religión o al ateísmo Desde el punto de vista doctrinal, el cristianismo- -una religión de la que Barnavi dice que su principal misión ha sido convertir a las sociedades al laicismo- -es muy complejo, con dogmas que no son fácilmente defendibles frente a argumentos más simplistas. Para mentalidades de muchas sociedades arcaicas, el laicismo es un pensamiento más sofisticado. La baza positiva del islam es su escasa complejidad y su doctrina que, en algunos aspectos, resulta más racional y convincente. Es un hecho que tal sencillez constituye en la actualidad un motivo frecuente de conversión dice el polémico teólogo católico alemán Hans Kung en su tratado sobre el Islam. El punto débil de la sociedad democrática, según Barnavi, es que es frágil... Debería haber un culto a la libertad, que es el único valor global, como ellos cultivan los valores del extremismo religioso. Pero no tenemos esa resistencia. Y cuando se escucha el discurso de la izquierda, por diversas razones, siempre están a la defensiva e intentan comprender a los demás, cuando en realidad hay un momento en el que ya no hay que comprender nada, hay que pararlos Sin complicaciones La Alianza de Civilizaciones es una impostura. ¿De qué voy a hablar con Ahmadineyad? ¿De cómo quiere borrar a Israel del mapa? AFP