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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE ESTADOS FRÁGILES, ISLAMISMO AL ALZA Estado laico cada vez más influido por el islamismo de los Hermanos Musulmanes que tienen un creciente control de la Universidad, los sindicatos y una considerable influencia en las clases medias Egipto Arabia Saudí Régimen fundamentalista wahabí, que compite con Irán en la exportación del islamismo Los integristas de Hamás controlan Gaza, extienden la ley islámica y no reconocen la existencia de Israel Palestina Los islamistas de Hizbolá son la fuerza dominante de la población chií, aliados de Irán y Siria, enfrentados a suníes y cristianos antisirios y en guerra con Israel Líbano Estado regido manu militari y bajo el control de la policía secreta, pero donde los Hermanos Musulmanes mantienen un fuerte arraigo Siria Turquía Estado en teoría laico regido por islamistas que intentan adaptar su ideología a la democracia y a la Unión Europea El paro, la pobreza y la falta de alternativas son caldo de cultivo del integrismo islámico. Al Qaida en el Magreb se presenta como una grave amenaza Magreb (Marruecos, Argelia, Túnez) Monarquía moderada, en la que crece la influencia islamista Jordania Campo de pruebas del terrorismo islamista. Uno de los principales ámbitos de operaciones de Al Qaida. Estado fragmentado en comunidades con un Gobierno que apenas gobierna Irak Irán Estado teocrático chií, regido por la ley islámica y donde los radicales se han impuesto a los pragmáticos Afganistán Los talibanes extienden su influencia, multiplican los atentados y aislan al gobierno de Karzai El Ejército domina los resortes del poder, pero no controla a los integristas que prestan cobertura a los talibanes y a Al Qaida, que tiene aquí uno de sus principales centros operativos Pakistán A A A M I I M M A R R I R I A A M A R I- Área de influencia de Irán: Irán, Sur de Irak, sur del Líbano y Gaza A- Presencia de Al Qaida: Afganistán, Pakistán (frontera con Afganistán) Irak, Egipto, Marruecos, Argelia, Túnez M- Influencia de los Hermanos Musulmanes: Egipto, Siria, Jordania, Gaza entran en una civilización en la que lo religioso se debe separar dentro de la esfera de lo público. Y no puede haber compromisos con esa regla No es fácil decir imposición en esta civilización occidental, hablando a la vez de libertades. He entrevistado varias veces a Tariq Ramadán, que pasa por ser un reformador del islam para hacerlo compatible con las reglas europeas, y siempre acaba diciendo: De acuerdo, libertad individual, pero también para las mujeres que quieren llevar el velo Este jueves me envió una carta condenando la sentencia somalí contra la profesora británica Gillian Gibbons porque sus alumnos bautizaron como Mahoma a un osito de peluche, o el castigo de la muchacha saudí ¡por haber sido violada! Dice Ramadán: ¡Vuelvan al islam, vuelvan a la Justicia, vuelvan a la razón! Ya conozco el discurso de Ramadán- -responde Barnavi- Es un discurso muy hipócrita, que se esconde tras las cortinas de la ejemplaridad para vender la mercancía de los Hermanos Musulmanes. Ramadán es eso. No se trata de prohibir a las mujeres llevar el pañuelo por la calle... Pero el velo que cubre el cabello es una cosa, y el nikab, que cubre completamente a la mujer excepto los ojos, es sencillamente una agresión al prójimo. Diez o doce mujeres cubiertas en las calles de Londres parece algo folclórico, son saudíes que vienen a comprar a Harrods y se van. Pero diez mil fantasmas negros por la calle... eso es insoportable para cualquier sociedad. Por eso digo que o lo hacemos nosotros, los demócratas, o un día lo harán los fascistas. De ello depende la supervivencia de nuestros valores Es fácil pensar que frente a las desigualdades que fomenta el multiculturalismo sólo sirve la defensa de la igualdad y de los derechos individuales. Pero, cada otoño. cuando empieza el curso, veo en la Universidad de Estambul las manifestaciones de las jóvenes musulmanas que reclaman su derecho individual a ir a clase con el velo, invocando los principios de no discriminación y las libertades universales. Hablemos del velo- -responde Barnavi- La primera vez que el asunto salió a la luz en Francia, el socialista Jospin era ministro de Educación. Entonces no hizo lo que debía porque tenía miedo de las reacciones. Hubo que abor- R Presencia del radicalismo wahabí: Arabia Saudí, Afganistán, Irak, Egipto dar el asunto diez años después, en una situación más desfavorable. Pero la experiencia prueba que se hizo sin grandes dificultades, y con el apoyo de la comunidad musulmana, sobre todo de las mujeres. Ahora ya no hay problemas de velo en las escuelas francesas. Cuando uno se muestra firme en la defensa de los principios democráticos, y cuando se asocia a la comunidad musulmana, todo sale bien. El problema es que en Europa siempre prefieren escoger como interlocutores a los más extremistas, que ciertamente no suelen ser representativos Puede pasar, y de hecho ha pasado en Francia, que para obtener el apoyo de los residentes musulmanes hay ayuntamientos originariamente laicos que han aceptado cosas como la segregación entre hombres y mujeres en las piscinas públicas. Es decir, hay muchos caminos en las democracias por los que pueden pasar sus enemigos. ¿Debemos ser tolerantes excepto con los intoleran- Velos, libertades e hipócritas El límite de la tolerancia es cuando sentimos que se pone en peligro la supervivencia del cuerpo social. En ese momento, debo levantarme y decir que no puedo aceptarlo tes, como decía Karl Popper? Barnavi contesta: Creo que Popper se inspiró en el revolucionario Saint- Just, que decía que no debe haber libertad para los enemigos de la libertad. Pero ya vemos cómo terminó aquello: todos a la guillotina. Es fácil ser tolerantes con los que son como nosotros, lo difícil es serlo con los diferentes, con los que no te gustan. El límite es cuando sentimos que se pone en peligro la supervivencia del cuerpo social. En ese momento debo levantarme y decir que no puedo aceptarlo No lo dice abiertamente, pero a través de sus palabras se desprende una acusación directa a la izquierda europea cargada de complejos y de sentimientos de culpa por haber abandonado la defensa de los valores de la sociedad liberal y laica. A la Alianza de Civilizaciones le dedica un capítulo que en la entrevista resumió tajante: Es una impostura intelectual. No quiere decir nada, yo no me siento parte de una civilización distinta de los musulmanes que quieren integrarse en las sociedades libres, porque creo que hay sólo civilización y barbarie. ¿Con quién hablaría yo, quién ha (Pasa a la página siguiente) ABC CArlos Aguilera