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D 7 25 11 07 Es, sobre todo, una persona entusiasmada con la vida y a la vida le ofrece su capacidad de comunicar. Periodismo, pintura, literatura... Almudena Solana apuesta por el inconformismo y por un optimismo casi testarudo que transmite a través de múltiples voces. El currículum de Aurora Ortiz obra tan aplaudida en España como en Gran Bretaña, fue su primera inmersión en la novela. Ahora acaba de publicar Las mujeres inglesas destrozan los tacones al andar (Suma de Letras) un nuevo testimonio de superación, donde la emigración y la memoria vinculan un pueblecito gallego con una megaciudad como Londres GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Almudena Solana ESCRITORA Y PERIODISTA ISABEL GUTIÉRREZ- -Tiene su libro algo de fetichismo en torno al zapato. -Quizás el título resulte glamouroso, lo que puede inducir a cierto fetichismo. Pero no. Yo no trato el zapato como algo fetichista, sino como un símbolo de raza y de fuerza. De nuestras extremidades, me quedo con los pies, pues marcan nuestros pasos, es lo que nos hace tirar para adelante... Con los pies aprendemos a caminar, a correr, a levantarnos... -Con el calzado como metáfora de vida, vemos esos tacones maluchos que representan un quiero y no puedo, que se tiran aunque se puedan arreglar. -Me inquieta esta sociedad donde no se cuidan las cosas; donde lo que se estropea no se repara, sino que se tira; donde lo que hoy es nuevo, mañana ya es viejo, aunque no lo hayas estrenado... Me sublevo ante esa falta de cuidado, ese envejecer prematuro. Brindo por esas profesiones de siempre, que humanizan la vida y que están a punto de desaparecer: los zapateros, los porteros... ¿Por qué habla de la soledad y del desarraigo? -Hablo de esos españoles que emigraron en los años del hambre. Y es que parece que nos olvidamos de ese pequeño detalle antes éramos nosotros los que marchábamos, ahora somos los que acogemos. ¿Cuántas veces tiene el emigrante que reaprender a vivir? -Cuando marchas, vas en busca de un mundo mejor. Y el regreso es para reencontrarte con tu casa. Pero ese regreso no siempre es tan bonito como uno piensa. Ahí también puede surgir un nuevo desarraigo. ¿Dónde está la casa de uno? Hay quienes creen que está donde iniciaron sus primeros pasos; otros piensan que está donde cada día desgastan las suelas de sus zapatos. ¿Es la suya una novela contra el olvido? -Es una novela conciliadora, de varias memorias históricas y que trata de transmitir una sensación positiva. Al margen de po- Una historia de amor es lo más parecido a una buena conversación IZA Confesiones de una nómada Soy de Tui (Pontevedra) Nací junto al río Miño, junto a una frontera, y eso me dio una sensación de perplejidad que me acompaña desde niña. ¿Pero cómo es eso de que aquí está España y allí Portugal? Si tenemos el mismo sol y la misma lluvia. Aquello me hizo curiosa y viajera. En estos tiempos en los que tantos defienden la independencia de lo pequeño, ser nómada da una visión amplia, de suma y no de resta. Al cabo, estamos aquí de paso. líticas, desde la literatura se pueden lanzar mensajes de vitalismo, de afán de superación y de feliz convivencia. La literatura es un espacio de libertad absoluta. ¿Realmente usted ve al español de a pie atrapado en la crispación? -No lo sé. Yo estudié la Guerra Civil en los libros. Cuando murió Franco, empezaba a calzar mis primeros zapatitos. Y todo aquello forma parte de una nebulosa del pasado. Creo que nos tenemos que tranquilizar, disfrutar de la lluvia o de una conversación. Una historia de amor es lo más parecido a una buena conversación. Hablar menos de logros y más de inquietudes, estar en la vida de una forma más sincera. La vida es más fácil de lo que la hacemos. -Ha dedicado su libro a los nómadas del mundo y a los valientes e inconformistas Ese inconformismo, ¿no podría ser, en ocasiones, una fuente de infelicidad? -Me encanta el inconformismo, porque es un motor y ese motor tiene que estar activo. Lo malo es que esté ahí traqueteando, sin producir ningún avance. Eso crispa y enfurruña a la gente. Ese yo quiero hacer esto y esto, pero no tengo tiempo A la falta de tiempo le echamos la culpa de muchas cosas. Buscamos agentes externos para justificar un motor gripado. Nuestro motor, cuando le mueve el inconformismo y la valentía, te lleva a donde quieres. Puede que sea muy ingenua, pero creo que eso de querer cambiar el mundo, de no dar por bueno lo malo, de no callar ante la injusticia ni cerrar los ojos a lo que no quieres ver, todo eso es tener el motor en buen estado. -Y como buena inconformista, ¿qué asignatura le queda pendiente? -Mire, detesto esas felicitaciones navideñas en las que te desean que se cumplan todos tus sueños en el año que entra. ¡Ni hablar! yo quiero que se cumpla un sueño en el 2008, otro en el 2009, otro en el 2010... ¿Cómo sería su día perfecto? -No me gusta nada la gente que se pasa la semana esperando que llegue el viernes o que el lunes tiene cara de acelga; que el 31 de agosto está triste porque se acabaron las vacaciones y ¡qué pena que empieza septiembre! Gente que se pasa la vida esperando. Soy feliz en un día cualquiera y cualquier día, doy gracias por vivir.