Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22- 23 D 7 LOS DOMINGOS DE Río Yan gts e JIANGSU Suzhou Shanghai Zhujiajiao SHANGHAI Zhouzhang ZHEJIANG Pistas Información: Oficina de Turismo de China: www. cnto. org Dónde dormir: Hotel Peace, un clásico. Nanking Rd. 20 Tel. 6321 6888 (Shangai) Dónde comer: Ashanti Dome, antigua iglesia rusa de St. Nicholas en Gaolan Rd. 16. Tel. 5306 1230 (Shangai) Puente de la Liberación de los Peces, el más alto y el de más hermosa leyenda puentes en uno. Una de las partes forma un arco tradicional, el Shide y la otra es cuadrada, Yong an El Puente Doble (Suangqiao) ha dado lugar a numerosas leyendas, del por qué y para qué del extraño diseño, y ha sido inmortalizado en todas las formas posibles del arte. La góndola sigue avanzando con su navegar parsimonioso que permite observar el vaivén de la gente de las orillas. Cada rincón merece un recuerdo. Los tejadillos respingones de las pagodas, las ancestrales casas, pertenecientes a la dinastía Ming, modestas en su mayoría, hasta que se llega a la que fue la mansión de Sheng Ting construida en 1742, durante la dinastía Quing. Cuenta con decenas de habitaciones, y es un claro ejemplo de cómo vivían los grandes señores de entonces: lujosos muebles con tallas espectaculares, figuritas de marfil, jarrones de las mejores porcelanas, jade, coral, libros... Los habitáculos de la morada están separados. En una zona los hombres y en otra, las mujeres. Tal era la separación, que en la zona de los hombres a las mujeres no se les permitía ni asomar la nariz. Ellas hacían su vida en la trasera, y sólo muy de vez en cuando cruzaban alguna que otra mirada furtiva con el sexo contrario. El recorrido incluye una parada en una pequeña ópera que es Zhujiaojiao, 1.700 años de antigüedad un primor. Las cantantes- -actrices vestidas con bellos trajes ancestrales y blanqueadas con polvos de arroz- -narran, a la vez que cantan, tristísimas historias de amores prohibidos, y lo hacen con tanto realismo que la gente enseguida se une a su pena y se forma una auténtica comunión de los sentidos entre los actores y un público compuesto por campesinos, turistas y soldados ataviados al estilo Mao que parecen vigilar, pero que en realidad están encantados de sumarse al espectáculo. La barquera, a veces, hace un alto en el camino para que el pasaje se entone con una taza de té verde, o compre algún recuerdo, como los pijamas chinos, las camisas Mao, el juego del mahjong, o simplemente se bajen a admirar la belleza de los jardines escondidos, con sus bonsáis, sus bambúes y las múltiples plantas y flores, auténticas joyas de China. Zhujiajiao es la mejor conserva- da de las aldeas del agua de Shanghai, a pesar de ser la más antigua. Tiene nada menos que 1.700 años. Por su situación en la ribera del río Yangtze, antaño fue un de los centros fluviales más navegados. Sus casas, de las dinastías Ming y Quing, están unidas por puentes únicos, originales cada uno en su contorno y en su significado. Unos están construidos con mármol, otros son de piedra o de madera. Los puentes son el orgullo de Zhujiajiao. Entre los 36 que se entrecruzan por los canales, las calles y los jardines, está el famoso Fangsheng también llamado Puente de liberación de los peces Es el más alto y ancho de la región de Shangai. Construido en 1571, tiene dragones, tiene leones y, sobre todo, tiene una bonita leyenda. A los lados del puente, mujeres con cestas de peces vivos esperan al transeúnte para que les compre uno. Pero ese pez no irá a la cazuela, ni a la sartén. Se compra el pez para asegurarse la buena suerte. Hay que comprar el pez, vivito y coleando y devolverlo a sus aguas. Así el azar está asegurado... El sol desciende con lentitud, se filtra entre los puentes y se refleja en el agua, dando una sensación de irrealidad, rota por el familiar olorcillo a pescado frito y el aroma de los campos verdes que llega de las afueras, convirtiendo a la aldea en algo real, tangible. Deja de ser el cuadro perfecto para volver a la vida. Y se escucha el regateo de los mercados, y se ve a las mujeres cruzando los puentes con las cestas de frutas o de ropa lavada en la cabeza, y como música de fondo está el navegar de las barcas que sólo cesa cuando el sol se esconde. ABC N