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D 7 18 11 07 Parece colega de periplos de Phileas Fogg, el héroe de Verne, y es uno de los grandes de la literatura de viajes actual, un británico a la antigua usanza, de los pies andarines a la cabeza pensante. Gran conocedor de la China (incluso la más remota e ignota) el Asia Central y Rusia, ha recorrido de nuevo el legendario itinerario que el veneciano Marco Polo glosara en el Libro de las Maravillas del Mundo cunado viajó al encuentro del Kublai- Kan. Adéntrense pues de su mano en un territorio fascinante, en un paisaje escrito con moldes de oro en la historia de Oriente. El diario de este viaje es La sombra de la Ruta de la Seda (Ed. Península) GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Colin Thubron ESCRITOR, AUTOR DE LA SOMBRA DE LA RUTA DE LA SEDA MANUEL DE LA FUENTE- ¿Qué se siente siguiendo los pasos de Marco Polo? -Según los propios chinos, la Ruta se creó muchisimo antes de Marco Polo, doscientos años antes de Cristo por lo menos. Parece que sí, que Marco Polo viajó a través de esta ruta, aunque hay ahora mismo quien lo niega. Pero, desde luego, lo que está muy claro es que aportó más detalles sobre la Ruta de la Seda de lo que nadie había hecho hasta entonces. -Su manera de viajar no es hacer kilómetros por hacerlos, como un correcaminos. -Es cierto, yo estoy muchísimo más interesado en los lugares por los que viajo, en su paisaje y su paisanaje, que en la pura sensanción de andar, de recorrer kilómetros simplemente. ¿Para un viajero, sobre todo cuando está tan lejos de su base europea, qué es más importante, saber preguntar o saber escuchar? -Creo que siempre es más importante escuchar lo que la gente tiene que decirte, y después de escuchar un poco, entonces sí que tiene sentido hacer ciertas preguntas, pero primero tienes que haber escuchado, y mucho. ¿Esta ruta legendaria es para Oriente algo así como el Descubrimiento de América para Occidente? -En cierto modo sí. Por ejemplo, muchísimos inventos pasaron de China a Occidente a través de ella. Fue el mayor canal de comunicación entre Occidente y Oriente, el mayor canal de comunicación que haya existido nunca... -Usted estuvo en China hace muchos años y también recientemente. ¿Es un coloso con los pies de barro? -Cuando conocí China, justo después de la Revolución Cultural, estaba resurgiendo de una pesadilla. Ahora, es imposible no alegrarse de cómo van las cosas, tienen muchas más opciones y más movilidad en todos los sentidos. Sin embargo, para muchos jóvenes, la vida es más complicada que antes, porque ya no existe el Lo más importante para cualquier viajero siempre es saber escuchar -En su viaje ha transitado por zonas cuyas fronteras parecen haber sido ideadas por alguien que estaba mal de la cabeza. -Las fronteras de Asia Central están levantadas de forma arbitraria. Fueron trazadas por Stalin, que pretendia separar las distantas partes del mundo islámico que estaba dentro de la URSS, de forma que no hubiese un poder musulmán unido que se enfrentara al poder laico y al norte eslavo. Lo que hizo fue dividir de forma artificial cinco naciones distintas. Más que loco, loco, estaba un poco paranoico. En cualquier caso, la mayoría de las fronteras casi siempre son el resultado de conquistas imperiales. ¿En estos países es tan fiero el león del Islam como lo pintan? -Es difícil dar una respuesta. Irán y algunas zonas talibanes de Afganistán sí viven bajo un régimen fundamentalista extremo, pero por ejemplo en China la población musulmana está muy reprimida, al igual que sucede, sin ir más lejos, en Uzbekistán. ¿Ha sentido usted recelos o encono hacia los occidentales? -En Asia Central no he encontrado ningún tipo de prejuicio hacia mi persona o hacia los occidentales en general, y tampoco fui mal recibido en Irán. Reconozco que para formar parte del eje del mal no se portaron mal conmigo ni me insultaron, de hecho fueron bastante corteses, aunque claro yo no era más que un pobre occidental solitario. -Solitario y no iba en tanque, precisamente, lo que también debe ayudar. -Claro. Si tú viajas como ellos, ellos a su vez se sienten más cómodos, y se produce cierta camaradería. Si uno viaja en un supercoche y se hospeda en hoteles de lujo, desde luego la cosa cambia. Por supuesto, no puedes intentar hacerles creer que eres exacatamente igual que ellos, que eres uno de ellos, pero si te comportas naturalmente e intentas hacer las cosas a su manera, consigues reducir muchas diferencias. mdelafuente abc. es Desde Rusia con amor Rusia nunca ha sido un país realmente occidental, ni ha seguido las grandes corrientes del pensamiento europeo, al menos en sus capas populares. Pensar que ellos van a desarrollar una democracia plena de un día para otro es una estupidez. Hay mucha pobreza, el campo está arruinado y muchos rusos echan de menos incluso el stalinismo, porque para la mayoría, la vida es más dura ahora de lo que eran entonces JULIÁN DE DOMINGO Partido que les decía qué era lo que tenían que hacer y pensar, dónde trabajar y vivir. Todo eso ha cambiado. Por otro lado, a pesar del milagro económico que está viviendo, hay gran cantidad de terrenos interiores asolados por la pobreza y uno no se puede olvidar de eso, algo que afecta a un cuarto de la población.