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11 11 07 VIAJES Bajo Llobregat Un culto a la agricultura El Parque Agrario del Bajo Llobregat es una de las zonas agrícolas más antiguas y fértiles del país, un patrimonio cultural, económico y ecológico de primer orden situado justo en el centro del área más poblada de Cataluña POR E. YUNTA costumbrados a ensalzar las innumerables cualidades de la Red de Parques Naturales de Barcelona, en esta ocasión hablamos de un paraje peculiar y diferente al resto. Nos referimos al Parque Agrario del Bajo Llobregat, una de las zonas agrícolas más antiguas y fértiles del país, un patrimonio cultural, económico y ecológico de primer orden situado justo en el centro del área más poblada de Cataluña. El Parque Agrario del Bajo Llobregat está ubicado en las llanuras aluviales del delta y la cuenca baja del río Llobregat, en la comarca del Bajo Llobregat, que ocupa una posición central dentro de la región metropolitana de Barcelona. Forma parte de 14 municipios y tiene una superficie delimitada de 2.938 hectáreas. No es un escenario idílico con paisajes de ensueño, pero es ideal para descubrir la calidad y la riqueza agrícola de la zona. Su estratégica situación, por el hecho A de ser un territorio adyacente y de entrada a Barcelona, lo ha convertido en un espacio codiciado para multitud de actividades económicas y para infraestructuras de todo tipo. La cuña deltaica, además, se ha convertido en el soporte físico para cerca de un 10 de la población catalana. El actual paisaje es la consecuencia del crecimiento deltaico. Cabe destacar que el delta sufre una ligera regresión progresiva causada por las modificaciones del litoral introducidas por las infraestructuras portuarias y, en definitiva, por la erosión y una dinámica marina más agresiva. A su vez, los aportes fluviales también han disminuido, hecho que ha propiciado que los acuíferos de la zona sufran una salinización creciente. Pero si ya de por sí ha cambiado el paisaje con todas las obras de nuevas construcciones, cambiará aún más en los próximos años modificando radicalmente la imagen que ofrecía a finales del siglo XX. Aun así, mientras esta transformación afecta a la esencia paisajística de la cuenca baja, también se realizan esfuerzos para conservar y recuperar los espacios naturales que quedan. El paisaje agrario garantiza que esta inmensa llanura no se convierta en una aglomeración urbana pegada a Barcelona. Al mismo tiempo, este mar de cultivos es también una gran reserva alimentaria, una auténtica despensa al lado de una metrópoli que hospeda un 60 por ciento de la población catalana. El alimento fresco producido en el Baix Llobregat es uno de los principales valores de un paisaje todavía no suficientemente valorado por la población privilegiada que lo rodea. A todo ello le acompaña el idó- Un paisaje en constante cambio neo clima mediterráneo, siendo enero el mes más frío y agosto el más cálido. Estas condiciones climáticas son muy indicadas para los cultivos que se producen mayoritariamente en el delta y en la cuenca baja: huerta y frutales al aire libre y cultivos protegidos. En lo referente a estos últimos, la escasa incidencia de las tempera- Un grupo de escolares aprende los valores de la agricultura ABC El alimento fresco producido en el Bajo Llobregat es uno de los principales valores de un paisaje poco valorado por la población privilegiada que lo rodea