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4 11 07 VIAJES Calaceite La ciudad escrita Localidad de magnetismo telúrico que, entre otros, ha atraído a Donoso, Buñuel, García Márquez, Vargas Llosa, Jorge Edwards, Mauricio Wacquez, Gil de Biedma... TEXTO: MANUEL FRANCISCO REINA (POETA) FOTOS: E. RUIZ B. F. SIMÓN nclavada en la provincia de Teruel, la comarca del Matarraña toma su nombre del río que la cruza, uno de los pocos que conserva en la pureza de sus aguas especies autóctonas como la nutria. Este territorio compuesto por doce poblaciones, entre las que destacan Cretas, Valderrobres y, sobretodo, Calaceite, conforma uno de los parajes más bellos e insólitos de una zona fronteriza entre Aragón y Cataluña. Aseguran los estudiosos que todo el territorio es un poderoso imán, un centro de energía generado por la base de cuarzo de sus montes y mesetas, y algo de esto ha de ser cierto cuando se documentan asentamientos megalíticos que tuvieron construcciones de dólmenes y observatorios de las estaciones desde tiempo inmemorial, como en La Fresneda, restos íberos y romanos con yacimientos como los de la ne- E crópolis de Calaceite de la que se han extraído estelas y sarcófagos de gran valor. Zona de la provincia de Teruel en disputa medieval entre los señores catalanes del Temple y los caballeros de la orden de Calatrava, que terminaron administrándola, sus ermitas, castillos y casas palaciegas están cargadas de simbologías esotéricas y herméticas, como las extrañas marcas de cantero en cada piedra, o la construcción del palacio arzobispal de Valderrobres alrededor de una enorme roca en su centro, como si protegieran dicha protuberancia natural, amén de algunos de los artesonados mudéjares mejor conservados de España. El esplendor medieval tras la reconquista, y luego con el Renacimiento, hicieron que los cascos urbanos florecieran con hermosos edificios de los siglos XIV al XVII, que han llegado incólumes, conservando la mayoría incluso las rejerías, cubreventanas y puertas originales, por un milagro inexplicable en el que quizás ayude la falta de transportes públicos o comunicaciones al uso. Al Matarraña hay que ir a propósito: muralla invisible que la ha preservado hasta nuestros días del estrago del peor turismo. Sobresale de todas estas poblaciones la de Calaceite, desde hace siglos centro cultural de la comarca, con sus puertas pétreas, San Antonio, la del Pilar y la del Rosario, desde la que se cobraban los impuestos de paso entre los mercaderes. La fuerza de sus piedras, la belleza de sus edificios, la singularidad de su clima, de tipo mediterráneo al estar a menos de cincuenta kilómetros del mar, hicieron de Calaceite el lugar donde se Vista de Calaceite, centro cultural de la comarca del Matarraña Aseguran los estudiosos que la comarca del Matarraña es un poderoso imán, un centro de energía generado por la base de cuarzo de sus montes y mesetas asentara la casa solariega de los Moix, antepasados ilustres de los también ilustres escritores Ana María y Terenci, y residencia de uno de los hermanos del cineasta Luis Buñuel. Esta magnética capacidad de seducción consiguió que en el año 1971, una casualidad, o quizá no, hiciera que José Donoso, uno de los escritores chilenos más importantes del llamado Boom Latinoamericano recalase en Calaceite con motivo de ver a su traductor, que andaba trabajando en su novela El obsceno pájaro de la Noche y cayese ren-