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4 11 07 CLAVES DE ACTUALIDAD mayor, de 33 años, que está en Australia. Él también es atleta; compite en la media maratón, pero nunca ha llegado a figura. Cuando era un chaval, Bezabeh ya admiraba las gestas de su compatriota Haile Gebrselassie. Es el gran ídolo en Etiopía. Siempre me ha gustado su forma de correr. En mi ciudad, Aselda, jugaba como todos los niños al fútbol, también montaba en bici y corríamos para emular a las figuras de allí, aunque yo entonces no sabía que iba a dedicarme al atletismo. Ahora, sin embargo, todo está muy claro. Sólo quiero ser atleta y ganar algún día las carreras más bonitas. Y las más bonitas de todas son las que se celebran en los Juegos Olímpicos. Quien ha conseguido ya una medalla olímpica partiendo de cero es Francis Obikwelu. El atleta nigeriano, nacionalizado portugués, que ganó la plata en Atenas en los 100 metros, se entrena en las mismas pistas que Bezabeh y ambos comparten tanto preparador- -Manuel Pascua- -como mánager- -Miguel Ángel Mostaza- Su historia también tiene tintes melodramáticos. Fui a Portugal a correr un campeonato júnior de atletismo y decidí quedarme allí para triunfar en algún deporte y progresar también económicamente. Aunque yo no salí de África por una cuestión de pobreza. Mi sueño en un principio era ser futbolista, pero una lesión en la rodilla me hizo desistir del intento. Fue una pena, porque me hubiese gustado jugar con Ronaldinho en el Barcelona dice entre risas. Cuando llegó a Lisboa, como no contaba apenas con dinero, Obikwelu tuvo que trabajar duro en el sector de la construcción. Viví una etapa difícil, pues no entendía el idioma, no tenía medios de ningún tipo y para dormir utilizaba la caseta del Estadio Nacional, al lado de las pistas donde se entrenaba. Trabajé un tiempo como albañil, pero aquella época ha quedado atrás en mi vida y no quiero recordarla continuamente. Prefiero mirar hacia el futuro. Luego la fortuna le sonrió de la manera más imprevista. Decidí acudir a unas clases de inglés y con el tiempo la directora de la escuela, Mary Morgan, fue la que a través de su hijo me introdujo de un modo definitivo en el atletismo. Su progresión fue muy rápida y en sus más de diez años como atleta de élite ha ido acumulando diversos tesoros. Actualmente es recordman europeo de los cien metros (9,86) y el pasado año ganó los 100 y 200 metros en los cam- Hablando en plata Obikwelu fue albañil en Lisboa años antes de ganar la plata en Atenas peonatos de Europa en Gotemburgo. En España vive desde 2003 y, aunque él mismo ha reconocido numerosas veces que anteriormente, en 1996, intentó nacionalizarse español, prefiere no hablar del asunto, pues en este tema siempre hay gente que malinterpreta las cosas. También en 2001, cuando decidió nacionalizarse portugués, su historia se contó en grandes titulares. El motivo que le llevó a tomar tal decisión fue que los dirigentes deportivos de Nigeria no le ayudaran a superar una lesión que se hizo compitiendo con los colores de ese país. Según parece, el propio Obikwelu tuvo que pagarse de su bolsillo el viaje a Canadá para operarse de la rodilla. Él, ahora, como vuelve a decirnos, prefiere mirar hacia el fututo. Al campeonato del mundo en pista cubierta que se disputará el año que viene en Valencia. Mi otro gran reto es seguir mejorando mis tiempos, pero también tengo los pies en el suelo y sé que yo en el atletismo ya he tocado el cielo con la medalla de Atenas. Todo lo que pueda venir, será un regalo. Aunque es un atleta que se cuida mucho, Obikwelu reconoce que le gusta bailar salsa y reggae con su novia y, como Bezabeh, echa de menos de su país la Serge Ibaka BLANCA CASTILLO Algún día quiero volver a Nigeria y crear una escuela de atletismo para que los jóvenes de allí no tengan que emigrar como yo dice el subcampeón olímpico Obikwelu