Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 10 07 CLAVES DE ACTUALIDAD rio partir algún día Bueno, eso al menos sirve para usuarios del transporte público en Cataluña. Salvar de la quema l buen periodismo de información está en el detalle. Del incendio de una casa o un museo con cuadros de Velázquez y Rembrandt, con obras de Cervantes o Virgilio, ¿qué es lo que usted salvaría? El fuego respondió Cocteau. ¿Qué salvaríamos de las llamas solo pudiendo llenar una maleta? Arden los condados del sur de California y los reporteros de Los Angeles Times han hecho esa pregunta. Gran heterogeneidad: el anillo de bodas y los papeles del divorcio, un tetrabrik de zumo, un almohadón, el esmoquin hecho a medida, el álbum de fotografías, viejos anuarios escolares, los patines, documentación fiscal, las botas tejanas, el ordenador y el gato, la urna de las cenizas de los padres, una bandera, el piano de toda la vida. En general, pretendemos preservar del fuego algo que represente un vínculo con todo un pasado familiar, el símbolo emocional de una pertenencia. No siempre lo práctico tiene preferencia. Los psicólogos suponen que es impredecible lo que consideraremos esencial en un momento de crisis no prevista porque, en el caos del desastre, no predomina la lógica. ¿Qué habría salvado John Travolta de su mansión en llamas? Tal vez los calcetines rojos que llevaba en Fiebre del sábado noche E Casi en cualquier lugar de España hay un tipo joven como Sergi, con la birra a mano, desprendido de la vida social AP LA SEMANA EN UN BLOC Apocalipsis en píldoras ban las cámaras de seguridad. Mientras reaparece la discusión sobre libertad y seguridad, a Sergi le toman declaración y sale libre a la calle. Chulea a los vecinos, está orgulloso de haberle pegado a un morro cuenta su epopeya por el móvil, pide dinero por dejarse entrevistar en televisión y en la prensa rosa. Hay quien paga. Dabuten, colega E VALENTÍ PUIG n la vieja y experimentada Europa no pocas veces se propagan alarmas apocalípticas que luego resultan muy desorbitadas: con el populista Haïder en Austria la Unión Europea estaba en la ruina moral, la escalada de Le Pen destruiría la civilización, el poder conjunto de los gemelos Kaczynski en Polonia negaba el futuro y ahora agrandamos el pánico a la derecha radical suiza. En estos casos, los electorados han ido corrigiendo el extremismo y la vida continúa. La opinión escrita- -gremialista y políticamente correcta- -insufla el pavor y la sociedad real- -a menudo callada, a menudo instintiva- -pincha el globo. Polonia vota por reenterrar el pasado ha escrito William Pfaff. Hay comentaristas así, famosos por no acertar prácticamente ni una. Votos prófugos esinterés del público y de los medios ante los Presupuestos Generales que son la encarnación viva de toda la política de un gobierno. El joven Ortega decía que al Parlamento le corresponde ser respiradero de la vida nacional, síntoma de la realidad pública, signo de cosas externas, vivas y orgánicas. A Zapatero no le ha quedado más remedio que rebañar votos, unos pocos. Jornada melancólica, de seguidismo cloroformizado, sin calor en las bancadas opositoras. Un diputado de larga trayectoria y poco futuro suspira: reconoce que en estos casos lamenta la ausencia de Pérez Rubalcaba y la de Álvarez Cascos. D Con pinganillo cude al spa urbano para un tratamiento antiarrugas pero no puede sustraerse a las llamadas más esenciales del móvil. Con pingajillo ergonómico en la oreja, la toalla ajustada a la cintura, aparece como el joven Sean Connery cuando posaba desnudo- -con cache- sex -para pintores escoceses. Es un hombre de acción en un mundo agrietado por el AVE, con el Tribunal Constitucional bloqueado, las cámaras de Al- Jazeera en la Cañada Real, los detectives que buscan cualquier resto de Madeleine y Cristina Kirchner que ya lleva días aplicándose capas de maquillaje como engrudo por si sale elegida presidente argentina. Da zancadas por los pasillos del spa como un felino enjaulado, atento a los reveses del mercado hipotecaria y a los espejismos inmobiliarios. Luego le harán un tratamiento con barro y perderá el mundo de vista, llevado hasta un nirvana de ocasión, ya con el pinganillo en el bolsillo del albornoz, desconectado del serpentear bursátil de los valores del cemento. vpuig abc. es A Borracho y punto, nen asi en cualquier lugar de España hay un tipo joven como Sergi, sentado en un taburete del bar, con la birra a mano, sin expresión articulada, desprendido de la vida social, vinculado con los restos de una familia por un hilo de subsistencia parasitaria, incapaz de conservar un trabajo, radicalmente ajeno a cualquier noción de responsabilidad. Se toma la cerveza, algunas más, lo que sea, va en tren de cercanías y le larga una patada en la cara a una menor ecuatoriana. Lo gra- C Lecturas al revés C uando los aspirantes a estadista tendrían que recargar la dinamo leyendo el discurso fúnebre de Pericles prestan más atención al pensar del emperador Marco Aurelio. Es síntoma de agotamiento, de fin de ciclo, si no es que leen a Paulo Coelho. Por ejemplo: El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesa-