Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10- 11 D 7 LOS DOMINGOS DE NUESTROS CORRESPONSALES Roma Buenos Aires Monterrey Gente guapa Es una ciudad próspera. Tranquila, segura, con gente guay y de posibles. Y con un original alcalde que se lió a tartazos con sus ediles en la celebración del 411 aniversario de la fundación de la urbe TEXTO: MANUEL M. CASCANTE TEXTO: MANUEL CASCANTE CORRESPONSAL FOTOS: o se puede decir que Monterrey sea una ciudad bonita: moderna y desarrollada (uno de sus municipios, San Pedro Garza García, es el que presenta la mayor renta per cápita del país) parece una copia mexicana de Houston, Dallas o cualquier otra gran ciudad de la vecina Texas. Pero, pese al denso tráfico y al sofocante calor, a mí me resulta un lugar agradable. Los regiomontanos- -los norteños, en general- -tienen fama de ser gente honesta, directa y fiable; también son muy simpáticos y de trato agradable. Y su acento y su aspecto, el típico de las películas de Ho- Bruselas París Rabat Nueva York N Jerusalén MÉXICO MANUEL CASCANTE Lisboa llywood, me parece muy divertido. Con motivo de la inauguración del Fórum de las Culturas pasé hace unos días por la villa que tomó el nombre de Gaspar de Zúñiga y Acevedo, Conde de Monterrey, virrey de la Nueva España. Una localidad bastante tranquila y segura (aunque sea la tercera capital del país) con gente guapa (en el siglo XIX, su crecimiento económico gracias a la Revolución Industrial atrajo a inmigrantes de origen alemán, eslavo, francés, italiano, judío y angloamericano) y buenos bares de copas. La gastronomía del lugar falla un poco, pues la mejor cocina mexicana se encuentra en las leja- nas Oaxaca y Veracruz, y aquí todo es muy gringo: enormes centros comerciales con cadenas de comida tan rápida como poco apetecible. Baste decir que el mejor café de la ciudad lo sirve Starbucks Sin embargo, una amiga (la directora del diario Milenio Roberta Garza) me descubrió un lugar estupendo: San Francisco una fonda vieja, pequeña y cutre que esconde los buenos oficios de un cocinero joven, empeñado en ponerle un toque contemporáneo a los platillos tradicionales. Delicioso y barato. Cada vez que la visito, Monterrey me parece más grande. Y descubro que no son imaginaciones mías: la mancha urbana de su área metropolitana crece veinticinco hectáreas cada semana. Pero, en este último viaje, mi mayor sorpresa me la procuró su nuevo alcalde, Adalberto Madero: Madedito como se le conoce popularmente por su hablar gangoso. Algunas voces sostienen que su lentitud de reflejos no es sólo aparente, y que él sirve de tapadera para asuntos algo turbios. No lo sé. Lo que sí vi es cómo el presidente municipal se liaba a tartazos con su corporación, durante la ceremonia conmemorativa del 411 aniversario de la fundación de la ciudad a cargo de Diego de Montemayor. Una celebración con mucho ruido. De esas cosas que sólo pasan en México. Washington Berlín Atenas Londres Sao Paulo Pekín Viena Estocolmo La ciudad de Monterrey ha acogido la celebración del colorista Fórum Universal de las Culturas ABC