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28 10 07 CLAVES DE ACTUALIDAD COMPARACIÓN ENTRE LAS ECONOMÍAS DE LA UE Y LOS PAÍSES ACP (ASIA, ÁFRICA, PACÍFICO) Producto Interior Bruto del año 2004 África del Oeste 162.300 millones billones ESA (3) 13,3 Datos de 2006 En millones de euros 10,33 14,4 27,74 81,05 44,52 PIB UE 72.100 millones Caribe SURÁFRICA VERSUS ESPAÑA Datos de desarrollo España Índice de Desarrollo Humano Clasificación según IDH Esperanza de vida al nacer (años) Tasa bruta combinada de matriculación en primaria, secundaria y terciaria Tasa de mortalidad de niños menores de 5 años (por cada 1.000 nacidos vivos) Niños con peso inferior a la media para su edad menores de años) Tasa de mortalidad materna (por cada 1.000 nacidos vivos) PIB per cápita (PPA en dólares) Población con menos de 1 diario Población con menos de 2 diarios 0,928 21 79,5 94 4 4 22.391 Suráfrica 0,658 120 48,4 78 66 12 230 10.346 10,7 34,1 ABC Fuente: Informe de Desarrollo Humano del PNUD COHERENCIA DE POLÍTICAS Caribe 67.700 millones AOD (1) bilateral de España Mauritania Senegal Mozambique 9.400 millones África Central 47.200 millones SADC (4) Exportaciones a España 195,24 534,06 304,16 1.269,37 34,55 107,67 48,21 Fuente: Banco Mundial Intermón Oxfam 66.400 millones Exportaciones a la UE Servicio de la deuda (1) (1) Ayuda Oficial al Desarrollo (2) Datos de 2005 (3) Región del Este y Sur de África (4) Comunidad de Desarrollo de África Austral Frente a los cayucos, comercio (Viene de la página anterior) en el haga usted lo que yo digo, pero no lo que yo hago es decir, mientras exigen la desprotección acelerada de los países pobres (incluyendo los sectores de servicios e inversiones) España se vuelve proteccionista cuando se trata del plátano canario o las relaciones con Suráfrica De este análisis discrepa Íñigo Moré, autor de La vida en la frontera uno de los libros más esclarecedores sobre las desigualdades que propician el fenómeno migratorio. Para Moré, la cuestión con África no es el dinero que les damos, sino lo que hacen con los 14.000 millones que nos cuestan en déficit corriente Moré hace hincapié en la inexistencia de una balanza de pagos con África, y en la realidad de un comercio y una ayuda que beneficia netamente a África, incluso en el caso de los países a los que no les compramos productos energéticos, y que en conjunto es mucho mayor que el comercio de España con países como Dinamarca o Canadá. Sobre ese superávit de 14.000 millones de euros, Moré sugiere con un punto de ironía que quizá los emplean en pagar relaciones desequilibradas con Estados Unidos o el Reino Unido, pero España no tiene nada que ver con esos pecados. Desde el punto de vista de España el problema de África es qué hacen con esos 14.000 millones, es decir, un problema de gobernabilidad, no de darles más dinero aún, que terminará en el mismo agujero que el anterior En su recién publicado ensayo Cooperación y desarrollo. Comercio internacional en la era de la globalización Federico Steinberg propone avanzar en la liberalización multilateral agrícola (reducción de aranceles y subsidios) tanto por motivos económicos (generaría ganancias netas de bienestar) como políticos (sin su reforma los países en desarrollo perderán la confianza en que en el sistema OMC se pueden firmar acuerdos justos) Sin embargo, hay que realizar dos precisiones. Primero, que las ganancias potenciales en este sector son menores que en otros y en términos absolutos benefician más a los países ricos que a los pobres. Segundo, que como un gran número de países en desarrollo importadores netos de alimentos saldrían perjudicados con la liberalización agrícola, sería necesario crear un fondo para compensarlos. Éste se podría financiar con parte de los recursos que los países de la OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo en Europa dejarían de destinar a subsidios agrícolas, pero la compensación debería tener un carácter temporal En su novela Regalos el escri- Para Íñigo Moré, la cuestión con África no es el dinero que les damos, sino lo que hacen con los 14.000 millones que nos cuestan en déficit corriente Para Irene Lozano, si África sigue perdiendo a su gente más joven y cualificada, le espera un futuro de cementerio. Lo primero es fomentar el desarrollo allí tor somalí Nuruddin Farah se refiere a los estragos que a veces propician las buenas intenciones, el mal que causan los países occidentales con sus ayudas a los países en vías de desarrollo. En el caso de Somalia, cómo vendió su alma a las superpotencias a cambio de asistencia económica, y cómo la dominación y la cultura de la dependencia le impidieron a Somalia madurar como nación. Recuerda Farah el episodio ocurrido en Gambia en los años setenta, cuando a Banjul llegó un barco estadounidense cargado con 10.000 toneladas de arroz: Los gambianos dejaron de interesarse por el tipo de arroz cultivado en el país y comenzaron a exigir arroz de calidad foránea. Perdieron la confianza en sí mismos y en su capacidad para ocuparse de su alimentación, haciendo de Gambia un país dependiente de la ayuda exterior. La misma historia se repite en toda África El pasado jueves escribía en estas mismas páginas Irene Lozano, bajo el título Cadáveres a borbotones que con los 20 millones de euros empleados en la valla de Melilla se podría tratar de malaria a 11 millones de niños. Si se redujeran a la mitad las comisiones por envío de remesas- -sí, alguien tendría que ganar una pizca menos- se liberarían 212 millones de euros anuales, más de lo que España destina a ayuda al desarrollo en 42 países africanos y terminaba su afiebrada columna: Si ese continente sigue perdiendo a su gente más joven y cualificada, le espera un futuro de cementerio. lo primero es cerrar la llave de paso, o sea, fomentar el desarrollo allí. Cualquier otra reparación es chapuza y no impedirá que los cadáveres sigan desembarcando a borbotones Es decir, acabar con la hipocresía, saber de qué hablamos cuando hablamos de cooperación y comercio justo, incluso al sur del Estrecho.