Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
21 10 07 CLAVES DE ACTUALIDAD El desierto de Saint- Exupéry Marruecos rememora la llegada hace ochenta años del piloto y escritor francés al paisaje que dicen que le inspiró su inmortal obra El Principito TEXTO Y FOTOS: LUIS DE VEGA. TARFAYA (MARRUECOS) Tarfaya Las ruinas de Casamar, puesto comercial levantado por los británicos a finales del XIX, recuerda el pasado colonial de Tarfaya, que también estuvo en manos de España n los confines del sur de Marruecos el cabo Juby se adentra suave en el Atlántico, como queriendo besar las vecinas costas de Fuerteventura, frecuente destino de los parias de las pateras. Es en este escenario, a la vez hecho de mar y desierto, en el que aterrizó el que fue primero piloto y después escritor Antoine de Saint- Exupéry (1900- 1944) el 19 de octubre de 1927. Vino para ser responsable de escala de la compañía francesa Aéropostal, que cubría en etapas la línea Toulouse- San Luis de Senegal y a veces daba el salto hacia Natal (Brasil) y Santiago de Chile. Aquí se levanta la localidad de Tarfaya, llamada también Cabo Juby o Puerto Victoria en la época del Imperio británico, que guarda en la actualidad unos pocos miles de vecinos. Una multitud, comparada con los pocos que E recibieron a aquellos primeros héroes de la aviación comercial en el continente africano. Teníamos el castillo, un zoco y unas pocas de casitas, jaimas y barracas. Villa Bens no era más explica en castellano Bachir Ahmed Mulud, nacido en 1916, refiriéndose al nombre con el que se conocía el enclave durante la época española (1916- 1958) en honor a uno de los militares que hicieron las áfricas. Saint- Exupéry se definió en Tarfaya como aviador, embajador y explorador Aquí escribió su primera novela, Correo sur y cuentan que sus ratos de sole- Aquí encontró el escritor el mar, el desierto y la tranquilidad. Aquí escribió Correo sur su primera novela, y concibió El Principito publicada unos meses antes de su muerte dad y reflexión en el desierto le sirvieron para escribir su obra más conocida, aunque la que más se distancia de su profesión de piloto, El Principito publicada sólo unos meses antes de su muerte durante un vuelo sobre el Mediterráneo en 1944. En Tarfaya encontró la inspiración, el mar, el desierto y la tranquilidad. Creemos que El Principito nació aquí explica Shaibata Sadat, de la Asociación de Amigos de Tarfaya, en uno de los despachos del humilde museo que desde 2004 recuerda al escritor en la localidad. La pista de tierra del aeródromo ha sido adecentada para poder celebrar estos días el ochenta aniversario de la presencia de Saint- Exupéry con la llegada de una decena de avionetas que han reeditado aquellas etapas de la compañía Aéropostal entre Francia y Senegal.