Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12- 13 D 7 LOS DOMINGOS DE El barrio de Heera Mandi (Mercado de Diamantes) en el casco viejo de Lahore, es el burdel más antiguo de Pakistán Lahore TEXTO Y FOTO: MIKEL AYESTARÁN Esclavas del sexo El Barrio Rojo de esta populosa ciudad paquistaní era lugar de cita de bailarinas donde los reyes orientales buscaban las mujeres de sus harenes. Hoy es un tórrido mercado del sexo, donde las chicas que entran en el negocio difícilmente salen. Ni siquiera las amenazas de los islamistas acaban con él szat lotna, eszat lotna! ¡hazme el amor, hazme el amor! Annan se tumba al borde de la cama de matrimonio y abre las piernas. Estira los brazos hacia su cliente, cierra los ojos y, moviendo las manos como si bailara una sevillana, intenta atraer a su víctima al lecho de matrimonio. El cuarto está pintado de azul purísima concepción. La cama, cubierta con un edredón que fue dorado en sus buenos tiempos, ocupa casi toda la estancia y sólo deja un estrecho pasillo para acceder a la letrina. Una cortina amarilla muy ajada hace de puerta y varios rollos de papel higiénico color rosa sobresalen de la misma. Annan sigue con los ojos cerrados. Su sari de color rojo, muy escotado, deja a la vista una piel muy pálida. Su cara está maquilladísima, como la cara del payaso listo. Mejillas blancas para disimular el acné y unos labios carnosos y rojos que mueve sin cesar al masticar chicle. Annan tiene quince años y es una de las miles esclavas del sexo del Mercado de E Diamantes de Lahore. Terminado el ramadán, regresa la música. Las chicas pueden continuar con su actividad normal que, según la versión de las autoridades, consiste exclusivamente en bailar para los hombres Durante el mes de ayuno se pueden acostar con los clientes, pero nada de bailes. El barrio de Heera Mandi (que significa mercado de diamantes) en el casco viejo de Lahore, es el burdel más antiguo de Pakistán. Lo ha sido desde el siglo XVII y lo sigue siendo en plena república islámica, pese a las crecientes presiones de los grupos extremistas. Situado en la zona chií de la ciudad, es un laberinto de callejuelas que por las noches se transforman en autopistas del sexo. Los antiguos reyes y gobernantes, que venían aquí a buscar a niñas y mujeres para sus harenes, ahora se han mudado en paquista- níes de clase media y baja con el más sencillo objetivo de mantener relaciones sexuales. Se acabaron los príncipes azules. ¿El baile? No se ha convertido más que una tapadera. En la mayoría de casos el hombre pasa directamente a la acción. Annan y las otras dos chicas que trabajan aquí son de la familia Nuestras madres ya trabajaron aquí y aquí esperamos seguir muchos años explica mientras ordena a la joven que se levante de la cama y llame a las otras chicas para ver si alguna termina de convencer al extranjero. La semana pasada dos prostitutas fueron decapitadas en las proximidades de Peshawar. Los grupos extremistas son cada vez más fuertes y abundantes en el país, pero este barrio rojo parece ajeno a tales amenazas. Sólo en tiempos del tercer dictador militar del país, Zia ul Haq, pareció ponerse en peligro la vida en este gran burdel al emitirse una ordenanza que consideraba delito el sexo fuera del matrimonio. La ordenanza de 1979 sigue en vigor y observa castigos desde la pena de cárcel hasta la lapidación, pero ningún gobernante la ha aplicado de forma rigurosa. El libro Tabú. La cultura escondida del Barrio Rojo de la escritora Fouzia Saeed, ha alcanzado recientemente su décimosegunda edición. Natural de Lahore, la autora trabaja en organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos de las mujeres y lamenta que el pasado artístico de danza, música y seducción de este barrio rojo haya pasado a un segundo plano Tras cerca de diez años recopilando información sobre el barrio, su libro muestra a doscientos personajes de este submundo. Son doscientas voces de las miles que viven de un negocio no oficial en el que ni siquiera existe un censo aproximado de las mujeres. El sueño de la mayoría es escapar de las cotas o casas de baile y citas, ir lejos de la humedad de estas calles y viajar a Emiratos Árabes, pero lo que antes era algo común para las mejores, ya no es habitual. Las chicas que entran aquí, no salen. Hay algo de tradición, de familias enteras que viven de esto, pero ahora también hay mafias que se dedican a secuestrar niñas para esclavizarlas comenta uno de los chulos que controla las primeras casas del barrio. Las tres chicas entran y se sientan en la cama. Annan de rojo y sus dos primas de amarillo y negro. No hablan. Miran atentamente a este extranjero que no para de hacer preguntas, esperando que en algún momento señale a alguna de ellas con el dedo. Pero ese momento no llega y se quedan desconcertadas al ver salir por la puerta al primer cliente de su vida que paga mil rupias (doce euros) sólo por escuchar su historia. Pero la noche es larga y pronto volverá a sonar el timbre. Soñar con los Emiratos Vírgenes por 600 euros Hay algo de tradición, de familias enteras que viven de esto, pero ahora también hay mafias que se dedican a secuestrar a niñas para esclavizarlas cuenta Fouzia Saeed Desde cuatrocientas a mil rupias (de cinco a doce euros) según la edad. Más vieja, más barato. Si buscas una virgen, en cambio, el precio asciende a 50.000 (unos 600 euros) si es de pueblo y al doble si es de Lahore Los chulos esperan a los clientes entre las zapaterías que pueblan la calle principal del barrio rojo. Todas las plantas bajas venden zapatos típicos para días de fiesta, con incrustaciones doradas y plateadas. Los pisos superiores y las calles traseras albergan las habitaciones donde las mujeres esperan a los clientes. Annan empezó en el negocio con diez años. Cuando se dispone a hablar de su primera noche de trabajo, entra Maha en la estancia y toma la palabra. Maha regenta esta casa de citas y asegura que