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30 9 07 EN PORTADA Los rostros del conflicto José Miguel Contreras Consejero delegado de La Sexta, que emite el fútbol en abierto para horror de Sogecable Javier Díez de Polanco Sobrino del fundador de Prisa y consejero delegado de Sogecable, cuyas acciones caen un 5,5 Javier Moreno Director de El País que dispara contra ZP y su grupo afín con diario competidor incluido Miguel Barroso Por afinidad generacional e ideológica, es señalado como hacedor del equipo mediático de Zapatero Izquierda mediática Es la guerra POR VIRGINIA RÓDENAS La política es más peligrosa que la guerra porque en la guerra sólo se muere una vez Winston Churchill escarnada. Sin eufemismos ni circunloquios. Directamente a la yugular. Sin importar decir mentira o verdad. Visceral. Impúdica. Es lo que tiene la guerra: que si publicas que un grupo de amigos de Zapatero, al frente de La Sexta y Mediapro, encona el conflicto del fútbol (a 5 columnas el pasado sábado en El País asunto por el que tus acciones en bolsa caen en barrena- -el pasado día 19 lideraban las pérdidas del mercado español con bajadas del 2,98 %l as de Sogecable y del 2,72 %l as de Prisa- desde La Sexta, que te ha reventado el negocio de la retransmisión de los mejores partidos dando en abierto lo que el adversario da de pago, su consejero delegado, José Miguel Contreras, contraataca declarando que el grupo que fundara Polanco quiere ganar a través de la presión política al Gobierno, de la intimidación con sus medios y obligando a sus profesionales a escribir en contra de los principios básicos que les han dado su histórico prestigio, hoy en entredicho, lo que sabe que no podrá lograr en los tribunales. Hoy su periódico- -añade el periodista, que trabajó en Prisa durante diez años- -no es más que un boletín de propaganda empresarial Es evidente que la contienda desatada por los medios situados a la siniestra del espectro ideológico nacional no parece detenerse ante nada ni nadie, igual que hizo antes la extrema derecha mediática, en cooperación con elementos ambiguos sin escrúpulos que hoy están allá y mañana acullá, y con el único objeto de exterminar enemigos al precio que sea. Otra cosa que tiene el combate: que antes D que la vida se pierde el recato y la vergüenza. Y, de paso, te llenas los bolsillos. Por eso, el ex presidente Felipe González, con la complicidad de los organizadores- -Prisa- no tuvo el menor reparo en aprovechar el acto cívico en memoria del difunto Polanco, del que era amigo personal, para tirar de las orejas a la vicepresidenta Fernández de la Vega, y a los siete ministros de Rodríguez Zapatero que acudieron al Círculo de Bellas Artes, por el supuesto aliento a los amigos de ZP -entre ellos Contreras y su socio Jaume Roures, presidente de Mediapro- -creadores de un grupo de comunicación a la medida- -según los damnificados- -del actual inquilino de Moncloa y, por tanto, competidor de Prisa: Nada tengo que ganar ni que perder en esta guerra (del fútbol) Jesús, si estuviera entre nosotros hoy, estaría sufriendo por los daños del fuego amigo, los daños colaterales u otras cosas absurdas que estamos viviendo. Como en la guerra de Irak- -dijo el socialista sin mayor inconveniente en el uso banal como símil de la pavorosa contienda- hay dos versiones. Y la segunda de la de Irak no parece que esté resultando tan apropiada como la primera. Me preocupa Esta misma semana, a preguntas de D 7, el ex presidente no quiso añadir ni una coma a lo ya expuesto. Antes, justo en la víspera del multitudinario acto, El País ha- Según Prisa, Miguel Barroso, ex secretario de Estado de Comunicación, y José Miguel Contreras, consejero delegado de La Sexta, han creado un grupo mediático pro ZP Para Contreras, tras esa fabulación sólo hay una guerra comercial por el fútbol que el grupo de Cebrián quiere ganar presionando a un Gobierno con las elecciones encima bía publicado, siguiendo órdenes del consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, un editorial y una información que echaba por tierra lo que desde Moncloa, y a poco más de seis meses de las elecciones, se había presentado a bombo y platillo como el proyecto estrella para la solución del problema de la vivienda en España, hijo de los desvelos durante 70 días y 70 noches de la flamante ministra Carme Chacón, cuando lo cierto es que no se trataba más que de un remedo del plan elaborado por su antecesora, Trujillo, igual de vivo que de ineficaz, y sobre el que el que El País había editorializado bajo el título Copia de alquiler El primer disparo, a la frente. O co-