Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 9 07 VIAJES El paseo marítimo que transcurre por la ribera del lago Leman, jalonado de terrazas y jardines es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad Ginebra Velas blancas y relojes de lujo Los suizos y los franceses lo llaman Leman el resto del mundo lo conoce como el lago de Ginebra Sus aguas tienen una extensión algo mayor que Ibiza y vertebran la ciudad POR JUAN M. AMORÓS FOTOS: ROCÍO BELASCO de todo menos populares, a pocos metros del Quai Gustave Ador, la larguisima calle que une el puente de Montblanc con la playa de Ginebra. No hay más que pasear un domingo por este bullicioso y colorista bulevar ginebrino para comprender cuál ha sido el secreto de la victoria del Alinghi en la Copa América: una afición a la vela difícil de encontrar, incluso, en lugares bañados por el mar. FRANCIA ALEMANIA Zúrich AUST. N Berna Ginebra SUIZA ABC 0 Km 50 ITALIA Cómo ir Iberia tiene vuelos diarios a Ginebra y otras ciudades suizas. Easy Jet compañía de vuelos económicos viaja diariamente y con puntualidad a varios destinos en Suiza. Swissair aerolinea estatal cubre varias rutas directas entre Madrid, Barcelona y Suiza. ¿Qué traer? si no hay presupuesto para un reloj de lujo, indudablemente chocolate. Stettler, Zogg, Auer... o primero que se distingue desde el avión al sobrevolar Suiza es el Lago Lemán (para francófonos) o Lago de Ginebra, para todo el resto del mundo. Y es que se trata casi de un mar interior que cubre una superficie de 587 Km 2, algo mayor que la isla de Ibiza (571) A medida que baja el avión comienza a percibirse la perfecta armonía en la que descansa Suiza. Un paisaje extraordinario- -a 3.000 metros del altura o a ras de suelo- -que mezcla en exactas proporciones naturaleza, montaña, bosque y hormigón. Y en la esquina más occidental del Lac Leman la ciudad que le da nombre, Ginebra, que bien pudiera decirse haya surgido de sus aguas. Juan Calvino (1509- 1564) el gran reformador religioso que desde Ginebra predicó y expandió su Fe por toda Suiza, en pleno fervor reformista y en aras del ascetismo y austeridad cristianas que predicaba, prohibió todo tipo de lujos, ornamentos u ostentacio- L nes a sus fieles. Muchas iglesias carecían incluso de altar para un mayor recogimiento y contemplación De la quema no salvó más que el reloj. Una máquina- -en el pensamiento de Calvino- -diseñada para repartir entre la oración y el trabajo las 24 horas del día... ¡Quién iba a decirle a aquel teólogo luterano que su prédica haría de Suiza el referente mundial de la industria relojera tanto de precisión como del lujo. Raimond Weil, Patek Phillipe, Omega, Tissot, Bulgari, Rolex, Cartier, Audemars Piguet, Maurice Lacroix, Breil, Baume Mercier, Breitling, Bulgari, Piaget, Tag Heuer... están presentes en Ginebra y pelean palmo a palmo por su lugar al sol en las calles más chic de la ciudad frente al lago Lemán. Allí, la industria relojera de lujo toma carta de naturaleza. Se le pone a uno la piel de gallina frente a los escaparates de los grandes diseñadores donde se exponen piezas maestras a precios De lujo Desde las riberas norte y sur del lago, unidas por el Pont du MontBlanc sobre el fondo del impresionante Jet d eau -el chorro de agua de 140 metros de altura que se ha convertido en distintivo de Ginebra- -se dibujan cientos de velas blancas sobre cientos de mástiles y botavaras surcando el mar de agua dulce que es este lago de origen glaciar. No se puede andar más de 100 metros sin encontrar un muelle de amarre. Decenas de embarcaderos sirven de refugio a miles de embarcaciones cuyos mástiles constituyen por sí mismos todo un espectáculo digno de contemplarse... y fotografiarse. El cambio climático que afecta al planeta, de alguna manera, está favoreciendo el turismo estival en Suiza. La temperatura media de los veranos ha subido algunos grados, los suficientes para garantizar tiempos soleados y lluvias moderadas. Una situación ideal para disfrutar del aire libre y de los cuidadísimos jardines de esta ciudad centroeuropea en los que está permitido pisar el cesped o tumbarse sobre él. Mástiles y velas Vale la pena dedicar una tarde a visitar el Monumento Internacional a la Reforma, inaugurado en 1909 con el que Suiza rinde tributo a su sustrato calvinista