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14- 15 D 7 LOS DOMINGOS DE El huracán Dean que produjo vientos de más de 250 km h, dejó un triste panorama a su paso por la localidad mexicana de Majahual gente era suplirse de galletas, salchichas y baterías para la emergencia. Esto cambió cuando, por desgracia, el protector manto celestial voló de la isla. Fue a finales de los 80. Recuerdo que entonces muchos se daban aquí a la tarea de comprar bebidas y cervezas para fiestar en espera del huracán, ya que, como sucede en la fábula de El joven pastor anunciando al lobo el ciclón nunca llegaba, y aquellos días de alerta eran jornadas sin trabajo ni clases... Pero resulta que nos azotó el Hugo en 1988 y dejó perpleja a una generación que no había sentido nunca la furia de un huracán. Luego, diez años más tarde, nos devastó el Georges que dejó pérdidas de un billón de dólares. Y tras este último parece que aprendimos por fin la lección. Pero, ¿cómo es esa furia del huracán de la que habla Astrid Díaz? Cuando arribó Hugo era estudiante de arquitectura y estaba recién casada. Vivía en un apartamento con puertas de cristales hacia el balcón y acababa de ordenar las tormenteras de aluminio para protegerlas. Como no habían llegado, nos refugiamos en REUTERS ¿Se puede acabar con los ciclones tropicales? ¿Por qué querría México desviar o amainar a los ciclones tropicales cuando un alto porcentaje de sus recursos hídricos provienen de la precipitación de estos? -se pregunta el meteorólogo Michel Rosengaus- Lo que tenemos que aprender es a vivir o convivir con ellos. A fin de cuentas son una parte de nuestro medio ambiente, ése que todos decimos querer preservar. Aunque existen métodos conceptualmente factibles para desviar o amainar la intensidad de los ciclones tropicales, el caso es que apenas empecemos a modificarlos identificaremos una serie de aspectos antes desconocidos que pueden resultar muy perjudiciales. Además, el potencial de conflictos internacionales por la aplicación de este tipo de metodologías es enorme. Basta, como ejemplo, que consideremos lo polémico que ha resultado siempre el asunto de la estimulación artificial de lluvias. Más información http: smn. cna. gob. mx http: univision. centennialpr. net jsp weather hura info adic ional. jsp http: www. nhc. noaa. gov http: www. huracanesyucatan. com casa de mis suegros no sin antes desconectar el panel eléctrico de nuestro piso, dejando sin luz la gran pecera que teníamos con mucha pena. De las cosas que más me impresionaron fue, cuando ya teníamos casi encima el huracán, oír al gobernador de Puerto Rico, Rafael Hernández Colón, dirigirse a la población por radio a las 12 de la noche: Les habla el gobernador. El azote del huracán Hugo es inmimente y les ruego que no se quede nadie en una zona inundable, en áreas con problemas de deslizamientos... Los refugios es- tán abiertos ¡A mí me parecía el fin del mundo! También fue impresionante el ruido fuerte del viento contra la casa por muchas horas y el silencio sepulcral de todos en la vivienda durante la madrugada esperando que pasara. Al amanecer salí a ver la destrucción de infraestructuras, árboles, terrazas... y me abrí paso hasta mi apartamento, al cual gracias a Dios no le ocurrió nada y los peces sobrevivieron. Después de aquella experiencia, Astrid Díaz unió sus fuerzas con las de Ada Monzón- -popular meteoróloga de Puerto Rico- -para la mencionada campaña Huracanes y casa segura Ada y yo coincidimos cuando trabajábamos en el Canal 6 y nuestro lema es prepara tu casa, protege tu vida porque educar a la gente es fundamental. Sobre todo a los más humildes. Todavía circula por internet aquella terrible anécdota del Katrina en Nueva Orléans. Cuando algunos helicópteros de salvamento acudían al rescate de diferentes personas que se refugiaron en los tejados, éstas rechazaban la ayuda pensando que tenían que pagar el servicio.