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10- 11 D 7 LOS DOMINGOS DE pa. Vilallonga llegaría a tener tanto trato con ella que Claude le pidió que trabajara probando y aprobando a sus nuevas chicas antes de ponerlas en el mercado. Para un hombre como Vilallonga, nada más podía pedirse. El marqués de Castellvell arrancó carrera como escritor granjeándose con su primera novela Les Ramblas finissent à la mer (Seuil, 1953) la enemistad del régimen del general Franco, por el que él había luchado en la guerra. Desde la literatura dio el salto al cine, donde tuvo numerosos papeles secundarios en los que se interpretaba a sí mismo. Le permitieron conocer a una constelación de estrellas como Jeanne Moreau, con la que describe en sus memorias una noche de pasión fallida por la propia incapacidad momentánea de Vilallonga. El momento de mayor gloria profesional para el marqués de Castellvell fueron sus conversaciones con el Rey de España, presentadas como las memorias de Su Majestad. La razón por la que Don Juan Carlos escogió al noble antifranquista que en la transición se alineó con la Platajunta -de la que fue portavoz- -frente a la llegada de la Monarquía sigue careciendo de explicación convincente. Esquela en ABC Vilallonga vivió una vida soñada por él mismo y para sí mismo puede durar toda la vida Vilallonga se lo debió tomar al pie de la letra. Se casó y su noche de bodas la pasó con un grupo de sus testigos en el mejor prostíbulo de Cádiz. Su viaje de novios tuvo como primer destino Estoril, camino de Escocia para que Vilallonga conociera a la familia de de su mujer. Los problemas de visado les retuvieron allí meses que él aprovechó para mantener una relación muy intensa con la húngara Magda Gabor, hermana de ZsaZsa Gabor. En medio de este idilio, el Conde de Barcelona habló con Vilallonga del mal rumbo de su matrimonio con mi prima para acabar confesando, ante el desconcierto del marido sorprendido, que Pip no era en realidad hija de lord Howard- -y quizá ella no lo sabía- -sino fruto de una relación entre el Infante Don Alfonso de Orleans- -su padrino de bautismo- -y lady Howard de Walden. Ello no fue óbice para que entre visita y visita a la habitación de la señorita Gabor Vilallonga procreara con su mujer a su primer hijo, John. Cuenta Vilallonga su llegada al castillo de Escocia de su familia política y su entrada, en solitario, en la sala de armas donde se servía el desayuno. Allí, parapetado tras un ejemplar de The Times había alguien que no se inmutaba por su presencia. Al fin descendió el diario asabanado y desde el interior de una armadura en la que se vaciaba una taza de té, escuchó la pregunta ¿Usted debe de ser mi yerno... A Pip le parecía tan normal que su padre desayunara recubierto de una armadura- cuando estamos en Escocia -que no consideró necesario prevenir a su marido. El imaginario matrimonio estaba deshecho desde el día que se consumó. Pronto vivían en continentes separados y Vilallonga hizo de su libertinaje un arte. Relata minuciosamente en sus memorias su amistad con Madame Claude, la mujer que entre las décadas de 1960 y 1970 regentó el servicio de prostitución a domicilio- -u hotel- -más exclusivo de Euro- La razón por la que el Rey escogió al noble antifranquista, alineado con la Platajunta frente a la llegada de la Monarquía, sigue siendo pregunta sin respuesta convincente Se casó cuatro veces. Su segunda mujer, Ursula Dietrich- -tres semanas- -nunca es mencionada. Y la relación de dos años con Michèlle Girardon, tampoco. Ella se suicidó Vilallonga se divorció de Pip Scott- Ellis en 1972. Habían tenido dos hijos, John y Carmen, que quedarían por siempre alineados junto a su madre, fallecida en 1983. Antes de divorciarse estuvo unido dos años a Michèlle Girardon hasta que ésta se suicidó. Después del divorcio se casó con Ursula Dietrich- hija de un general alemán que se pudría en la celda de un frente ruso -y se divorció de ella a las tres semanas. En 1974 se casó con Syliane Stella, a la que conoció el día que ella se divorció de Michel Pastor. Adoptó como propio al hijo de ésta, Fabricio, que en el segundo volumen de las memorias de Vilallonga se llama Fabricio Vilallonga y en el tercero vuelve a ser Fabricio Pastor para en el cuarto retornar a Fabricio Vilallonga Se divorciaría de Syliane en 1995 y contrajo nuevo matrimonio en 1999 con Begoña Aranguren, a la que sedujo mientras ella le hacía una entrevista para el programa de televisión Epílogo El 2 de septiembre ABC publicaba una esquela en la que el título de marqués de Castellvell era catalanizado a Castellbell y en la que aparecían como dolientes sus alejados hijos John y Carmen, su ex mujer y última compañía Sylliane con el tercer marido de ésta, Jorge Bascones y Fabricio- -al que esta vez tocaba volver emplear el apellido Pastor. Para su última mujer, Begoña, no hubo hueco. En la esquela.