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4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE ¿QUÉ AMENAZA SUPONE AL QAIDA PARA EUROPA? La organización de Al Qaida en el Magreb y su rama en Irak cuentan con redes de apoyo en el Viejo Continente, a través de las cuales reclutan a cientos de individuos en lugares de culto y asociaciones A l Qaida, según todos los indicios, sigue intentando perpetrar un gran atentado terrorista, quizá catastrófico e incluso no convencional, en Europa. Muchos dicen que ya no se trata de una organización, sino de un movimiento o de una ideología. Lo cierto es que, pese a haber sido privada del santuario afgano y debilitada progresivamente durante los últimos seis años, Al Qaida continúa existiendo. Se encuentra asentada en una zona del territorio tribal paquistaní adyacente con la frontera afgana y sustraída de cualquier autoridad estatal efectiva. Ha reorganizado buena parte de su base operativa tanto en esa zona como en algunas provincias de Irak. Dispone de miles de activistas propios y está implicada en actividades terroristas tanto en su inmediato entorno del sur de Asia como en otros ámbitos geopolíticos donde operan extensiones regionales o en los Fernando Reinares Director del Programa sobre Terrorismo del Instituto Elcano que ha diseminado elementos destacados que puedan actuar como emprendedores o intermediarios. Desde el 11 de septiembre, eso sí, ha perdido buena parte de las simpatías de que disfrutaba entre la población de los países mayoritariamente musulmanes, probablemente debido a que musulmanes son hoy la gran mayoría de las víctimas de Al Qaida, aunque aún mantiene una sustanciosa base social. Es posible que las dificultades que Al Qaida encuentra en la actualidad para perpetrar directamente y por sí misma atentados en la Unión Europea, más allá de su aprobación o planeamiento, expliquen que busque ejecutarlos en colaboración con células locales, grupos asociados y, sobre todo, las propias extensiones territoriales de que dispone aquella estructura terrorista. Pese a hallarse establecidas en otros escenarios geopolíticos, estas extensiones regionales disponen de infraestruc- tura y activistas en el territorio europeo. Es el caso de la organización de Al Qaida en el Magreb Islámico y también de Al Qaida en la Tierra de los Dos Ríos, es decir, la rama iraquí de los seguidores de Osama bin Laden. Ambas cuentan con redes de apoyo en países de Europa Occidental, a través de las cuales una y otra han reclutado centenares de individuos, una pequeña proporción de ellos conversos, que atravesaron procesos de radicalización en lugares de culto y asociaciones islámicas existentes dentro de los mismos. Posteriormente convirtieron a estos individuos en adiestrados terroristas para, eventualmente, facilitar a una parte de ellos el retorno al lugar del cual salieron, lo que supone un indudable peligro para la seguridad de ciudadanos e instituciones europeas. Empero, la amenaza de Al Qaida no afecta por igual a los distintos países europeos. Continúa resultando más inquietante si cabe para el Reino Unido, donde un notable número de individuos y redes yihadistas existentes dentro del país mantienen estrechos ligámenes con el núcleo decisorio de aquella estructura terrorista en Pakistán. Pero entre los recientes pronunciamientos agresivos emitidos desde el directorio de Al Qaida, y en concreto por el propio Ayman al Zawahiri, hay referencias agresivas no sólo a Gran Bretaña, sino también a Alemania, Austria, España o Francia, estas dos últimas naciones señaladas asimismo por Al Qaida en el Magreb, al igual que la Unión Europea en su conjunto. Además, un miembro de Al Qaida difundió a fines de agosto, mediante una página web yihadista, un llamamiento a la comisión de atentados suicidas en Dinamarca. Las detenciones y el desmantelamiento de redes terroristas llevados a cabo por las agencias europeas de seguridad en los últimos años, incluso en los últimos meses, otorgan credibilidad a esos señalamientos y sugieren que los riesgos afectan asimismo a Italia, Bélgica o los Países Bajos, sin que en la práctica se pueda excluir de riesgos a país europeo alguno. El próximo blanco Tras el atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York, Al Qaida no ha dejado de amenazar a Europa Occidental AFP El tipo más verosímil de incidentes terroristas en cuya planificación o ejecución intervenga Al Qaida que pueden ocurrir en algún país europeo a corto y medio plazo incluye un amplio rango de posibilidades. Éstas previsiblemente oscilan entre, por una parte, los atentados múltiples, incluso suicidas, contra blancos más bien desprotegidos, mediante artefactos explosivos que no requieren una preparación excesivamente prolongada y complicada, pero pueden ocasionar un importante número de víctimas mortales; y, por otra parte, los atentados de carácter no convencional que podrían incorporar elementos radioactivos o químicos, sin olvidar los muy espectaculares y hasta catastróficos contra blancos que disponen de estrechas medidas de seguridad pero están dotados de una gran relevancia simbólica. Ahora bien, es más probable que los blancos del próximo atentado que tenga lugar en territorio comunitario, donde los cuerpos policiales y servicios de inteligencia han conseguido desbaratar ya numerosos en los últimos años pero es improbable que consigan hacerlo con todas y cada una de las tentativas que los terroristas emprendan en el próximo futuro, sean de nuevo la aviación comercial o los transportes públicos en general, sin olvidar las infraestructuras críticas, los lugares donde se producen grandes aglomeraciones y los edificios emblemáticos o similares.