Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
9 9 07 EN PORTADA 11- S, 6 años después Un vistazo al mundo Irán, la carcundia El país ha caído en manos de unos clérigos ultrarreaccionarios, que han impuesto un régimen moral de luto generalizado y están llevando el país a la ruina económica. Como compensación, les prometen que serán una potencia nuclear para pavor de la comunidad internacional Palestina sin Estado ni esperanza La esperanza de crear un Estado palestino es hoy más remota que nunca. Israel no va a abordar una negociación en profundidad mientras Hamás siga siendo fuerte. Y Hamás ha ganado las elecciones y monopoliza el poder en Gaza tras la ruptura con Fatah. Los palestinos seguirán cociéndose en su propia salsa. La vieja idea de romper en dos los territorios palestinos ahora es una realidad provocada por ellos mismos. Y sin Estado difícilmente habrá un final para la violencia. Afganistán, la paz que no llega nunca Los talibán, que parecían definitivamente derrotados en la guerra de 2001, resurgen obstinadamente cada año con su reiterada ofensiva de primavera y verano. Lo grave es que, con el tiempo, en vez de reducir su actividad, la incrementan. Se teme que el país se convierta en nuevo teatro de operaciones de Al Qaida, en infierno sustituto de Irak, si la OTAN no consolida su autoridad. La Alianza se juega ahí su credibilidad y futuro. El país cuenta con un embrión de Estado y con un gobierno que intenta preservar el consenso. Pero los odios y fidelidades tribales siguen siendo más fuertes. Los señores de la guerra continúan mandando. El cultivo de opio se dispara; éste se ha convertido en la principal fuente de financiación de los talibán. Seis años después del 11- S, Bin Laden, la plana mayor de Al Qaida, el jeque Omar y los suyos siguen vivos, probablemente en esa tierra de nadie de los territorios tribales junto a Pakistán. Irak, la desintegración Mucho ha cambiado Irak desde el 11- S. Antes era una dictadura camastrona y ahora, una casa de citas para todo el que tenga algo que aportar en el mundo de la violencia. Bush no pierde la esperanza. Pero, por ahora, la realidad se resume en la de un enfrentamiento de suníes contra chiíes, de chiíes contra chiíes, de las tribus contra Al Qaida, y de unos y otros contra EE. UU. El Estado no manda. El país puede romperse.