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6- 7 D 7 LOS DOMINGOS DE Un soldado norteamericano lee en un receso de sus obligaciones en Irak AFP Guía de Irak POR PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL EN WASHINGTON Cómo ser buen invasor Un resucitado manual publicado durante la Segunda Guerra Mundial con consejos para los soldados de Estados Unidos destinados en Irak se convierte en un sorprendente y aleccionador éxito editorial esulta que el Ejército de Estados Unidos, muchas décadas antes de las ensoñaciones neoconservadoras para establecer un nuevo orden en Oriente Medio, ya disponía de un libro casi definitivo sobre cómo actuar en Irak. Bajo el título poco original de Instrucciones para soldados americanos en Irak durante la Segunda Guerra Mundial la editorial de la prestigiosa Universidad de Chicago ha resucitado este breve pero fascinante prontuario que, 64 años después de su inicial publicación con fines pedagógicos, parece más relevante que nunca. Sobre todo al leerse admoniciones casi proféticas del tipo: El éxito o fracaso de Estados Unidos en Irak depende bastante de si a los iraquíes les caen bien los soldados americanos o no R Portada del manual ABC Escrito originalmente en los años cuarenta para militares estadounidenses desplazados al siempre complicado, pero estratégico Irak con el objetivo de ayudar a los aliados británicos ante la amenaza de una infiltración de los nazis, el librito se ha convertido durante este verano en un sorprendente súper- best- seller dentro del limitado mercado de libros académicos La editorial de la Universidad de Chicago ha agotado ya dos ediciones con más de 12.000 ejemplares, se encuentra imprimiendo una tercera y contempla la posibilidad de una cuarta. Mucho antes de que el ahora famoso general David Petraeus actualizase el Manual de Campo de Contrainsurgencia para el Pentágono, el anónimo autor de este prontuario de 44 páginas publicado en 1943 argumentaba que la mejor forma de vencer a los agentes de Hitler en Irak es llevarse bien con los iraquíes y convertirse en sus amigos y la mejor forma de llevarse bien con cualquier pueblo es entenderles Acoseján- dose, por ejemplo, el intentar hablar árabe si uno puede a la gente porque no importa lo mal que se haga, ellos lo apreciarán El librito, con primorosas ilustraciones retro y no contaminado por nociones de corrección política, insiste en cuestiones como evitar a toda costa tanto el sol como interferir en disputas políticas o religiosas. O empezar siempre a comer después de su anfitrión, ser generoso con los cigarrillos, no rechazar nunca una taza de café aunque sea muy diferente al estilo que prefieren los americanos, y no acercarse ni a mezquitas ni a mujeres. Todo en el espíritu de que cada soldado de Estados Unidos es un embajador no oficial de buena voluntad El teniente coronel John Nagl, veterano de Irak y ahora destinado en un regimiento blindado en Kansas, ha escrito una nueva introducción al librito que se vende por diez dólares (unos 7 euros) reconociendo que le hubiera venido bastante bien leer todos estos sólidos consejos antes de ser enviado hace cuatro años a la provincia de Al Anbar. Con la oportunidad perdida de saber de antemano la importancia de los líderes tribales o las tensiones asociadas al mes de ayuno de Ramadán, que en su caso significó hacer frente a una no anticipada multiplicación de ataques. Nagl, que también ha redactado una disertación sobre contrainsurgencia titulada Aprendiendo a comer sopa con un cuchillo explica que el Pentágono tiene otras publicaciones sobre Irak pero no comparables a este pequeño volumen. Hasta el punto de haber fotocopiado parte del texto para repartirlo entre soldados con la obligación de volver a Irak. Incluso en la parte léxica se aprecian diferencias casi fundamentales. Guías actuales, como Iraq Culture Smart Card editada por los Marines, explican la forma de decir en árabe frases como que nadie se mueva arrojen las armas o tírense al suelo boca abajo Mientras el facsímile del librito de 1943 incide en por favor, hable más despacio ¿dónde está el restaurante? y ¿en qué dirección, por favor? A juicio de Nagl, una parte de los consejos resulta sobrecogedora para alguien que ha luchado recientemente en Irak Porque, según el oficial, es casi imposible, cuando se lee esta guía, no darse un desesperado bofetón en la frente al comprobar que hace seis décadas el Ejército sabía tanto de la cultura árabe y sus costumbres, y de la importancia de ese conocimiento para lograr éxitos militares, y se olvidó por completo de esas lecciones en años posteriores Quizá por todo eso, la Segunda Guerra Mundial sea todavía recordada en Estados Unidos como la guerra buena