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2 9 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Madre Teresa La noche oscura Dominique Lapierre ESCRITOR Su obra simboliza la esperanza POR CARMEN FUENTES ocos como Dominique Lapierre han conocido y considerado la vida de sacrificio, entrega y amor a los pobres de la Madre Teresa. Cuando en 1980 Lapierre se despedía de todos los amigos de los arrabales de Calcuta, donde había pasado dos años recopilando datos, observando su trajín diario, conviviendo con la enfermedad, la miseria y la muerte, se marchaba muy distinto de como había llegado. Lo había cambiado la obra de la Madre. Vio su entrega absoluta a pobres y enfermos, su amor por los niños, los más desfavorecidos, y allí comprendió la necesidad de atacar de raíz la pobreza, de crear más hospitales, hogares para enfermos y huérfanos, colegios, pozos de agua... Lapierre pensó que lo mejor era aprovechar su pluma y su fama. Escribió La ciudad de la alegría con la historia de los héroes de las chabolas de Calcuta, un best- seller del que donó la mitad de los derechos de autor. No se paró ahí. Empezó a dar conferencias y a programar actividades para seguir ayudando. Muy escrupuloso con el empleo de esos fondos, ha invertidoen los últimos catorce años, junto con su mujer, 300 millones de euros, empleados en tratamientos médicos y en aquello que haya sido necesario. Cuando hablamos, Domini- P que Lapierre está en un pueblecito cercano a Saint Tropez preparando las maletas para volver a la India, para conmemorar sobre el terreno los diez años de la muerte de la Madre Teresa. No quiere asistir a ningún acto, sólo llevar algo más de ayuda. ¿Cómo se ve su figura diez años después? -Pienso que su obra está más activa que nunca. El número de sus misioneras y de instituciones y centros se ha incrementado, lo que quiere decir que su obra ha continuado de una forma especial. Su orden, las Misioneras de la Caridad, es la única comunidad religiosa que no puede aceptar todas las vocaciones que se le presentan cada año. Hay montones de jóvenes, de todos los países, que quieren ingresar en la congregación, aunque la labor sea muy dura. En los 25 años que llevo trabajando en Calcuta, sigo encontrando a las hermanas en los barrios de chabolas, con los leprosos, los niños y con toda la pobreza del mundo. Desde mi primer encuentro con ella en 1981, he hecho lo que he podido y me alegra haber contribuido a salvar a unos 10.000 niños leprosos y a curar a 4 millones de tuberculosos. Yo me quejaba de que todo esto era poco y ella me contestaba: Sí, Dominique, es una gota, pero sin esa gota el océano no sería el océano Lo más extraordinario de la Madre Teresa fue decir al Los Lapierre, con los niños leprosos del centro de Udayan, en Calcuta mundo que entre todos podíamos contribuir a cambiar las injusticias. No hay necesidad de ir a Calcuta, porque en Madrid, en París o en otras ciudades de Occidente mucha gente sufre, y también de soledad, la peor enfermedad para la Madre Teresa. ¿Conoce el libro sobre la Madre Teresa donde se revelan sus luchas internas de fe? -No, pero sé que incluye algunas cartas de la Madre a su confesor. Las dudas de fe en la vida de una santa son algo normal, porque lo es que frente a tanta pobreza y sufrimiento surjan preguntas. Para mí, el haber visto trabajar a la Madre en las calles más pobres del mundo, atendiendo a gente miserable o a punto de morir era algo admirable, porque para ella cada persona era Jesucristo. Y su fuerza venía de esa convicción. No me importan sus dudas de fe en esas cartas. ¿Podría esto cambiar algo su proceso de canonización? -Para nada. Era una santa y no hay que esperar a que lo diga un cardenal del Vaticano, porque yo he visto con mis propios ojos su difícil trabajo. Cuando caminaba por una calle plagada de hombres desesperados era como una onda de amor. La gente, en esa situación, sonreía. Era un espectáculo maravilloso. Su sucesora, la hermana Nirmala, tan discreta, es otra santa desconocida. ¿Viaja mucho a la India? -Voy cuatro veces al año para continuar con mi obra humanitaria. Tengo cuatro barcos- hospitales en el delta del Ganges, que llevan ayuda médica a un millón de personas. Desde ABC pido a los españoles que quieran tener un gesto de solidaridad, que manden un cheque a esta dirección Dominique Lapierre. Ramatuelle. 83350. Francia. Todo el dinero irá inmediatamente a Calcuta. No se pierde ni un céntimo y todo es de lo más transparente. Piense que con un cheque de cincuenta euros se puede dar de comer a un niño durante seis meses. ¿Piensa que nos acordamos lo suficiente de lo que la Madre Teresa significa? -Sí. Se recuerda a esa anciana con su sari blanco y azul, caminando encorvada por los caminos más pobres, pero llena de esperanza. Es el símbolo de que pueden cambiarse las cosas.