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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE nesa, puesto que ya se tiene constancia de al menos un milagro acaecido gracias a su intercesión, después de que fuera beatificada en 2003. Sí es cierto, no obstante, que Madre Teresa pidió, antes de morir, que aquellas confesiones fueran destruidas, aduciendo que si las cartas se hiciesen públicas, las personas pensarían más en mí que en Jesús Según relata Kolodiejchuk, los escritos de la santa de los pobres fueron hallados después de su fallecimiento. Nadie sabía que se encontraba tan atormentada. Leí una carta a las hermanas y se quedaron con la boca abierta En dicha misiva, fechada en 1948, apenas iniciada su misión en Calcuta, la beata se preguntaba ¿Dónde está mi fe? Cada vez que caigo no encuentro más que soledad y oscuridad. Si es que hay un Dios, por favor, perdóname En otra carta, la religiosa dudaba de ¿para qué hago este trabajo? Si no hay Dios, no puede haber alma. Si no hay alma, entonces, Jesús, tú tampoco eres verdadero Destruir las cartas Santa de la oscuridad En la leprosería de Dhapa, a las afueras de Calcuta, en 1960 miento de las Misioneras de la Caridad. Sin embargo, el propio Kolokiejchuk fue el primero en desterrar esta posibilidad, asegurando que se optó por publicar este documento después de consultarlo con las hermanas, y sabiendo que se trata de unas revelaciones únicas que darán una nueva dimensión a la forma en que la gente la ve. Nunca he leído la vida de un santo con una oscuridad espiritual tan profunda La hermana Nirmala, sucesora de Madre Teresa, subrayaba a D 7 que las cartas forman parte de la vida espiritual de nuestra madre al tiempo que consideraba que este hecho no tendrá ningún efecto sobre su proceso de canonización Las dudas de nuestra madre son el camino que eligió Dios para que llevase a cabo su purificación y transformación interior De hecho, todo parece indicar que, en los próximos meses, podría hacerse oficial el decreto de canonización de la religiosa alba- FOTOS: ABC Tampoco creía Teresa de Calcuta que ella pudiera ser una santa. Si alguna vez me hicieran santa, seguramente sería una santa de la oscuridad. Continuamente me siento ausente del Cielo, aunque encienda la luz de aquellos que viven en la oscuridad sobre la Tierra llegó a escribir. Pese a ello, continuó luchando por los más necesitados, por aquellos que veían la fe a través de sus ojos. Aunque a ella, en ocasiones, le costase. En lo que a mí se refiere- -escribía al reverendo Van der Peet en septiembre de 1979- el silencio y el vacío es tan grande que miro y no veo, escucho y no oigo. La lengua se mueve (al rezar) pero no habla. Quiero que reces por mí Entre risas, Madre Teresa solía confesar ante los periodistas que Dios y yo hemos hecho un pacto: le he dicho Por cada foto que me hacen, Tú encárgate de liberar a un alma del Purgatorio Y... creo que a este ritmo, dentro de poco se va a vaciar el Purgatorio Sin embargo, esa sonrisa que, durante años, llenó portadas de diarios y televisiones de todo el mundo, es una gran capa que esconde una multitud de penas Según se lamentaba la religiosa en 1958, siempre sonrío, y la gente piensa que mi fe, mi esperanza y mi amor me desbordan, y que mi intimidad con Dios y la unión con su voluntad llenan mi corazón. Si supieran... (Pasa a la página siguiente) Una visita al Papa Juan Pablo II, en la sede vaticana, poco antes de morir