Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
19 8 07 CLAVES DE ACTUALIDAD Siete de los 46 bebés hallados en la Casa Cuna Quivira, en la ciudad guatemalteca de Antigua, presuntamente destinados a satisfacer el mercado norteamericano Guatemala Ante la inminencia de una ley que acabe con el negocio de las adopciones en Guatemala (que mueve al año más de 150 millones de euros) la exportación de niños- -robados o engendrados para la venta- se dispara POR VIRGINIA RÓDENAS Se exportan niños en adopción a extranjeros Un comercio terrorífico que paga a las fabricantes de bebés, según relata Juan Carlos Molina, compañero de Rivera y gran conocedor del problema, unos 1.500 euros, de los 35.000 que recibirán por la venta final del menor, aunque también sucede que les dan un porcentaje al principio y después, simplemente, les quitan al niño. Los más cotizados son los recién nacidos, por los que el adoptante puede llegar a pagar 41.000 euros. Luego, estas redes, abastecidas de abogados y con la infraestructura de centros como la Casa Cuna Quivira- -desmantelada esta semana- -los ponen en el circuito legal, donde se concluye el proceso adoptivo con el sencillo acto de una firma notarial, sin que el caso haya pasado por las manos de un juez Y desde que el pasado 6 de agosto Estados Unidos, principal importador de estas criaturas con el 95 de las adopciones extranjeras, exige una doble prueba de ADN- -para verificar que el niño adoptado y para el que se ha solicitado la visa de inmigrante es el mismo menor odo vale para satisfacer un mercado que exporta al año 5.000 niños, a un precio por cabeza que ronda los 35.000 euros, y en un país donde el 80 de sus 13 millones de habitantes es pobre de solemnidad (vive con menos de 1,6 euros al día) Así, hay menores que son sustraídos arrancándoselos literalmente de los brazos a sus madres- -en lo que va de año se han presentado 230 denuncias por el robo de infantes- y otros bebés son producidos exclusivamente para ser exportados Como los tres hijos que hasta ahora ha parido Sandra, quien a sus 16 años y con la connivencia de sus progenitores, vive volcada en este cometido del que no pudo ser finalmen- T te rescatada por la organización de apoyo a la infancia Casa Alianza, a quien le fue transferido el caso por un juez. Me cuentan desde esta ong que se les fue de las manos con la misma rapidez con la que la adolescente huyó junto a sus padres. No han vuelto a saber nada de ella. Y dice Claudia Rivera, directora nacional de esta institución, que, después de todo, seguirá procreando para la venta. Un negocio de carne humana que tristemente ha procurado para Guatemala, según ha declarado la coordinadora del Programa de Adopciones de la Conferencia de la Haya, Laura Martínez- Mora, el puesto número uno del mundo, por delante de China, muchísimo más grande, de los países productores de niños para ser dados